PJ: cumbre en el Panal ratificó a Llaryora como la mejor opción

Schiaretti reunió a los más fuertes dirigentes del PJ. Sorpresa por actitud de Frigerio.

caserio-schiarettiEl gobernador Juan Schiaretti convocó el lunes por la noche a la mayoría de los más destacados del plantel del Partido Justicialista cordobés: la indefinición de Martín Llaryora tras la renuncia de José Manuel de la Sota, y el inesperado reclamo del Ministerio del Interior a la Provincia fueron asuntos muy pesados en la agenda.
Schiaretti les abrió la puerta de su despacho en el Panal a Carlos Caserio, Carlos Massei, Daniel Passerini, Carlos Gutiérrez, Nora Bedano, Martín Gill y Alejandra Vigo. No estuvo Martín Llaryora, nada menos, pero se justificó su ausencia porque dedicó todo el día a recorrer localidades del departamento Colón. Es una de sus actividades habituales, pero en el nuevo escenario político habrán considerado mejor no interrumpirlo cuando cada salida puede serle útil si es, finalmente, el primero candidato a diputado nacional de Unión por Córdoba. Llaryora tiene una muy buena relación de imagen positiva contra negativa, lo cual es muy auspicioso para él, pero todavía mucha gente no lo registra. Una campaña provincial, como la que se avecina, es la perfecta tentación para un dirigente que busca proyección, y con eso tratan de seducirlo para que reemplaza nada menos que a De la Sota para competir contra Cambiemos.
En la reunión de antenoche, justamente, se habló de las encuestas, y se mencionó con entusiasmo que “dan bien”. Claro que el desenlace de las elecciones de agosto (PASO) y octubre está abierto. La imagen de Mauricio Macri en la provincia de Córdoba es tan fuerte que un candidato como Héctor Baldassi puede ir más arriba de sus propias posibilidades y convertirse en el ganador (los mestristas dirán que Diego Mestre también).
Los peronistas, en el Panal, analizaron que el viejo plan B, Llaryora, es el único plan ahora, porque si el vicegobernador desiste de ir por una banca en la Cámara de Diputados, que lo sacaría del tablero provincial, aparecerá un sinfín de aspirantes con parecidas chances.
En el gobierno creen que será posible plantear la elección como un plebiscito de la gestión, y que las obras públicas que se desarrollan, y que son motivo de tironeos con la Nación, justamente, engordarán la intención de voto de los candidatos del peronismo provincial.
Respecto a la relación con el gobierno nacional, Schiaretti y los demás analizaron sin llegar a una conclusión el curioso pase de facturas que el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, le hizo a la Provincia, mientras recibía en su despacho a funcionarios, legisladores e intendentes del PJ. Frigerio reclamó más atención del Panal a los intendentes de Cambiemos, reclamando por el mismo trato para ellos que el que Macri le dispensa a Schiaretti. En el PJ no sabían si explicarlo por un error o por el lento inicio de la campaña, pero cuando él candidato de la “alta intensidad”, De la Sota, ha salido de escena, la jugada macrista fue difícil de entender.

Una filtración
Por otro lado, Schiaretti comentó que la salida de escena de De la Sota no lo sorprendió tanto. Contó que ya sabía desde hacía unos días de la decisión que había tomado el ex gobernador. El plan era darlo a conocer esta semana -porque en la próxima volverá a viajar al exterior, con un periplo que iniciará en Portugal y continuará en España- pero una “filtración”, no mediática, sino política puso en riesgo el cuidado que se quería poner al anuncio, por lo que hubo que acelerar los tiempos.