Olivero se lanzó con críticas a Del Caño

La dirigente de Izquierda Socialista oficializó su pre candidatura a diputada nacional por el FIT. Además, tuvo imputaciones para sus socios del PTS quienes tensan las negociaciones por las listas en los principales distritos.

Liliana Olivero confirmó lo que, hasta el momento, era un secreto a voces: intentará encabezar la boleta del FIT en octubre y peleará por la “novena banca”. Hoy por hoy, el principal escollo en su camino es la actitud del PTS, partido que orienta nacionalmente Nicolás del Caño, que amenaza con presentar nominas propias en algunas provincias.
“Hoy necesitamos la unidad del Frente de Izquierda para conquistar la banca que radicales y peronistas nos robaron con fraude. Las encuestas muestran que tenemos chances concretas de lograrlo”, afirmó Olivero en un encuentro realizado el día de ayer en un local céntrico.
La referencia de la histórica dirigente trotskista tiene que ver con las elecciones legislativas del 2013, donde quedó al borde de ingresar a la cámara de diputados. Obviamente, los dirigentes del FIT en ese momento intentaron acusar a los principales partidos cordobeses de una conspiración en su contra, cosa que nunca se probó.
Más allá de esta particular lectura, el lanzamiento de Olivero tiene como objetivo no perder posiciones en la pelea por lo que en el argot político se ha denominado “novena banca”. La mayoría de los analistas afirman que, de los 9 cargos en juego, Cambiemos y Unión por Córdoba se repartirían por lo menos 8. La posibilidad de las fuerzas restantes se centra en colar un representante en la banca que quedaría por fuera de la polarización a la cordobesa.
En principio, el FIT era la fuerza que aparecía en mejores condiciones de terciar en la pelea. La diáspora de las tribus kirchneristas y los inconvenientes de los agrupamientos progresistas por estructurar una lista competitiva dejaban a la formación trotskista como favorita.
Esta aspiración tuvo traspié inesperado para los observadores que no conocen a fondo la interna de la alianza de izquierda. El protagonista es el cordobés-mendocino Nicolás del Caño quien, sorpresivamente, decidió mudar su residencia al populoso distrito de la provincia de Buenos Aires.
Esta tercera parada en la carrera política del joven dirigente del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) provocó una escalada en las disputas internas del frente. El FIT es una coalición de tres partidos: el Partido Obrero (PO), el PTS e Izquierda Socialista (donde milita Olivero). El movimiento de Del Caño cayó como una bomba entre sus socios quienes, hasta el momento, eran hegemónicos en la provincia de Buenos Aires.
Los dirigentes nacionales del PO e IS salieron fuerte a cuestionar al actual diputado por Mendoza y rechazaron de plano la idea de dirimir las candidaturas en las primarias abiertas de agosto. El PTS, en cambio, amenaza inscribir sus nóminas en varios distritos y obligar a sus aliados a contar los votos.
Hasta el momento, existía consenso en Córdoba alrededor de la candidatura de Olivero. Es, sin dudas, la dirigente que más mide en los sondeos. Sin embargo, se desató una sorda pelea por el segundo lugar en la lista. El PO impulsa a Eduardo Salas mientras el PTS propone a Laura Vilches.
Olivero, hasta el momento, se había mantenido en silencio con respecto a esta pelea nacional en función de cuidar una eventual postulación que aparecía como consensuada.
Pero la intensificación de las hostilidades entre los socios del FIT la obligaron a tomar partido. “Del Caño y el PTS tendrán que rever su pretensión de adueñarse del FIT y dividir las listas en las PASO” lanzó ayer en medio de su presentación pública.
De esta manera, Olivero se alineó a la posición nacional de su partido que viene cuestionando muy duro la estrategia de Del Caño y postulando la formación de listas unitarias en todo el país.
A diez días del cierre de listas, las chances del FIT parecen depender, en gran medida, de la resolución pacífica de sus controversias internas. De concurrir a las PASO, nadie está en condiciones de asegurar una campaña pacífica.