El vuelo del ídolo

El viento incansable que azota a la Isla de Skye, en Escocia, es el que eleva por los cielos a Harry Styles en su flamante videoclip. El más popular de los integrantes de la boy band inglesa One Direction ha despegado como solista con su tema “Sign of the Times”, y sus fans están de parabienes.

Por J.C. Maraddón
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La Isla de Skye, una de las más grandes del archipiélago de las Hébridas, al norte de Escocia, no sólo es poseedora de algunos de los paisajes más cautivantes del planeta. Su fama también se nutre de un acervo cultural que se remonta a edades prehistóricas, en las que su superficie rocosa ya estaba habitada por cazadores recolectores que se cuentan entre los pobladores más antiguos del territorio escocés. Y es que esas costas, dotadas de bahías y penínsulas para todos los gustos, deben haber representado un acogedor entorno para esos humanos de la antigüedad que tenían bastante menos pretensiones que los actuales.
Con el correr de los siglos, fueron otras las condiciones en las que se afincaron quienes tenían su morada en la isla. Por ejemplo, los integrantes del clan McLeod construyeron allí en el siglo XIV el castillo Duvengan, uno de los más antiguos entre los que han estado habitados de manera permanente en Escocia. Desde 1933, permanece abierto al público, y constituye uno de los atractivos turísticos favoritos de la Isla de Skye, que por otra parte tiene en esa industria sin chimeneas una de las principales fuentes de ingresos para su economía, además de la pesca y… el cultivo de marihuana.
De clima más bien frío, la isla se ve azotada permanentemente por vientos del sudoeste que, en algunas ocasiones, pueden llegar hasta los 120 kilómetros por hora. Este factor impide que la vegetación prospere más allá de cierta altura, aunque no falte la irrigación proveniente de las lluvias, que alcanzan un promedio anual por encima de los 1500 milímetros. Los pastizales y los promontorios rocosos, moldeados por la erosión eólica, caracterizan a esta región de Escocia, en la que todo parece a punto de levantar vuelo cuando arrecia la helada ventisca que no da tregua.
Y es justamente ese viento incansable el que, entre otras cosas, eleva por los cielos a Harry Styles en su flamante videoclip. El más popular de los integrantes de la boy band inglesa One Direction ha despegado como solista (tal como vienen haciendo casi todos sus compañeros de ruta) y la semana pasada, cuando subió a Youtube el video de su single debut “Sign of the Times”, transformó a la isla de Skye en una nueva meca para las “directioners”, porque se lo ve todo el tiempo allí, en el marco de ese sobrecogedor paisaje, del que en determinado momento levanta vuelo hasta perderse entre las nubes.
Styles lanzó el video como prolegómeno de la publicación de su primer álbum en solitario, que se produjo el viernes pasado y que ha provocado un terremoto en el mercado de la música pop, donde el cantante de 23 años ha ingresado con ínfulas de arrollarlo todo. El single “Sign of the Times”, publicado hace poco más de un mes, llegó al número uno del chart inglés y arrancó en el cuarto puesto del Hot 100 de Billboard, pero luego no consiguió avanzar más allá de esa posición. La canción, una balada melodramática al estilo de las de la cantante Adele, ha sido sólo una muestra del potencial de Harry Styles como intérprete.
Dirigido por el francés Woodkid (sobre quien ya hemos hablado aquí en otra ocasión), el video de “Sign of the Times” requirió de elevar al bueno de Harry -y a su doble- hasta casi 500 metros de altura, porque el realizador tenía en mente usar la menor cantidad posible de trucos en la postproducción. Como escenario perfecto para la hazaña de un One Direction, la Isla de Skye podría sumar ahora las visitas turísticas de las fanáticas adolescentes de la boy band, quienes tal vez se reconforten sintiendo sobre su piel el mismo viento que despeinó la melena de su ídolo.