Saillén insiste con unidad para bloquear entrismo de Moyano

El titular de la CGT Rodríguez Peña reflotó la propuesta de conformar una “mesa de unidad” con dirigentes sindicales de la provincia.

El pasado Día del Trabajador dejó expuesta la fractura del movimiento obrero cordobés. La radiografía anticipaba el daño ergo un largo proceso para recuperar el estado de ánimo que caracterizó la conmemoración de la efeméride en 2016, donde los líderes de las dos CGT que conviven en la provincia se unieron en una misma movilización que elevó los postulados de la homogeneidad.
El referente de la CGT Regional Córdoba, José Pihen, reunió a los suyos en la casona histórica. Con un sencillo acto dejaron clausurados los actos oficiales por el 1º de mayo. Su retador interno, el referente de los mercantiles, Pablo Chacón, hizo una demostración de fuerza con un festejo a todo trapo en Alta Gracia.
Mauricio Saillén, secretario general del Surrbac y responsable de la CGT Rodríguez Peña, adoptó una estrategia parecida. Se refugió en sus afiliados, a quienes agasajó con regalos de alta gama y shows en vivo. Al otro día, llegaría la embestida interna que ya sospechaba: el titular de Luz y Fuerza, Gabriel Suárez, lanzó la agrupación “Gremios por la Unidad” que, si bien no cayó en contradicción generando una ruptura, la amenaza al paladín de los recolectores de residuos fue evidente.
Al parecer, Saillén tomó la afrenta con tranquilidad, pese a que quedó claro que su enemigo público, el camionero Hugo Moyano, alentó al lucifuercista a marcar sus diferencias con el conductor de la CGT “nacional y popular”. Desde el círculo íntimo del sindicalista, aseguran que el diálogo con Suárez y sus aliados circunstanciales está intacto. “Los cuerpos orgánicos participan de toda actividad de la confederación, aunque la presencia de los compañeros está condicionada por el también presidente de Independiente de Avellaneda”, analizan.
La espuma habría bajado. Saillén volvió a agitar las banderas de la unidad con la reanudación de los contactos individuales con sus pares para formar, más temprano que tarde, una mesa de unidad que redunde en la elaboración de un nuevo programa de trabajo para el arco gremial cordobés. El objetivo, actualizar los “26 puntos” de Saúl Ubaldini a la coyuntura y realidad de los trabajadores.
La presentación de las buenas intenciones estuvo a cargo de Saillén y su hijo, el legislador Franco. En la jornada de ayer, compartieron la conmemoración del Cordobazo en la sede de Luz y Fuerza; incluso, tomaron un café de la que resultó una foto protocolar con toda la dirigencia.
“El Cordobazo demostró que es necesario levantarse y marchar contra los gobiernos que avasallan los derechos. Reivindicamos a los trabajadores, trabajadoras y estudiantes que hicieron historia y que hoy son nuestro ejemplo de lucha”, expresó Saillén, a través de un comunicado.
Sabe que hay coincidencias con sus pares, marcada por un profundo antimacrismo. Mostrar apertura es también una necesidad de no quedar aislado. Muestra de ello es el alto perfil que cultivan sus descendientes. Primero, con Franco en la Legislatura; ahora, con Juan, quien anteayer lanzó una nueva agrupación peronista (La 29 Sindical) que tiene como misión formar a nuevos cuadros gremiales.
La propuesta de una mesa de unidad parte también de la necesidad de bloquear la instalación de Moyano en Córdoba, con quien mantiene una disputa acérrima desde que logró la representación de los recolectores de residuos de toda la provincia.

Pihen llamó a “resistir” a los modelos políticos “antiobreros”

La dirigencia de la CGT Regional Córdoba, junto a otras organizaciones gremiales, realizó ayer un acto conmemorativo por el 48º aniversario del levantamiento obrero, social y estudiantil que se realizó el 29 de mayo de 1969 en la ciudad de Córdoba, para protestar en contra del régimen dictatorial del militar Juan Carlos Onganía y a su oposición a restablecer la negociación colectiva para actualizar los salarios.
“Cada año que reivindicamos esa lucha significa también para nosotros, los sindicalistas, renovar el compromiso para ver si somos capaces de hacer lo mismo que hicieron aquellos viejos dirigentes, como el de interpretar el momento y saber leer la realidad. Leer cuál es el contexto político y económico y en ese contexto ver si se pueden expresar la resistencia a los modelos políticos y económicos que agreden a los trabajadores”, manifestó el titular de la CGT Regional Córdoba, José Pihen.
En ese sentido sostuvo que en los tiempos del Cordobazo “Argentina era un país de pleno empleo, en donde la lucha se hacía con total libertad porque si se perdía un empleo enseguida se conseguía otro. Hoy tenemos un contexto muy diferente y delicado, con la desocupación que supera el 20% y la precariedad laboral y salarial por encima del 40%”.
El gremialista, también titular del Sindicato de Empleados Públicos (SEP), consideró muy importante interpretar los contextos y los momentos históricos al sostener que “en estos tiempos la lucha sindical se hace muy compleja porque el riesgo de la pérdida de la fuente de empleo. Hoy tenemos un Gobierno constitucional elegido por el voto de el pueblo pero que curiosamente está implementando los mismos programas económicos de aquellos tiempos”.
“Estamos viendo con seria preocupación la situación económica, social y laboral”, sostuvo Pihen en declaraciones formuladas a los medios previo al acto, al sostener que “si no se modifican las condiciones el descontento se va a agravar”.
El acto conmemorativo se realizó en la Casa Histórica de la CGT, ubicada en el centro de la ciudad de Córdoba, con la participación de dirigentes sindicales de la amplia franja representativa gremial de la provincia.