El FIT y la CTA buscan su tajada entre choferes

El conflicto gremial que paralizó el transporte público en la ciudad de Córdoba abrió grietas entre los grupos internos. El Frente de Izquierda y los Trabajadores atacó a la conducción de UTA y defendió el accionar de los delegados. La CTA busca instalar un gremio alternativo.

Apenas finalizado el paro salvaje que paralizó a la ciudad de Córdoba, las facciones políticas que actúan entre los choferes del transporte público comenzaron una lucha por engordar su capital político. Los diferentes sectores comienzan a desplegar sus estrategias para afianzar su influencia entre los trabajadores.
La UTA nacional, que intervino en el conflicto descalificando a los delegados que encabezaban las protestas, apuntó desde el primer momento a los activistas de izquierda responsabilizándolos del desborde de la situación.
De hecho, acusaron personalmente al abogado Jorge Navarro de engañar a los delegados y conducirlos a un callejón sin salida. Navarro es candidato a diputado nacional por el Frente de Izquierda y los Trabajadores y militante del Partido Obrero.
Jorge Kiener, secretario del interior de la UTA nacional, llegó a calificar de “tarados” a los activistas que lideraron la protesta y encabezó la ofensiva para desaforar a los delegados gremiales.
El dirigente del FIT salió a responder duramente en el día de ayer. Mediante un comunicado de prensa, Navarro embistió a la conducción nacional de UTA a la que calificó de “burocrática”. Según el postulante a la cámara de diputados, existe una campaña orquestada para calumniarlo.
Acusó a los referentes nacionales de UTA de montar una táctica que incluye “injurias y provocaciones en contra de los trabajadores y el activismo” en referencia a las imputaciones que lanzan hacia su persona.
Además, acusó al ministro de trabajo de la provincia de ser cómplice de la maniobra. De acuerdo a su visión, Omar Sereno “reconoció que ese servicio público es un negocio que estaba manejado por la mafia del Estado asociado a las mafias privadas”.
La estrategia del FIT es polarizar con la intervención de UTA y capitalizar a los trabajadores descontentos con la negociación que mantienen con las empresas de transporte. Los gremialistas aseguran que podrán reincorporar a algunos despedidos, pero reconocen que es poco probable que la totalidad vuelva a su puesto de trabajo.

Marín busca gremio con la CTA
Por su parte, los dirigentes nacionales de la CTA desembarcaron en Córdoba con el objetivo de instalar un sindicato alternativo a la UTA. Siverio Gomez, secretario general de la Unión de Conductores de la República Argentina (UCRA-CTA) organizó una reunión con algunos delegados rebeldes.
“Mi visita en esta provincia fue por un llamado de los compañeros de las distintas empresas de Córdoba Capital, para que viniera y explicara la situación de la UCRA. Esta reunión fue de público conocimiento, incluso se pegaron afiches en las empresas y se hizo pegatina pública. Casi 100 compañeros concurrieron a debatir la situación de los trabajadores del transporte en Córdoba. En la reunión acordamos que tengo que volver esta semana para seguir dialogando y prácticamente fundar la Seccional de UCRA. Porque es indudable que el conflicto disparó ahora la necesidad de abrir una seccional en la Capital provincial” dijo el dirigente a la Agencia de noticias de la CTA.
En la convocatoria realizada en las instalaciones de la Asociación Cultural Israelita de Córdoba, estuvieron presentes el secretario General y el adjunto de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA Autónoma) de la provincia de Córdoba, Guido Dreizik y Luis Bárcena, respectivamente; Francisco Pavan, Secretario General de la CTA-A Córdoba Capital y el secretario General de la flamante Seccional San Luis de la UCRA, Adrián Lucero.
Además, asistieron los delegados Marcelo Marín y Érica Oliva, quienes fueron protagonistas del último conflicto. Los días de los dos dirigentes sindicales están contados en UTA y, en principio, buscarían asilo gremial en la filial Córdoba del gremio apadrinado por la CTA- Autónoma.