Sorpresa: Mestre insiste con consulta y busca aliados

Pese al revés, el Intendente intentará que la Justicia autorice el referéndum que pretende realizar junto con las elecciones de octubre. Antes, abrirá la discusión con organizaciones civiles y en el Concejo Deliberante.

El intendente Ramón Mestre desea tener su propia elección. Obstinación que, en parte, se explica por el sabor amargo que le dejó la negociación de la lista de candidatos con sus socios macristas y el quinto puesto en el que quedó relegado su hermano, Diego. No puede olvidarse la algarabía que se vivió en el Palacio 6 de Julio ante el desarme del paro de UTA de nueve días. Los mestristas estaban dispuestos a reclamar el crédito: la consulta popular que aprobó el Concejo Deliberante fue la expresión de ese grito de triunfo.
La jugada se presentaba riesgosa. El responsable del municipio capitalino no contaría con el apoyo del gobernador Juan Schiaretti y su partido. Tampoco con el resto del arco opositor que denunció oportunismo político ante la sugerencia radical de aplicar el cuestionario a los vecinos el mismo día apuntado para las PASO, el 13 de agosto.
Como la iniciativa siguió adelante y cumplió su tramo legislativo, los intendentes peronistas que responden al titular de Unión por Córdoba propusieron su propia consulta. “Si el intendente de Córdoba quiere sacar un beneficio electoral, nosotros también tenemos reclamos hacia el Gobierno nacional que sigue discriminando a las provincias en el reparto de fondos de los subsidios”, justificó en su momento el vocero de la jugada y responsable de Alta Gracia, Facundo Torres.
Los jefes comunales del PJ intentaban condicionar de manera masiva a la Justicia Electoral, sospechando los problemas logísticos que se plantearía el juez federal Ricardo Bustos Fierro. Una consulta exigía capacitaciones por partida doble a las autoridades de mesa, la coordinación del escrutinio, redoblar la cantidad de urnas, entre tantos otros puntos. Si una sola iniciativa generaba dolores de cabeza en la Secretaría Electoral a cargo de Marcela Martínez Paz, no hace falta imaginar la situación con varias de ellas en carpeta.
La ronda de preguntas que inició Bustos Fierro a los partidos que se medirán en las elecciones legislativas de este año fue un mal augurio para las autoridades municipales, quienes ya conocían los reparos de sus competidores. Asimismo, pesaba el fallo adverso a la consulta que el ex intendente Daniel Giacomino trató de acercar a los votantes en los comicios de medio término de 2009.
Los pequeños anticipos de la resolución negativa que se conoció el pasado jueves, no empañaban la creencia mestrista en el marco legal que apoyaba el imaginado éxito de su criatura. Jurisprudencia que avala la simultaneidad electoral y el paso de la ordenanza por el cuerpo legislativo de la ciudad, asomaban como el combo imbatible para los asesores legales de Mestre.
Bustos Fierro frustró la consulta popular del Intendente argumentando falta de tiempo, pero asumiendo los reparos de la oposición. “El elector no debería pronunciarse en un mismo acto respecto de cuestiones de distinta materia y de disímil naturaleza; cada una le exige procesos mentales diferenciados”, aseguró el magistrado.
Como se señaló desde estas páginas, difícilmente el juez cambie de parecer en los próximos meses. Y aquí es donde surgen nuevos condimentos de la historia.
El secretario de Gobierno del municipio, Javier Bee Sellares, convocó a organizaciones civiles a una reunión para discutir la consulta popular. Entre ellas se encuentra la fundación vecinalista Córdoba de Todos que, semanas atrás, pidió al Intendente que incluya el interrogante para derogar la cláusula de gobernabilidad que fija la Carta Orgánica.
Todo parece indicar que la gestión busca aliados para insistir con la herramienta, ahora para octubre. Un indicio que las declaraciones de Mestre, en Twitter, iban en serio.
“La consulta popular necesita más tiempo de organización, dijo la Justicia. Propondré trasladarla junto a las elecciones generales de octubre. Los cordobeses tenemos derecho a opinar sobre los grandes temas de Córdoba. Es prioridad. Aunque a algunos les incomode o no quieran”, prometió el referente capitalino.
La invitación que el mestrista paladar negro extendió a representantes vecinales se extenderá al Concejo. El Ejecutivo girará un nuevo proyecto de ordenanza que prevé la corrección de la fecha (22 de octubre), pero estaría dispuesto a avalar su debate real en comisión. Con el gesto, esperan que aquellos ediles opositores que estuvieron a punto de apoyar el referéndum cambien de parecer. Buscarán tentar al bloque ADN que lidera Tomás Méndez y a su desprendimiento, la bancada encabezada por el ex compañero de fórmula del periodista, Marcelo Pascual.