Frigerio disimulará en Córdoba roces con PJ por obras

Recorrerá junto al Gobernador una planta hídrica. Antes, firmará convenios de viviendas y visitará las carpas de “El Estado en tu Barrio” en la ciudad.

Por Yanina Passero
[email protected]

frigerio-schiarettiLas banderas de la “discriminación” entran en abierta contradicción con “la era del diálogo” que pareció abrirse con el recambio institucional de 2015.
El presidente Mauricio Macri y el gobernador Juan Schiaretti no sólo tenían en común una vieja amistad o una buena porción del electorado que, casi masivamente, dejó en claro que desprecia al kirchnerismo. El peronista abriría su nuevo mandato con mejores perspectivas que el primero. Naturalmente, el empresario que escaló de la jefatura del gobierno porteño al despacho central de la Casa Rosada tendría la misión de “mimar” a la provincia destratada, en espacial, por la ex presidenta Cristina Fernández.
Sentado en la caja, Macri aportaría significativos recursos. Schiaretti, en su investidura de dirigente peronista más fuerte del interior del país, entregaría a cambio la contribución a la gobernabilidad de una coalición compuesta por el PRO, la UCR y la CC-ARI. Desde aquel entonces, ya se apostaba a la pausa que impondrían las elecciones de medio término de octubre de 2017. La diferenciación sería necesaria para inclinar la balanza de los votantes.
Sería el exgobernador José Manuel de la Sota la carta más eficaz para plantear contrapuntos, pero el más incómodo para su socio con responsabilidades ejecutivas en Córdoba. Quien asomaba como candidato seguro para la nueva compulsa decidió refugiarse en los simposios y clases magistrales de alguna universidad europea, para volver con fuerza en 2019.
La campaña, en el nuevo escenario, será digitada por el contador a quien se le adjudica un pedido de juego limpio a sus alfiles por razones obvias: las relaciones con Macri deberían continuar igual de buenas. Desde el poder central, afirmaban tener un sentimiento recíproco. Es por esto que provoca entropía los feroces cruces entre el PJ y el ministro del Interior de la Nación, Rogelio Frigerio, por la titularidad de las obras de infraestructura actualmente en ejecución y la supuesta inequidad en el trato a los intendentes que recibieron ambas jurisdicciones.
A modo de síntesis: el presidente del Partido Justicialista de Córdoba criticó al funcionario nacional el giro de fondos millonarios para viviendas a intendentes de Cambiemos. La recepción que siguió a los dirigentes peronistas de la provincia este lunes no fue suficiente para calmar los ánimos, tampoco para contener la ira (pre electoral) que desató la enumeración de obras en el bastión que el ex titular del Banco Cuidad se encargó de enrostrarles.
Decíamos, el concepto “discriminación” introduce una incoherencia de las partes en pugna con respecto al relato montado. En un intento de corregir el desatino, Frigerio llegará a Córdoba este viernes con el objetivo de ratificar que la campaña no afectará las buenas prácticas institucionales.
“Si bien es cierto que ya estamos pensando en las elecciones, no voy a mentir, la verdad es que no estamos poniendo toda la energía en eso porque tenemos muchos otros problemas por solucionar”, disimuló ayer Frigerio, en declaraciones a medios porteños. Un anticipo de la conducta que asumirá en gira cordobesa.
Será en ese plan que se mostrará con el Gobernador, como si nada hubiese pasado, como si aún reinara la misma empatía que lo impulsó a manifestar, hace varios meses atrás, su beneplácito a una alianza electoral con el justicialismo, crispando los nervios de sus socios radicales.
La agenda tentativa de la visita de Frigerio prevé su arribo a la ciudad a las 11 del viernes. Firmará convenios de viviendas y visitará algunos domicilios levantados con los créditos Procrear. Al mediodía, visitará las carpas del programa “El Estado en tu Barrio”, para continuar –después del almuerzo- con una recorrida por la obra empalme de Jesús María. Con Schiaretti cerrará su agenda, con la supervisión de una planta hídrica. El diputado nacional Héctor Baldassi (sindicado como número uno en la boleta legislativa) lo acompañará durante toda la actividad.
La resiliencia política no parece verosímil en un contexto electoral, con un antecedente reciente de fuertes cruces entre el PJ y Cambiemos. Para cuidar las formas, el trabajo pesado lo harán los jefes comunales de Cambiemos, presuntamente vapuleados por la Provincia.
La Comupro, que encabeza el jesusmariense con intención de ganar un lugar en la nómina de candidatos, Gabriel Frizza, seguirá agitando las aguas. Realizarán un pedido formal de audiencia a autoridades provinciales para analizar la distribución de fondos para obra pública para los municipios del interior. En la nota, anticipan, no ahorrarán datos que expongan la misma inequidad que los peronistas reprochan a la Nación.