Gobernador desalienta temores de revival K en EE.UU.

En Nueva York, el mandatario cordobés expuso frente a empresas e instituciones sobre las oportunidades de inversión en Córdoba. Ante la preocupación manifestada por el escenario político pos octubre y un eventual triunfo de Cristina Fernández de Kirchner, Schiaretti aseguró que el ciclo de la ex presidenta está acabado.

El primer día de actividades del gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, en Nueva York tuvo mucho de condimento político.
El propósito de la gira oficial que encara en Estados Unidos junto a dos hombres de su equipo es atraer nuevos inversores. Pero claro, antes, el mandatario debe convencer a los destinatarios de su misión sobre las potencialidades que tiene la provincia y las posibilidades que Córdoba ofrece a quienes estén dispuestos a invertir en suelo mediterráneo.
Y en ese juego de seducción institucional, imposible eludir la descripción de la situación local sin incurrir en un panorama macro. Según informaron desde la comitiva que acompañó al mandatario cordobés, hubo especial interés por parte de los inversores estadounidenses en conocer cuál es la situación política actual de Argentina pero sobre todo cuáles son los escenarios que se abren pos octubre. Lógico. Quién podría arriesgar en la previa a las elecciones generales de un país sin tener certezas sobre el impacto que los resultados podrían ocasionar.
En las oficinas de Council of the Americas y aceptando la invitación de su titular, Susan Louise Segal, Schiaretti se refirió a ello e hizo hincapié en la inquietud expresa manifestada por los empresarios locales sobre el reverdecer de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la provincia de Buenos Aires y cómo quedaría el tablero político ante su posible victoria.
“Dejamos atrás una etapa en la que Argentina se había aislado del mundo; Argentina no tenía relación con el mundo en términos financieros y en término de relaciones institucionales y tenía una política que yo califico como feudal, es decir, la de un gobierno que quiere quedarse con todos los recursos, en detrimento de las provincias”, disparó el cordobés.
Además reiteró que los resultados de los comicios de medio término no modificarán significativamente la composición del Congreso argentino pero sí consideró que habrá una reducción en el número de representantes que la ex jefa de Estado tendrá en ambas Cámaras. Además, garantizó en representación de los gobernadores peronistas con quienes teje una remake de la liga de mandatarios PJ, la gobernabilidad para lo que queda de la gestión de Mauricio Macri con quien comparte, entre otros puntos, la visión del modelo productivo del país.
“La vuelta Argentina al mundo; las relaciones institucionales correctas con todos los países; buscar nuestra inserción en la economía internacional; avanzar en que el país pueda producir más y generar empleo. Esos son los puntos sobre los cuales quiero que encontremos acuerdos para que de una vez por todas salgamos del estancamiento económico y avancemos”, puntualizó ante el auditorio.

Ciclo terminado
La reaparición de la ex presidenta en la escena de la política argentina colisiona de lleno con los planes que Schiaretti tiene para después de octubre en su intento de rearmado, junto a otros mandatarios, del peronismo nacional. Para el cordobés, el kirchnerismo es un ciclo terminado.
Días atrás, el gobernador dijo que “el peronismo necesita reorganizarse porque hay un ciclo que terminó, que es el ciclo que encarnaba la ex presidenta Cristina Fernández. Y sin duda esa reorganización del peronismo se va a dar después de las elecciones porque cada uno en cada provincia viene con distintas experiencias”.
Y en esa reorganización del PJ, Schiaretti insistió con que los gobernadores justicialistas tienen un rol central. “El peronismo tiene, por un lado, lo que expresamos los gobernadores y está por el otro lado lo que expresa el kirchnerismo que es el que va a perder fuerza. Nadie va a tener mayoría, entonces esto exige que tengamos que dialogar y buscar consenso”, agregó.