Chicharra Abella dejó un recuerdo imborrable

La semana pasada fue triste para los radicales, por la desaparición física de dos ex intendentes que sobresalieron en la década del Ochenta.

La semana pasada fue triste para los radicales, por la desaparición física de dos ex intendentes que sobresalieron en la década del Ochenta. Ambos, curiosamente, ganaron la Intendencia de sus ciudades el 30 de octubre de 1983: Horacio Cabezas, en Villa María; y Miguel “Chicharra” Abella en Río Cuarto. Un secretario del Comité Central confesó su pena ante el periodista.

Secretario radical: El miércoles tuvimos que lamentar la pérdida de Cabezas, el intendente de Villa María entre 1983 y 1987, y además un gran historiador local, y el sábado se nos fue Chicharra Abella. Fue, sin dudas, una semana triste para nosotros, pero también para todos los vecinos de esas grandes ciudades del interior, porque ambos ex intendentes trascendieron los muros de la Unión Cívica Radical para ganarse el respeto de todos.

Periodista: En el sepelio de Cabezas el intendente Gill, peronista, tuvo palabras muy sentidas para su antecesor.

S.R.: Y en Río Cuarto Chicharra fue despedido con gran cariño no sólo por los radicales. Los peronistas también le dedicaron palabras muy elogiosas. Por lo que fue como intendente, como político y, fundamentalmente, como persona. Le cuento que el intendente Juan Manuel Llamosas, peronista, dijo que el legado de Chicharra ya es un patrimonio de todo Río Cuarto. Casualmente Chicharra derrotó en 1983 al padre de Juan Manuel, a Esteban, en la elección municipal. Las vueltas de la vida.

P.: Entiendo su dolor. Pero de consuelo debe servir que en una época en que la política está muy desprestigiada, y sospechada, estos dos ex intendentes hayan logrado quedar sin dudas en el corazón de los vecinos de sus pueblos.