Con venia universitaria, Schiaretti embistió a anestesistas

El gobernador cordobés acordó con la UNC y la UCC un programa de residencias médicas en anestesiología, pese a la férrea oposición de ADAARC.

La Asociación de Anestesiología, Analgesia y Reanimación de Córdoba (Adaarc) se convirtió en los últimos tiempos en una de las pocas piedras en el zapato del gobernador Juan Schiaretti.
Presidida por el exdiputado ultra kirchnerista Fabián “Pipi” Francioni, la Adaarc se embarcó en una feroz lucha con la Administración Provincial del Seguro de Salud (Apross), planteando reivindicaciones económicas (una deuda de la obra social provincial con los anestesistas) y políticas (un incremento en las plazas para la formación de nuevos profesionales del rubro).
Tras las medidas de fuerza gremiales de los anestesistas y la judicialización del conflicto que los obligó a prestar sus servicios otra vez, Schiaretti decidió dar un fortísimo gesto en la jornada de ayer. El titular de El Panal rubricó un acuerdo con las dos principales universidades cordobesas (UNC y Universidad Católica de Córdoba -UCC-) para ampliar la cantidad de médicos que podrán especializarse en anestesiología a partir de este año.

Contra el corporativismo
El anuncio realizado ayer por el Gobierno provincial deja en evidencia dos intenciones por parte de la gestión Schiaretti.
La conferencia de prensa brindada ayer contó con la presencia en el estrado principal del Gobernador, acompañado de su ministro de Salud, Francisco Fortuna, y de los decanos de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC, Marcelo Yorio, y de la Facultad de Medicina de la UCC, Enrique Majul.
Además de las partes involucradas, Schiaretti exhibió en el mismo estrado a Raúl Gigena, presidente del Directorio del Apross, en lo que fue interpretado como una manera de dirigirse directamente a la Adaarc.
Por otra parte, distintas voces del oficialismo provincial vienen describiendo a la Adaarc como una entidad profundamente corporativista, que utiliza el reducido número de profesionales como una herramienta de coacción para fijar elevados honorarios.
Por ello, aumentar la cantidad de residentes en anestesiología es una manera de atacar de raíz la situación, plan en el que el Gobernador viene pensando desde el año pasado, cuando junto al titular de la UNC, Hugo Juri, conversaron sobre la creación de una Escuela de Anestesiología.
Asimismo, el gobernador Schiaretti hizo alusión directa a Adaarc. El mandatario provincial se refirió a la situación actual de los anestesistas como “una distorsión que lleva muchísimos años y que está en todo el país, y que es la falta de especialistas en anestesia”, para luego responsabilizarla de “la cartelización en la Asociación de anestesistas, que termina en extorsión para fijar sus aranceles tanto en la medicina privada como en la pública”.
“Es evidente que faltan anestesistas, y es evidente que la Asociación impide que se formen especialistas” declaró sin mediatintas Schiaretti. “Hoy estamos dando el paso estructural para terminar con esto definitivamente; no es algo que se resuelva de un día para el otro, pero es la decisión de todo el sistema de salud cordobés”, agregó.
En el mismo tono se expresó el ministro Fortuna, asegurando que la Adaarc se ha opuesto a aumentar las vacantes permanentemente con argumentos “que solo pretenden mantener un número reducido de especialistas, para garantizar aranceles que privilegien el ejercicio de esa especialidad respecto del resto”.
Como defensa anticipada ante eventuales críticas de la Adaarc, el titular de la cartera sanitaria expresó que “es el Poder Ejecutivo provincial, a través del ministerio de Salud, quien tiene la absoluta competencia para establecer la cantidad y la calidad de especialistas en anestesiología y en todas las especialidades”.
El próximo año, la cantidad de plazas para nuevos residentes en Córdoba se incrementarán de 18 a 33. Esto representa un aumento de vacantes significativo incluso a nivel nacional, en el que actualmente se cuenta sólo con 135 lugares disponibles.
El decano Yorio hizo uso de la palabra para afirmar que “conocemos y comprendemos la inquietud y la responsabilidad que tienen las autoridades de la provincia y de las instituciones públicas y privadas, ante estas necesidades de salud impostergables, y ese compromiso se transfiere a nosotros como formadores”. “Estamos listos para trabajar con ustedes”, concluyó Yorio.
Su colega Majul previno que “este encuentro no puede ni debe ser el disparador o comienzo de un desencuentro; ninguna de las partes puede sola llevar a cabo todo, y menos pensando en el servicio y fin último que estamos buscando”. Por ello, el decano apeló “al sentido común y a la lógica de aquellos colegas capaces de formar y capacitar dentro de un marco de calidad, para comprometerse con la formación del recurso humano necesario que hoy demanda la sociedad”.