Doble discurso de Sesma: Acordó ingresos con Suoem y ahora critica a Luz y Fuerza

Laura Sesma es un auténtico “transformer” humano (utilizamos la metáfora televisiva para buscar cierta proporcionalidad y evitamos invocar a Louis Stevenson en su célebre novela “El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde”, porque sería una irreverencia fuera de toda escala).

Laura Sesma es un auténtico “transformer” humano (utilizamos la metáfora televisiva para buscar cierta proporcionalidad y evitamos invocar a  Louis Stevenson en su célebre novela “El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde”, porque sería una irreverencia fuera de toda escala). La actual concejala, ex diputada nacional, ex funcionaria, etcétera, ha tenido, como puede verse, una trayectoria múltiple pese al modesto capital electoral del Partido Socialista, del cual surgió y del cual partió raudamente cada vez que los beneficios de “inserción” así se lo indicaban.

Su primera puesta en escena fue durante la gestión de Germán Kammerath (1999-2003) pero su protagónico–dicho en términos propiamente escénicos- , por excelencia, fue entre 2003 (cuando llegó al municipio Luis Juez) y 2007, interponiendo con gran suceso recursos de amparo por el aluvión de empleados que ingresaron al municipio sin concurso ni calificación.

Seguramente que la notoriedad ganada en aquellas cruzadas convenció a Ramón Mestre a llevarla a la Subsecretaria de Capacitación y Recursos Humanos, desde donde promovió el pase de contratados y monotributistas a la estabilidad laboral, sea en Planta Transitoria o Permanente. Ella los ha presentado como promociones por concurso, pero fueron totalmente amañados. La actual administración municipal siempre, incluidos los cuatros años de Sesma en la referida Subsecretaría, ha utilizado la promoción de los agentes como una variable de negociación en las paritarias con el Suoem.

Basten dos números para poner esto en evidencia: a octubre de 2015 (asumió el 10 de diciembre de 2011), Sesma le dio estabilidad a 2.200 monotributistas y contratados en concursos cerrados y apenas entreabiertos para intentar darles legitimidad con la incorporación de 147 vecinos de a pie (que no trabajaban como municipales).

La engañifa la hace ahora sentirse con autoridad para cruzarse con los dirigentes de Luz y Fuerza y denunciar “acomodos” en el ingreso de empleados a Epec. Así, inauguró un nuevo capítulo sobre las prerrogativas de las entidades sindicales del sector público.  El objetivo, esta vez, es el mítico convenio colectivo, definido por varios abogados laboralistas como pergeñado para construir una aristocracia obrera.

Como en la inmensa mayoría de estas controversias, estas denuncias son verdaderas en lo que afirman y falsas en lo que callan. Sesma calla sobre lo que ella avaló en la Municipalidad.

La concejala se siente impoluta y reclama concursos públicos abiertos para cubrir las vacantes que se producen en empresa de energía. “La idea es apoyar a un conjunto de personas, sobre todo jóvenes, que tienen como inquietud algo que es absolutamente lógico. Para que, en el Estado, las empresas del Estado, y en el ámbito de la administración pública, existan concursos para el ingreso al personal”, resumió Radio Mitre.

La discusión tomó estado público cuando la EPEC anunció el inicio de un proceso de incorporación de una veintena de cargos. Si bien se convoca a una compulsa de antecedentes, el convenio colectivo que rige en la empresa estatal otorga al sindicato la posibilidad de participar en la elección de los postulantes.

Esta situación ocasiona, según Sesma, el manejo discrecional de las vacantes y la preeminencia del criterio político en el otorgamiento de los cargos. “La empresa provincial de energía eléctrica es administrada como una monarquía moderna, donde los puestos de trabajo son hereditarios y designados por el capricho de un selecto grupo de privilegiados que lejos de actuar como servidores públicos se han transformado en una suerte de nobleza local”, reza el texto de presentación de la campaña.

La réplica a los argumentos de la concejala estuvo a cargo de Gabriel Suárez, secretario general del sindicato de Luz y Fuerza. Para el gremialista, el mecanismo de selección de personal está enmarcado en el convenio colectivo y afirmó que no piensan renunciar a lo que consideran es una conquista producto de las luchas históricas de la entidad sindical.

Según Suárez, Luz y Fuerza capacita a todos los aspirantes al ingresar a la empresa y luego eleva su recomendación sobre su desempeño. “En el convenio colectivo de trabajo venimos preparando a los postulantes cuando la empresa necesita, se requiere y nosotros procedemos a cubrir” afirmó el sindicalista a Cadena 3.

Para Laura Sesma, esta metodología solo encubre un sistema de acomodo en la empresa pública acordado entre el gremio y el poder de turno. Por otro lado, asegura que lo previsto en el convenio colectivo de trabajo es anacrónico además de inconstitucional.  “Ese convenio no está de acuerdo con la Constitución y es ilegal. Si es necesario llegaremos a la corte” sostuvo la edil oficialista.

“La falta de oportunidad y la falta de valoración al mérito es terrible. Pueden dejar carpetas y currículum, pero no tienen ninguna posibilidad de ingresar. Tenemos casos graves, como el de EPEC, donde el propio convenio colectivo de trabajo establece el ingreso por la bolsa de trabajo de los gremios. Si leés el artículo 4 (del convenio colectivo) dice que el ingreso es por recomendación concluyó Sesma en declaraciones a radio Mitre. Además, afirmó que la ineficiencia en la selección de personal genera costos que termina pagando el usuario en la factura.

La polémica sobre la actividad sindical, y sus prerrogativas, parece instalarse definitivamente en la agenda de la campaña electoral.