Se consolida la expansión del crédito al sector privado y suben los plazos

En el primer semestre mejoró la entrega de préstamos hipotecarios y prendarios. El global al sector privado subió 16,5% en el primer semestre. Los depósitos todavía son a corto plazo.

En el arranque de 2017, la recuperación de los préstamos se consolidó y, a diferencia de la situación de un año atrás, la mejora es generalizada. Claro que no todas las líneas de crédito se comportaron de la misma forma, y el cambio en el escenario económico permite ver algunas modificaciones en la composición de los préstamos.
El stock total de préstamos al sector privado subió en el primer semestre 16,5% respecto de diciembre, contra una estimación del aumento de precios a nivel nacional entre 12% y 13% en dicho período. Junio cerró con un incremento interanual de 39%. Aunque la mejora es generalizada, hay un “creciente dinamismo” en las líneas de mayor plazo, tanto en el caso de los préstamos al consumo (créditos hipotecarios y prendarios) como aquellas que toman las firmas (documentos).
Según un trabajo de Ecolatina, el stock de los préstamos dirigidos al consumo  aumentó 18% en el primer semestre del año, y trepó 40,5% interanual. En los primeros seis meses del año, el stock de préstamos prendarios e hipotecarios acumuló un alza de 30% y 23% respectivamente, y en junio treparon 65% y 36% interanual.
El aumento de la oferta crediticia y la estabilidad del tipo de cambio en el arranque del año fomentó el consumo de estos bienes fuertemente dolarizados. Ecolatina indica que en el caso particular de los préstamos hipotecarios comenzó a dar frutos la política explícita del gobierno para ampliar la oferta a través del lanzamiento de los créditos ajustados por UVA (indexadas por inflación del Indec) implementada a mediados del año pasado. Asimismo, a comienzo de este año el Banco Nación, el Banco Ciudad y el Banco Provincia lanzaron préstamos hipotecarios indexados hasta 30 años.
Gracias a ello, en los primeros seis meses del año estos créditos aumentaron su participación dentro del total, al pasar de 5,9% a fines del año pasado a 6,2% al cierre del primer semestre de 2017. Si se incluye además a los préstamos prendarios, el avance del financiamiento al consumo de bienes durables trepa casi 1 punto porcentual, representando 12% del total de los créditos
Respecto al resto de las líneas al consumo, en los primeros seis meses de 2017 se distingue un mayor crecimiento del stock de los préstamos personales (+25,5% acumulado y +53% interanual) respecto del caso de las compras con tarjetas de crédito (+7% acumulado y +25% interanual). Este fenómeno muestra una vez más que el consumo de durables (los préstamos personales suelen dirigirse a compra de bienes de mayor valor) está ganando participación dentro del gasto de las familias, lo que aumenta los plazos del financiamiento obtenido.
En lo que respecta a los préstamos bancarios dirigidos a las firmas, estos treparon a un menor ritmo que el resto de las líneas (su participación cayó 0,5 puntos porcentuales dentro del total de créditos otorgados a lo largo del año). De todas formas, el stock acumuló un alza del 15% en el primer semestre (ubicándose por encima de la inflación) y en junio trepó 39,5% respecto del nivel de un año atrás. Una vez más, al interior de este grupo se distinguen dinámicas diferenciadas, que rompen con la tendencia observada en los últimos años.
En ese marco, Ecolatina señala que la expansión de los préstamos dirigidos a las empresas estuvo explicada por los documentos (+22% acumulado en el primer semestre). Mientras que los adelantos de cuenta corriente cayeron 3% en el período. Entre 2008 y 2015 fueron estos últimos los que mostraron el mayor dinamismo. Como los documentos están más asociados a gastos de capital (los adelantos suelen utilizarse para cubrir los compromisos corrientes de las empresas), esto ratifica que los créditos están dirigiéndose a inversiones de mayor plazo.
En contraposición, el desafío de extender el plazo de los depósitos está pendiente. Un claro ejemplo es lo que sucede con los instrumentos indexados. Mientras que el stock de créditos ajustados por UVA alcanzó los $ 11.160 millones en mayo, los depósitos indexados rozaron los $ 1.265 millones.