Talleres y un año más de mandato

El nuevo estatuto del club contempla la posibilidad de aumentar de tres a cuatro años la gestión de la comisión ganadora en las elecciones, más otras modificaciones. Los comicios están previstos para fines de noviembre. Fassi irá por la renovación de su ciclo.

Por Federico Jelic

fassi-talleresEn Talleres, 2017 es un año electoral. Ya se baraja que en noviembre habrá comicios, en función de que la nueva conducción asume el primer día de diciembre. Es tentativo, adecuando el almanaque al calendario futbolístico, pero iría en consonancia con la realización de los últimos comicios que proclamaron a Andrés Fassi como presidente, allá en 2014.
Ciertas modificaciones estatutarias causaron algo de sorpresa, después de que una comisión especializada tratara dicho asunto, y que serán expuestas en la Asamblea. Como el hecho de un año más de mandato en cada ciclo y que se reduzcan la cantidad de socios en las asambleas.
Fassi cumplirá en noviembre tres años de proceso. De todas formas, con toda su plataforma de inversión y con los resultados evidentes en materia deportiva (dos ascensos en 18 meses), ya había dado indicios Fassi en la Asamblea pasada la intención de armar un proyecto con participación empresarial en las inversiones y el giro ordinario, buscando sustentación.
Más allá de que se aprobaron algunos alcances futuros, como la necesidad de repartir con los inversores la venta de futuros valores de la cantera del club (se habló de un 75 % para el aportante y un 25 restante para las arcas de la entidad), hay otros detalles que no se tomaron en cuenta y que sí se podrán apreciar en junio.
La asamblea está prevista para el 11 de junio en las instalaciones del Orfeo. Uno de los puntos determinantes que contempla dicha actualización tiene que ver con el aumento de un año de gestión en cada proceso. Los mandatos tienen vigencia por tres años y la intención es que a partir de diciembre tengan cuatro años de duración. Entonces, el ganador de los escrutinios en noviembre, será conducción de Talleres hasta 2021 y no 2020 como estaba previsto. ¿Razones? Si bien no lo explicita formalmente, tiene que ver con los plazos de inversión, con la continuidad del proyecto con los mismos mandamientos dirigenciales que permitan garantizar la sustentabilidad de los inversores, más la profundidad en el desarrollo sin verse perjudicados notablemente en caso de que cambien las autoridades.
Fassi en su momento habló de que los inversores y la dirigencia tienen potestad de renovar automáticamente por cinco años una vez desandado el camino empresarial con la venta de jugadores, en dos períodos prorrogados, situación que a muchos socios les causó cierta incertidumbre y hasta desconfianza. Lo cierto es que a partir de junio, los mandatos de cada presidente tendrá una duración de cuatro años.
En la modernización del estatuto uno de los puntos que se tuvo en cuenta es la responsabilidad de sus autoridades en caso de desfalco o acción perniciosa contra la institución, por lo que deberán responder con su patrimonio si algún activo de Talleres se viera afectado. Ese aspecto aporta algo de tranquilidad, a modo de garantía, para aquellos socios plagados de sospechas ante esta nueva tendencia que se viene aplicando en el club, con manejos en áreas profesionales y con cierto manejo empresarial y no tan social. Solo el tema de los avales para ser presidente quizás genere algún resquemor.
Hay otra innovación a aplicar con relación a las asambleas. En la pasada concurrieron más de tres mil hinchas, y para junio se estima una convocatoria similar o incluso superior. De acuerdo a la participación de los socios en el futuro, ya que desde el primer boceto elaborado habló de la necesidad de reducir la cantidad de asistentes. La finalidad es lograr un mayor entendimiento, retroalimentación y comunicación a la hora de plantear la orden del día.
Entonces, serían 100 los socios que podrán participar en las asambleas del futuro, con mejorías en el canal de diálogo en detrimento de la masividad. Un tema que seguramente traerá algo de escozor. Los mismos serían elegidos por la comisión directiva, con el criterio del cociente de la última elección, aunque las minorías contarán con un mínimo de 15 representantes en la Asamblea, pos de evitar abusos por parte del oficialismo.

¿Y “Mundo Talleres”?
El hecho que más acentúa alguna intriga es la situación del predio de las 24 hectáreas. La asamblea pasada el socio validó la alternativa de venta del mismo en caso de que la dirigencia lo considere necesario y oportuno. Seguramente una de las promesas de la dirigencia es dar a conocer el lugar del nuevo predio albiazul, donde se construirá “Mundo Talleres”, pieza basal y fundamental del proyecto, en procura de replicar lo concretado en Pachuca de México. ¿Será en barrio Palmar o en Circunvalación? ¿Se procederá a la negociación del complejo de las 24 hectáreas? Y lo otro: ¿De qué manera se contemplará la instrumentación del aporte privado en la inversión?
Aspectos que serán tratados en la inminente asamblea. Junto a las cuentas, memoria y balance, con el objetivo de dar un paso más hacia un nuevo Talleres, con una diferente óptica en la metodología de conducción.