Dólar, inflación y tasa de interés

Comienza la primera semana de julio con movimientos significativos en el tipo de cambio y se disparan dudas y conjeturas en todos los sentidos: ¿Cuánto más subirá el dólar? ¿Se generará más inflación? ¿Aumentará la tasa de interés para que no suban los precios?

Por Maria Cayre

Se movió el mercado de cambios con 10 días de un alza ininterrumpida que superó ampliamente los 17 pesos a mitad de semana para bajar un poco luego y cerrar el viernes en los17,21 pesos por dólar en el mercado minorista. Los movimientos en el dólar siempre están vinculados a períodos de incertidumbre en la economía y eso naturalmente genera cierto temor, sin embargo, el tipo de cambio venía bastante atrasado con respecto a la inflación, por lo cual una suba de esta magnitud no altera los nervios de los funcionarios de turno, al menos por ahora.
En lo que va del año, la divisa aumentó menos del 7%, mientras que el promedio de los precios acumula 12%. Por ende, el tipo de cambio se viene atrasando paulatinamente, o sea se estaba quedando “barato”. Hoy en día tenemos un tipo de cambio real multilateral (es una variable que refleja la competitividad de la Argentina con un grupo de países con los que realizamos transacciones comerciales) que está un13% más barato que en diciembre del 2015 cuando se liberalizó el mercado cambiario, o sea la Argentina está un 13% más cara y menos competitiva. Básicamente este aumento del dólar, que muchos vaticinan como la instalación de un nuevo piso de la moneda en 17, ayuda un poco a las economías regionales y a la competitividad cambiaria del país. Sería prudente esperar entonces que el rally alcista se corte esta semana pero el dólar quede asentado sobre este nuevo nivel cercano a los 17 pesos por dólar. La pregunta que surge naturalmente es: ¿cómo impactará esto en los precios?.
Mini rebote inflacionario
El famoso pase a precios de la suba del dólar, o sea el impacto que tiene en la inflación una devaluación (algo que los economistas llamamos passthrough), es lo que más preocupa de la suba de la moneda extranjera, pues si el passthrough es alto, las devaluaciones se convierten en mayor inflación y eso genera que el tipo de cambio se atrase nuevamente, entonces volvemos al punto inicial de atraso cambiario pero con más inflación que antes (cualquier similitud con enero del 2014 es pura coincidencia).
El foco número uno del Banco Central hoy en día es contener la inflación. Por ende, podríamos esperar que el Gobierno utilice sus otras herramientas de política monetaria para que el pase a precio no ocurra, básicamente que utilice la tasa de interés, tema que mencionaremos en el párrafo siguiente.
Lo que sí hay que remarcar, hablando de inflación, es que estos últimos días han venido acompañados por una serie de subas de bienes y servicios que sí van a impactar en los precios. El Ministerio de Salud ha autorizado subas en las prepagas, han aumentado los cigarrillos, los combustibles, el servicio doméstico y las expensas. Estos aumentos permiten vislumbrar que los datos de inflación de julio no serán los más alentadores: los especialistas hablan de un número que rondaría el 2%. La pregunta que nos hacemos es ¿cómo influenciará en la tasa de interés este nuevo dato de inflación?
Tasa de interés constante
A pesar del aumento del dólar, el Banco Central de la República Argentina mantuvo constante su tasa de interés de política monetaria en 26,2%. Sin embargo, hizo subir un poco la tasa de las Lebac de más corto plazo que estaba en 25,5% y ahora alcanza los 26,15% como una primera medida para absorber algunos pesos y descomprimir un poco la presión inflacionaria. El tema es que se esperaba que la tasa de interés empezara a perfilar a la baja a partir de mitad de año para darle un respiro a la reactivación económica. Ahora, viendo estos números de inflación previstos para julio, sería natural esperar que la tasa de interés no baje en lo inmediato sino que siga siendo un ancla para no desatar más inflación. El Central buscará mantener una tasa de interés interesante que absorba pesos de la economía y contenga la inflación a merced de contraer la actividad económica.
Ante los rumores y la incertidumbre que genera el movimiento del tipo de cambio en la economía, los funcionarios públicos, con el presidente incluido, salieron a desestimar la importancia del valor del dólar. El propio Mauricio Macri postuló al respecto que el tema no le preocupaba y que como el dólar flota, puede subir o bajar. El Gobierno trata de sacar el foco del dólar y usa como principal instrumento de política monetaria a la tasa de interés. Si bien desequilibrios en el tipo de cambio siempre imprimen incertidumbre en una economía, con mente dolarizada como la nuestra, hoy el foco y el gran problema de la Argentina podemos coincidir que es la inflación. En la medida en que la inflación no muestre muy sólidos signos de ir irreversiblemente en una tendencia decreciente, Federico Sturzenegger no comenzará la reducción de la tasa de interés, lo que retrasaría el fortalecimiento de la reactivación económica que hemos visto estos últimos meses.