Gobernadores exigen obras: tensan relación “Macri friendly”

Los mandatarios de Córdoba, La Pampa, Buenos Aires y Santa Fe se reunirán mañana con el ministro Rogelio Frigerio para presionar por soluciones para zonas afectadas por las inundaciones.

Por Yanina Soria
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En línea con la misión en la que se embarcó hace algunos meses y que consolidó tras la salida de su socio peronista José Manuel de la Sota del tablero politico cordobés para octubre, el gobernador Juan Schiaretti levanta su perfil nacional y busca posicionarse como el líder del interior.
Hacia ese objetivo dirige cada uno de sus pasos. Desde lo electoral, el mandatario provincial dijo el fin de semana ante la militancia peronista que se pondrá “la campaña al hombro” para garantizar el triunfo de Unión por Córdoba en los próximos comicios y, de esa manera, avanzar con un polo de poder en el Congreso a través de un bloque que represente al peronismo por fuera de Buenos Aires.
Pero también la propia gestión provincial le sirve para pisar fuerte en el escenario nacional. El hecho de que administra uno de los distritos más grandes del país, que mantiene un rol protagónico a la hora de encontrar consensos con otras provincias, y que tiene buena llegada a la Casa Rosada, lo ubica ante sus pares como uno de los referentes dentro del diseminado universo del PJ nacional. Schiaretti gana terreno dentro de la Liga de Gobernadores donde oficia de “vocero” ante los distintos reclamos que los mandatarios le hacen a la Nación, y cuyo objetivo es protagonizar después de octubre el proceso de reorganización partidaria en la era pos kirchnerista.
Cuidando siempre la buena relación institucional y personal que mantiene con el Presidente, Schiaretti intensificó en el último tiempo sus críticas hacia Cambiemos por la distribución de los subsidios nacionales y el reparto de los fondos para las provincias. Públicamente, cada vez que puede reitera la necesidad de rediagramar el esquema de repartos.
Si bien hasta ahora ningún gobernador “Macri friendly” abrió fuego contra la Nación al punto de poner en riesgo el compromiso de gobernabilidad asumido con la administración PRO, la agudización de esos reclamos tensan la relación.
En ese marco, junto a sus pares de La Pampa, Santa Fe, y Buenos Aires, el Gobernador mantendrá mañana una reunión con el ministro del Interior y Obras Públicas, Rogelio Frigerio, está vez, para apurar las obras hídricas comprometidas para la región. La situación de las inundaciones en estas provincias figura en la agenda de prioridades de los respectivos gobiernos que están demandando los fondos y la ejecución de trabajos para llevar soluciones a las localidades afectadas.
El gobierno de la Pampa fue el que solicitó la reunión del Comité Interjurisdiccional de la Región Hídrica del Noroeste de la Llanura Pampeana (CIRHNOP), órgano creado justamente para analizar la situación de las distintas regiones y encontrar soluciones conjuntas. Allí se hará una evaluación de la emergencia hídrica derivada de las inundaciones del río Quinto.
En tanto, en Córdoba y tras el reclamo de productores, comerciantes y vecinos de las zonas afectadas que le demandan a la Provincia “un plan de emergencia económica por catástrofe hídrica”, el ministro de Agricultura y Ganadería de Córdoba, Sergio Busso, anunció el inicio de 10 obras hídricas por unos 400 millones de pesos que, se supone, llevarán alivio a las zonas que se encuentran bajo el agua. En la reunión con la Nación, Córdoba expondrá el plan de trabajo con montos y plazos de ejecución. Además, solicitará a las otras provincias, especialmente a Buenos Aires, la realización de los trabajos necesarios para dar solución conjunta a la problemática hídrica. Desde el Centro Cívico aclararon que, más allá de lo que en la reunión se acuerde, Córdoba avanzará con ese programa de trabajo para el sur provincial.