Schiaretti diseña un “bloque peronista del interior”

El gobernador encabezó un plenario del justicialismo cordobés. Planteó la construcción de un espacio que contenga a los gobernadores peronistas. Esta estrategia tendría impacto en el Congreso Nacional después de las elecciones de octubre.

Por Marcos Duarte

Juan Schiaretti está decidido a ocupar el centro del ring político nacional en la etapa que se abrirá luego de los comicios legislativos. La sigilosa articulación del grupo de gobernadores peronistas parece destinada a ver la luz en el corto plazo e incidir en varios frentes al mismo tiempo.
“Somos la expresión del peronismo republicano”, sentenció el gobernador desde la tribuna instalada en el hotel Quorum ante más de un millar de dirigentes del justicialismo de toda la provincia.
Seguidamente, fue aún más ambicioso con una combinación de conceptos que, en los últimos años se consideraban incompatibles. “No hay república sin peronismo y el peronismo solo puede ser republicano”, amplió.
En el análisis de Schiaretti se destaca un concepto central: la gobernabilidad de ida y vuelta. El gobernador traza un esquema donde un nuevo agrupamiento formado por los “peronistas del interior” sea el garante de la gobernabilidad nacional. Esto implica desterrar al kirchnerismo de todos los espacios con incidencia política.
En este punto, apeló a dos ejemplos que funcionaron como incentivo para la formación de esta neo-liga de gobernadores: el acuerdo parlamentario para el arreglo con los holdouts y el freno a la modificación del impuesto a las ganancias que acordaron massistas y kirchneristas en la cámara de diputados. “Fuimos nosotros (los peronistas del interior) los que garantizamos que la Argentina vuelva al mundo, fuimos nosotros los que paramos el país cuando se iba a desbarrancar con una ley que desfinanciaba a las provincias”, dijo Schiaretti inequívocamente.
La contraparte de este rol que asumiría el “peronismo republicano” es, en el análisis del mandatario cordobés, la gobernabilidad en cada una de las provincias que conducen. En ese sentido, no dudó en criticar a la sección local de Cambiemos, a la que le atribuye una actitud de oposición destructiva.
Por otra parte, esta “gobernabilidad de vuelta” implicaría una negociación provincias-Nación sobre la distribución de los fondos. En el discurso del gobernador ocupa un rol central la reivindicación del federalismo y la crítica a la concentración de recursos en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.
En ese sentido, hubo un párrafo destinado a la desigualdad en la distribución de subsidios. “Que alguien me explique por qué en la ciudad de Córdoba el boleto cuesta 13 pesos mientras en el conurbano no llega a 6”, bramó Schiaretti ante la plana mayor del justicialismo cordobés.
Al mismo tiempo, el combate contra el “centralismo porteño” surge como la principal justificación de un reordenamiento político que tendrá impacto en varios frentes.
“Vamos con la liga de gobernadores peronistas, vamos con un Bloque del Peronismo Federal, bloque del peronismo de los gobernadores”, dijo Schiaretti resumiendo el plan post elecciones legislativas.
Si estas consignas se convierten en realidad, uno de los primeros cambios tendrá lugar en las cámaras del Congreso Nacional. Hasta el momento, los diputados nacionales de Unión por Córdoba son parte del interbloque de UNA junto a los massistas del Frente Renovador. De hecho, el legislador demócrata-cristiano Juan Brügge participó el jueves pasado del lanzamiento de la alianza entre Sergio Massa y Margarita Stolbizer.
Esta ubicación no parece compatible con la hoja de ruta de Schiaretti. El gobernador piensa en una bancada parlamentaria que refleje la estrategia partidaria del sector que bautizó “peronismo del interior”. Un bloque de legisladores que reúna a los encolumnados con los mandatarios provinciales parece asomar en el horizonte aunque el éxito de esta idea depende, en gran medida, de los resultados de las elecciones de octubre.