Kirchnerismo entró en juego y direccionó paro contra Macri

Con premisas en contra del ajuste nacional, los despidos y la persecución política y gremial, sindicalistas y referentes del Frente para la Victoria local se sumaron a la movida de UTA.

Después de cuatro largos días de conflicto en la ciudad de Córdoba, el paro salvaje iniciado por los choferes de UTA y fogoneado luego por los gremios locales, tomó claros ribetes políticos partidarios.
Lógico. El marco preelectoral en el que se da la protesta sirvió de asiento para que los sectores enfrentados al gobierno de Unión por Córdoba y de Cambiemos y que jugarán en octubre, buscaran sacar tajada de la situación. Por ese camino se condujeron la izquierda y el kirchnerismo.
El trotskismo cordobés no sólo apoyó en esta avanzada a los delegados que tiene dentro de las empresas de transporte sino que pidió además que la medida de fuerza se provincialice. Un pedido de cierta lógica contradictoria: el espacio cuya principal bandera política es la defensa de los derechos de los trabajadores, ampara a una porción de ellos en detrimento de miles más que durante estos días se vieron seriamente afectados por la falta de transporte.
El Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) que en la previa a las legislativas atraviesa una crisis interna, participó activamente del reclamo junto a los choferes, nacionalizó el conflicto pidiendo intervención de referentes gremiales de Buenos Aires, y hasta tuvo su propio acto político. En un improvisado escenario montado en plena Vélez Sarsfield frente a la sede del gremio, los aliados del FIT hicieron uso de la palabra, algunos choferes se quejaron por el “uso político” del reclamo y muchos abanaron momentáneamente el lugar.
Otro sector político que en horas del mediodía de ayer se hizo presente en el corazón de la movilización fue el kirchnerismo cordobés en sus distintas versiones.
Primero, desembarcó el sindicalismo local identificado con Cristina Fernández de Kirchner. Se lo vio a Juan Monserrat de la UEPC abrazado a Marcelo Marín el delegado de Aucor y voz cantante en el conflicto; también a Pablo Carro quien además de ser el secretario general de la CTA local y de ADIUC, el hombre es precandidato a diputado nacional por el Frente para la Victoria (FpV).
Mauricio Saillén del Surrbac y su hijo, el legislador provincial Franco Saillén, movilizaron al sector del los recolectores de residuos para prestar apoyo a los conductores enrolados en UTA.
La actual diputada nacional Gabriela Estévez, también dijo presente en la movida. Junto a banderas de La Cámpora, la ex titular de Anses asistió con un grupo más de dirigentes y militantes del campo nacional y popular.
El juego de intereses políticos a esa hora era tal que los motivos de la protesta comenzaron a ajustarse según quien los enunciara. Desde el kirchnerismo se escucharon consignas contra el “ajuste de Macri”, contra los despidos y la persecución política y gremial. El re direccionamiento del paro hacia el escenario nacional no tuvo otro objetivo que causar efecto en el marco previo a las elecciones nacionales.
De eso el radicalismo cordobés tomó nota y se pronunció orgánicamente. “Día de profunda tristeza en Córdoba. El kirchnerismo destituyente apoya la acción violenta y desestabilizadora con causa en la interna de UTA”, comunicó el Comité Central de la UCR via Twitter.