Pascual financia ensayo electoral de sindicalistas de la vieja guardia

El concejal capitalino ex Movimiento ADN impulsa un frente para las legislativas con dirigentes del movimiento obrero cordobés. El ex kirchnerista tiene como objetivo las municipales de 2019 pero antes debe trabajar en el armado de una estructura que lo respalde.

Por Yanina Soria
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Con el reloj electoral corriendo para las Legislativas de octubre y a pocas semanas de que se oficialicen las listas, van surgiendo en el escenario local nuevos actores dispuestos a subirse a la contienda electoral y sacar algún rédito de esa jugada política.
A los dos pesos pesados -Unión por Córdoba y Cambiemos- ya anotados y con intenciones de polarizar la elección y de quedarse, por lo menos, con ocho de los nueve lugares que Córdoba pone en juego en la Cámara Baja, se le siguen sumando contrincantes. Aunque a rigor de verdad, la aspiración del resto de los anotados es en realidad ir por la novena banca.
En esa línea ya se ubica el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) que tratará de completar el sueño que quedó inconcluso en 2013 de lograr por primera vez un legislador nacional por esta provincia; el kirchnerismo que está atravesando una suerte de metamorfosis con el propósito de convertirse en opción real dentro del menú electoral; y el espacio que lidera Tomás Méndez donde confluyen referentes de distintos sectores de la política local.
Para muchos de los precandidatos y espacios que jugarán en los comicios de medio término, el 2017 resulta una excelente vidriera en la construcción del verdadero proyecto político que está puesto en 2019. Así, referentes como Olga Riutort que, en verdad, su objetivo final es pelear por la intendencia de la ciudad, no descartan anotarse para octubre.
En la lectura de quienes están dispuestos a mover la ficha en ese sentido, aparece como ganancia de lo que podrían dejar las elecciones de octubre, un mayor posicionamiento público de los candidatos y la consolidación de las estructuras políticas de sectores emergentes que miran hacia las próximas municipales o provinciales, por ejemplo.

Frente emergente
En esa vertiente encaja el nuevo frente que se engendra dentro de un sector del sindicalismo cordobés bajo el comando del concejal capitalino ex Movimiento ADN, Marcelo Pascual.
El empresario desembarcó en el Concejo Deliberante en alianza con Tomás Méndez al que acompañó en la fórmula por la intendencia de la ciudad en 2015. La fuerza política quedó segunda por lo que se convirtió en la primera minoría dentro del recinto deliberativo. Sin embargo, la sociedad con el periodista se rompió a poco andar, ya que Pascual se escindió del bloque y conformó uno propio junto a su colega María Eugenia Terré, la bancada Frente Federal de Acción Solidaria.
El ex kirchnerista tiene como propósito pelear en la sucesión de Ramón Mestre por el Palacio 6 de Julio en 2019 pero para ello debe trabajar antes en el armado de una estructura que lo respalde. Es que el empresario cuenta con los fondos, el sello, pero desde su divorcio político con Méndez carece de un plafón político.
Por eso, ahora sponsorea un ensayo electoral de gremialistas de la vieja guardia que buscarán subirse al ring en octubre próximo. Forman parte de ese proyecto el ex titular de Luz y Fuerza Juan Leyría, los ex secretarios generales de UTA Miguel Díaz y Alfredo Peñaloza, el titular del Sindicato de Remiseros Víctor Taborda, entre los más reconocidos, y podría sumarse Miguel Herrera de Aoita.
Bajo la premisa de constituirse en una alternativa que represente los intereses del movimiento obrero cordobés, los sindicalistas peronistas aseguran conocer cuáles son las prioridades del sector: “generación de empleados dignos, defensa de la industria nacional y redistribución de la riqueza”, señalan. Pero también asumen como desafío revertir la mala imagen que pesa sobre el sindicalismo en general.
Por ahora, no asoma con claridad quién podría encabezar la boleta, argumentan que en esta instancia trabajan en las coincidencias programáticas del proyecto aunque no descartan al propio Pascual para el primer casillero de la lista.