Las universitarias antes del siglo XX

Están sus nombres y poco o nada más se conoce sobre ellas: fueron las primeras mujeres formadas en la Universidad de Córdoba, a fines del siglo diecinueve.

Por Víctor Ramés
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El primer título que otorgó la Universidad de Córdoba a mujeres fue el de Partera, desde fines del siglo XIX.

¿Quiénes fueron las primeras mujeres en egresar de la Universidad de Córdoba a fines del siglo XIX? ¿Cuáles fueron sus estudios y los títulos con que entraron en el nuevo siglo?
Por suerte, esa información ha sido organizada y sistematizada por dos investigadoras que elaboraron un Índice de las mujeres egresadas de la Universidad Nacional de Córdoba entre 1884 – 1950, editado y digitalizado por el Archivo General Histórico de la UNC. Dicha edición destaca asimismo una introducción por la Directora de ese importante archivo universitario.
De las primeras mujeres que egresaron a fines del siglo diecinueve, entre 1884 y 1900, se pueden conocer al menos sus nombres; en cuanto al reconocimiento social de sus carreras profesionales, no fue el mismo con que contaron, por ejemplo, los primeros egresados de la Facultad de Medicina con el título máximo, en el mismo año 1884. Éstos se convirtieron de inmediato en personalidades reconocidas en su gran mayoría dentro de la sociedad cordobesa en virtud de su profesión, mientras que de las mujeres recibidas con título de Parteras no quedaron rastros tan conspicuos. A esto se suma el hecho de que se trataba de mujeres que no pertenecían a la élite de apellidos cordobeses.
Esto no significa que, acaso en una búsqueda más fina y extensiva en documentos de la época, no se pudiera obtener algunos datos más sobre esas egresadas; lo que es indiscutible es que los hombres “se notaban más”, y en forma más inmediata, en tanto profesionales a quienes se les reconocía un estatus y un capital social. Los documentos y los archivos siempre se muestran más esquivos con la fama de las mujeres. Esta circunstancia, por supuesto, aumenta el mérito del trabajo del que está tomada la información, realizado por las Técnicas Archiveras Nuria Cortés y Alejandra Freytes, así como de la introducción escrita por la Dra. Jaqueline Vassallo, Directora del Archivo General Histórico.
Entre las parteras que obtuvieron su título entre 1884 y el año 1900, se pueden diferenciar a aquellas que eran inmigrantes con aspiraciones profesionales, de aquellas otras que ya traían un título de Europa, el que les fue revalidado en Córdoba. A éstas se suma un puñado de cordobesas, argentinas de nacimiento, que sumaron sus nombres a esa epopeya de la formación universitaria.
En 1884 se recibió la primera partera de la Universidad de Córdoba: la italiana Ángela Sertini de Camponovo. Por su apellido se puede deducir que se trataba de una mujer casada; y al no indicarse que revalidaba el título, se deduce que realizó la carrera completa en Córdoba. A ella le corresponde el mérito del primer diploma que legitimaba a una mujer como Partera en Córdoba. Tres años más tarde, la única egresada fue una cordobesa descendiente de hispanos: Clementina Álvarez Villafañe, por su apellido una mujer soltera. El listado prosigue revelando que en 1888 se recibió una italiana, Antonieta Bellochio ; y luego, en los dos años siguientes en que se registraron egresadas (1890 y 1891) sólo se expidieron títulos que revalidaban una formación europea, para la francesa Margarita C. de Dulue y la italiana Rosa Giobellino, en 1891. En 1892 terminaron sus estudios y egresaron como Parteras dos mujeres italianas: Catalina de Clericci y Francisca Violetta C. de Martucci , y una de nacionalidad francesa: Paulina Martín de Mollo. En 1893 se reciben de Parteras la española Ema Sales y la italiana Livia de Zacagnini, y en 1894 la francesa Elena P. de Mouchet. Hay que esperar hasta 1895 para encontrar entre las tituladas, a la siguiente egresada de nacionalidad argentina: Basilia L. de Lucca, muy posiblemente la esposa de un inmigrante italiano. Las otras dos fueron la francesa María de Lepers, y la italiana Maria Rosa Mazza, que obtenía revalidación de un título de Partera traído de Europa.
Para los últimos años en que hubo egresadas en el siglo XIX, falta mencionar en 1898, la única con revalidación de un título de Obstétrica (originalmente “Levatrice”), a la italiana María Varca de Valle; y en ese mismo año dos mujeres que obtuvieron título de Parteras cursando en Córdoba la carrera: la argentina Herminia Bedonni –claramente descendiente de italianos- y la española Encarnación Márquez de Pérez. Concluye el siglo con títulos de Parteras entregados a la mujer de origen francés Juana Ana Limousín y a Dominga Ottinetti, italiana.
Recién en el siglo siguiente aparecerían la primera titulación femenina como Doctora en Medicina y Cirugía (Margarita Zatzkin, de origen ruso, en 1908), y el primer título de Farmacéutica (la argentina María Delicia López, también en el mismo año). De donde se obtienen los nombres de la primera profesional de la salud con el titulo más alto, y el de la primera cordobesa que fue legitimada en la especialidad de los boticarios.
Es de interés para el encuadre de las dificultades concretas que encontraban las mujeres entonces, el aporte de la Dra. Vassallo, al señalar que el Código Civil redactado por Dalmacio Vélez Sársfield “prescribía que las mujeres casadas no podían obligarse ante terceros, sin consentimiento del marido, por lo que las posibilidades para el ejercicio de una profesión se les dificultaba.” Estas trabas existían “con el objetivo de no transgredir el ‘discurso de la domesticidad’ del que fueron destinatarias”. Había algunas excepciones, que también son señaladas por la investigadora, en el caso de “las mujeres que trabajaran como maestras, directoras de escuela o eran actrices, la ley presumía que gozaban de la autorización ‘tácita’ del marido”. E indica Vassallo que “La docencia, por entonces ya aparecía como una prolongación del rol maternal; en tanto que las actrices estaban asociadas a las ‘mujeres públicas’.” No eran las únicas trabas existentes, pero ayudan a formarse un cuadro de situación sobre las dificultades que afrontaban las mujeres para su independencia.
De las primeras Parteras egresadas de la universidad quedaron registrados sus nombres y eso es prácticamente todo lo que se puede decir acerca de ellas.