PRO nacional puso límites a club de ex ucedeístas

El titular del macrismo cordobés, Javier Pretto, cedió la posta a Darío Capitani. El diputado nacional, Héctor “La Coneja” Baldassi, ganó la pulseada y terciará en la vida interna del espacio. Tendrá como desafío superar los avales porteños y extender su incipiente núcleo de apoyo.

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

La reunión en la que se aprobó la licencia del presidente del PRO Córdoba, Javier Pretto, comenzó con tres horas de retraso. La impaciencia reinaba entre algunos de los miembros de la Junta Ejecutiva Provincial y la Asamblea de delegados, convocados a la casona partidaria a las 10 en punto del pasado sábado. Con información parcial, en aquel momento, se sospechaba que vendría otra revuelta de los “prettistas”, los referentes que militan la continuidad del ex presidente de la Ucedé en el timón de la filial local del partido fundado por Mauricio Macri.
Cuando los convocados comenzaron a ocupar su espacio para la reunión –que, entre otros temas, incluiría un genérico análisis de la actualidad política nacional y provincial- varios comentaron que el encuentros terminaría con su cometido cuando ingresaron al salón el presidente al presidente del Consejo del PRO Nacional, Humberto Schiavoni; y su secretario general, Francisco Quintana.
Sospechaban bien. La presencia de los hombres de confianza del responsable del Ejecutivo nacional tenía el objetivo de supervisar la cumbre en la que Darío Capitani y Andrés Díaz Yofre quedarían ungidos como presidente y vice del PRO Córdoba, por tiempo indeterminado. A Pretto no le quedó más remedio que asumir el compromiso con la Secretaría de Asuntos Parlamentarios de la fuerza amarilla a nivel nacional.
La mesa chica de Pretto, que el martes pasado convocó a una reunión en el ACA para organizar otro operativo clamor que no prosperó, esta vez no cuestionó los cambios y escucharon con atención el discurso del flamante titular del PRO y actual legislador provincial.
Capitani esperó con paciencia, miró tras el vidrio la riña entre Pretto y Héctor Baldassi por la conducción del partido. Sin ensuciarse las manos, tendrá la responsabilidad de mantener la tropa unida y así se encargó de expresarlo en la incómoda reunión del fin de semana. En resumidas cuentas, se refirió al inicio de “una nueva etapa” donde debería encontrar a todos los dirigentes y militantes “unidos”. Se comprometió a ampliar las bases, anticipo de su “gestión” que encierra un sutil pase de factura a su antecesor a quien en varias oportunidades se le reprochó que el padrón “heredado” no fue engrosado, pese al crecimiento exponencial del partido.
Un dato al respecto: cuando Baldassi amenazaba con plantear la interna, con motivo de las elecciones de autoridades partidarias, se supo que el PRO no tenía más de seis mil afiliados.
La legisladora del riñón de Pretto, Soher El Sukaria, fiel a su estilo, no se quedó callada y pidió el correspondiente “reconocimiento” por las tareas prestadas. Cierto es que lo tuvieron. De hecho, el “prettismo” tuvo su bendición nacional que se plasmó en la formación de la listas, aunque en las posiciones de relleno por la alta demanda entre los miembros de la coalición Cambiemos.
Un repaso rápido de la nómina ilustra la cosecha del ex legislador de Unión por Córdoba: Sara Majorel (7° titular) responde a Pedro Dellarossa, mientras que Julián Chasco (9° titular), Luciano Stoppani (2° suplente), Miriam Monguzzi (5° suplente) y Juan Carlos Bermúdez, responden a Pretto. Finalmente, Patricia Botta (3° suplente) es dirigente afín a El Sukaria.
Como se evidencia, Macri, amo y señor del partido que da y quita según sus antojos, trató de equilibrar los tantos. Corrió a los dirigentes que abandonaron las filas de la Ucedé para abrir una sucursal en Córdoba del partido nacido en Capital Federal, bajo el ala de la “nueva política”. Pero antes, delegó el cierre de la boleta al dirigente objeto de los designios del Presidente y sus ministro Marcos Peña y Rogelio Frigerio.
Baldassi será ahora quien deberá asumir las consecuencias de su jugada, aquella que comenzó el año pasado cuando sintió que no sólo era un “imán” de votos y se animó a batallar por la conducción del partido. La licencia de Pretto fue la salida intermedia y es ahora Baldassi quien deberá trabajar duro para que no lo etiqueten como un improvisado.
Quedó comprobado que el candidato a diputado de Cambiemos goza de los plenos avales de las máxima línea del partido, aunque la intensidad no se replica entre la dirigencia. Cabe recordar que Baldassi perdió el “activismo” de Felipe Lábaque y Eduardo Romero, quienes prefirieron dedicarse a la gestión.
Ahora pisa con un pie el comando de su partido a través del concejal del abogado y concejal de Mendiolaza, Díaz Yofre. Con la resolución de la compulsa doméstica a su favor, el legislador nacional debería ampliar sus bases si es que quiere crecer en el frente interno, pero será crucial que unifique el apoyo que algunos miembros del PRO, enemistados con Pretto y sus adláteres, expresaban a título personal.