PJ refuerza Capital porque también sueña con 2019

El peronismo cordobés desplega toda su artillería para las legislativas y eso incluye salir a disputar la ciudad de Córdoba, territorio que desde hace años le da la espalda. La apuesta es arrebatarle la Municipalidad al radicalismo dentro de dos años.

Por Yanina Soria
ysoria@diarioalfil.com.ar

El gobernador Juan Schiaretti encabezó ayer el acto del 9 de Julio en la ciudad de Bell Ville.

Que no hay 2019 sin 2017 es un concepto que se repite entre las distintas fuerzas políticas que competirán en las legislativas de octubre.
La acepción de la frase cambia según las aspiraciones que se propone cada espacio; mientras los más ambiciosos quieren ganar los próximos comicios pensando en capitalizar su poderío político para la disputa provincial y municipal que se dará dentro de dos años, otros ensayan ahora nuevas sociedades y candidaturas con el objetivo de afianzar sus estructuras partidarias.
Es que si bien en términos de tiempo para 2019 aún falta mucho, quienes leen la política entienden que cada puntada tejida en esta instancia tendrá su correlato a futuro.
Por eso es que más allá de cómo quedarán repartidas las nueve bancas que Córdoba pone en juego para la Cámara Baja, también hay expectativa en torno a qué sectores se beneficiarán con los próximos resultados y, dentro de ellos, quienes quedarán posicionados para lo que vendrá luego.
Esa especulación concentra parte de la atención de dirigentes de Cambiemos y Unión Por Córdoba (UPC), donde se juega mucho más que la disputa por los escaños al Congreso. A esta altura, la pelea es directamente entre la lista del presidente Mauricio Macri en Córdoba vs el peronismo provincial.
El PJ cordobés puso toda la carne en el asador. Con José Manuel de la Sota fuera de la lista pero jugando de lleno en la campaña y toda la estructura partidaria trabajando para la boleta que encabeza el vicegobernador Martín Llaryora, el oficialismo cordobés quiere vencer al fantasma del PRO en la provincia que le fue clave para la victoria nacional de Cambiemos.
Eso incluye también salir a disputar un territorio fundamental como es la Capital cordobesa que desde hace años le da la espalda al justicialismo. La idea de máxima (ilusoria admiten puertas adentro del partido) es revertir en las legislativas los resultados que se vienen dando en el distrito más importante de la Provincia. Sin embargo, en términos reales admiten que el propósito es reforzar la presencia de UPC fronteras adentro del ejido capitalino pero con el horizonte puesto en las municipales de 2019.
El peronismo evalúa que, a diferencia de elecciones anteriores, el escenario actual les es favorable en esta ciudad. Entre los factores que alimentan esa tesis consideran positivo la incorporación de dirigentes provenientes de otros espacios como el kirchnerismo o el juecismo que encontraron refugio en sus filas, y el retorno incluso de algunos peronistas que se movían por fuera del radar del partido.
Por eso, el engranaje del trabajo de campaña para las PASO y luego octubre contempla fuertes acciones en las distintas seccionales con presencia de los candidatos y los referentes del PJ Capital. De hecho, así como en la lista prevalecen dirigentes del interior con la intención de tener representación electoral en cada punto cardinal de la provincia, la presencia de Alejandra Vigo en el segundo casillero de la nómina con la que competirá UPC garantiza la movilización de militantes del territorio que comanda políticamente la esposa del Gobernador.

Proyección peronista
La ilusión de volver a gobernar la ciudad de Córdoba late dentro del peronismo cordobés, más aún cuando recuerdan que el intendente Ramón Mestre estará impedido de buscar repetir mandato en 2019 y que, por ahora, no asoma con claridad ningún sucesor de peso dentro de su espacio. Los planes de impulsar a su hermano Diego Mestre quedan hoy algo devaluados; el diputado no logró escalar más allá del quinto puesto en la boleta de Cambiemos.
En el escenario que se abre entonces, aseguran, todo puede ser ya que –a priori- no hay figuras excluyentes, aunque sí algunos que ya se anotaron en esa carrera como es el caso del titular del Movimiento ADN Tomás Méndez o la ex candidata a intendente, Olga Riutort. Si se repitieran los escenarios de las últimas elecciones donde primó la dispersión de candidaturas, el próximo intendente puede asumir la conducción del Palacio 6 de Julio con apenas unos puntos arriba del 30 por ciento.
En esa nómina también se inscribe el ex edil Miguel Siciliano quien hace algunos días oficializó el pase de su espacio a Unión Por Córdoba con un acto de apoyo a la lista de UPC que tuvo lugar en Luz y Fuerza. Allí confluyeron los principales candidatos y funcionarios del gobierno provincial. En esa ocasión, con la remera puesta (literalmente) de la Fundación Pensando Córdoba que comanda Siciliano, Llaryora se refirió a la necesidad que tiene el PJ de recuperar la capital cordobesa y consideró que 2019 puede ser la oportunidad. Además, del ex concejal, quien desde que se separó políticamente de Olga Riutort blanqueó su intención de pelear en las elecciones municipales, dentro del peronismo suenan nombres como el del legislador Daniel Passerini para subirse a esa contienda; mientras que el de Alejandra Vigo siempre sobrevuela aunque su suerte quedará sujeta a la decisión política de su marido, Juan Schiaretti, de buscar repetir o no en la Provincia.

Mensaje de De la Sota
El sábado pasado, la agrupación ultradelasotista La Militante se reunió en la ciudad de Jesús María con el propósito de reforzar acciones con mira a las legislativas, en un territorio que hoy le es adverso al peronismo. En la ciudad que gobierna el macrista Gabriel Frizza confluyeron dirigentes de ese sector del PJ y los dos candidatos de la agrupación que integran la lista de UPC, Laura Labat y Edgar Bruno. Allí se proyectó un mensaje del ex gobernador José Manuel de la Sota quien, desde el exterior, arengó a su militancia a trabajar por la victoria del PJ en Córdoba.