Sobredosis cristinista para lista K de Córdoba

La apuesta del Frente Córdoba Ciudadana será pegar la lista de candidatos a la imagen de Cristina Fernández de Kirchner. Apuntan a contener el voto duro del kirchnerismo cordobés.

K
Cristina Fernández de Kirchner, Pablo Carro y Eduardo Fernández.

Mientras que en la carrera hacia las legislativas en Córdoba la mayor expectativa se concentra en el resultado que puedan obtener los dos principales competidores –Cambiemos y Unión Por Córdoba-, también hay cierto misterio en torno al comportamiento electoral que cosecharán las fuerzas que pelearán por la novena banca.
De acuerdo a los resultados finales, de ese pelotón podría emerger un legislador nacional como casi ocurre en el 2013 cuando el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) arañó un escaño en la Cámara Baja.
De hecho, esa fuerza es una de las que jugará nuevamente este año aunque lo hará en un contexto de mayor dispersión. Es que por ese mismo objetivo se anotaron también el GEN, SOMOS, Encuentro Vecinal, Primero la Gente, PAIS, Izquierda al Frente y el Frente Córdoba Ciudadana. Y de ese conjunto de anotados hay espacios que colisionan entre sí ya que, por apuntar al mismo elector, corren riesgo de anularse mutuamente. Por caso el FIT tiene competencia directa con la Izquierda al Frente y el GEN se enfrentará a sus ex socios de SOMOS.
En tanto, para despegarse del resto, el kirchnerismo local echará mano a una estrategia que-por lo menos- resulta arriesgada para Córdoba: pegar la lista de candidatos a la imagen de Cristina Fernández de Kirchner. Osada, decimos, por varias razones. Entre ellas, porque a diferencia de lo que ocurre en la provincia de Buenos Aires, este es un distrito refractario a los candidatos del proyecto nacional y popular. Con la última elección del 2015 Córdoba se convirtió, quizá, en la provincia más anti K del mapa nacional. Con lo cual, la idea de cristinizar la campaña local podría resultarles un salvavidas de plomo.
Sin embargo, en el análisis que hacen puertas adentro en el Frente Córdoba Ciudadana consideran al menos tres factores que terminarían de inclinar la balanza hacia esa estrategia.

1- Saben que el candidato que encabeza la boleta es un dirigente leal al proyecto pero con poco nivel de conocimiento público. Por eso, pegar el rostro de Pablo Carro a la figura de la ex presidenta podría contribuir en ese aspecto. Para ello, al margen de las gráficas que lanzarán para la campaña, se gestiona con Buenos Aires la foto del secretario general de Adiuc junto la ex mandataria nacional. El primer objetivo es pasar las Primaras de agosto.

2- La versión del kirchnerismo descafeinado tampoco funcionó. En 2015 los K jugaron electoralmente bajo la candidatura del peronista Eduardo Accastello y el humorista Cacho Buenaventura. Resistido por muchos, el ensayo de una fórmula “no tan kirchnerista” naufragó con el 18 por ciento de los votos cosechados en toda la provincia. El tercer puesto alcanzado no sirvió como plataforma para darle continuidad al proyecto de CFK en Córdoba. Luego vino la aplastante derrota de Daniel Scioli en el ballotage con Mauricio Macri y los sucesivos episodios de fuga de dirigentes y migraciones hacia otros espacios.

3- La lista de consenso con la que competirán no alcanzó la amplitud por la que bregaban algunos sectores internos. Cuando el kirchnerismo comenzó a rearmarse este año con la idea de competir en las legislativas, muchos dirigentes apostaban a conformar un gran frente electoral en el que confluyan distintos sectores. Esa idea quedó a medias y hoy al Frente Córdoba Ciudadana lo conforman seis espacios, finalmente todos K.
En este contexto la expectativa real está puesta en contener el voto duro del kirchnerismo local y desde allí pelear por la novena banca. En el peor de los escenarios será quedar como cuarta fuerza pero haciendo una elección “digna”, evalúan los referentes.

Hoy habrá una reunión con representantes de todas las organizaciones y partidos que integran el Frente para trazar las primeras líneas de la campaña que desplegarán en Córdoba. Mientras tanto, ya se iniciaron una serie de reuniones en Capital y en el interior donde la apuesta es militar la lista territorialmente; sobre todo cuando –anticipan- los fondos serán escasos.