Atravesando el sonido de los pantanos

La Arcaica es una banda que busca los sonidos musicales de la Norteamérica profunda del siglo XX buceando en el blues del Delta y el Mississipi, y en los sonidos más primitivos y rurales, aunque después derivó en un repertorio más amplio atravesando varias épocas y geografías.

Por Santiago Pfleiderer
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arcaicaLo particular y lo hermoso de la música popular es que nace a raíz de hechos paradigmáticos y, a la vez, crea paradigmas. Esto quiere decir que si la historia no hubiera vociferado injusticias a lo largo de toda su vida, quizá no hubiese existido el arte como, en gran parte, lo entendemos hoy. En el caso de la música, y si le anexamos el valor agregado de la industria cultural, esta forma de expresión artística no habría trascendido todas las fronteras existentes. Hoy, la música, es el único lenguaje universal.
Pero la música popular tiene la particularidad de destruir fronteras y de aferrarse a los diferentes momentos históricos porque nace de hechos puntuales que, a la vez, son universales. La música popular nace en pequeñas comunidades, su técnica y sus temáticas serpentean sigilosamente de comunidad en comunidad, de generación en generación, y lo que antes era un germen es ahora una realidad vasta e indescifrable.
Lo curioso de las músicas populares es que, si bien nace en la marginalidad, son susceptibles de ser estudiadas, tipificadas y esquematizadas. Y así como sucedió con el folklore y otras músicas étnicas, las expresiones populares de la música son enfrascadas y empaquetadas para el estudio y el comercio. Así nace lo que la sociocrítica ha denominado como “efecto Beethoven”, que es este proceso por el cual se tipifica la música y se la esquematiza para ser estudiada y academizada.
Esto es lo que terminó sucediendo con buena parte de las músicas de raíz negra como el blues y el jazz. Quizá, si no se hubieran estudiado hoy no tendríamos la posibilidad de disfrutar de algunas de las más bellas y sutiles formas de la tristeza.
Cuando el día cae y la noche se despereza, las estrellas comienzan a brillar como lágrimas congeladas en el cielo, manto azul de recuerdos y melancolía, de vasos rotos y labios rojos que no están, derramando una guitarra y una armónica por los adoquines o el cemento. Eso es el Blues.
El Blues, como género musical, nace de la convergencia de creencias religiosas y ritmos afro americanos al sur de los Estados Unidos. Los esclavos negros que dejaban sus vidas en los campos de algodón o en las minas de carbón comenzaron a relacionarse, más allá del ardoroso trabajo, de manera artística. Fusionaron los ritmos heredados del África con el folk norteamericano y los adornaron con letras de dolor y melancolía, fruto de saberse mano de obra descartable de los políticos y terratenientes yanquis. El Blues es eso, melancolía, un dolor amargo que se transforma en dulzura al ser cantado, al ser ejecutado. Podría resumir diciendo que el Blues en Norteamérica es originalmente de temática rural.
La Arcaica es una banda de blues nacida en la ciudad de Córdoba en el año 2009. Su debut fue en el mítico 990 Arte Club abriendo un show de Pol Castillo. Desde sus comienzos realizó un trayecto que busca los sonidos musicales de la Norteamérica profunda del siglo XX buceando en el blues del Delta y el Mississipi, el bluegrass y el conutry. Inicialmente la búsqueda se ancló en los sonidos más primitivos y rurales, aunque después derivó en un repertorio ya más amplio del blues atravesando varias épocas y geografías, pero siempre en el formato de blues acústico donde brillan los sonidos metálicos de las cuerdas.
Luego de la edición de un EP en el 2011, La Arcaica presentó en el 2014 su primer disco titulado Blues Rural, donde se vio reflejado el sonido del sur de los Estados unidos vinculado a una fuerte tradición de la música negra.
Algunos de los shows más significativos de la banda se dieron en el CPC de Argüello en la presentación de un nuevo libro del historiador Mariano Saravia, en la Competencia Nacional de Blues organizada por la Escuela de Blues y Blues en Movimiento –donde la banda alcanzó el 3° lugar- , y en Cocina de Culturas junto a la cantante Debhora Dixon.
La arcaica está conformada por Paulina Gallardo (voz), Maxi Lambert (armónica, guitarra y voz), Ezequiel Gallardo (guitarra, bajo y voz), Pablo Storani (bajo y guitarra), Nicolás Monasterolo (guitarra), y Luciano Grinschpun (guitarra).
En noviembre de 2016 La Arcaica editó su segundo disco titulado No Tan Rural en el que se da una vuelta de tuerca al repertorio de country y del blues tradicional sumando otras texturas como el soul, el desert blues, el folk y el grunge. Desde los clásicos como Robert Johnson hasta Trent Reznor, el grupo busca ya romper las fronteras de los géneros para meter en el molde blues otras músicas de raíz negra. Se incluye, además, un tema de autoría propia titulado “Cadáveres enemigos”.
No tan Rural fue grabado entre 2015 y 2016 en los estudios Maya con la producción de Luis Primo. El disco tiene diez temas y cuenta con la participación de Yamila Echegaray (guitarra), Nicolás Jesús Ossés (cajón peruano), y Franco Duverne (percusión).
La Arcaica estará presentando su nuevo disco, No Tan Rural, el próximo jueves 11 de mayo a las 20:30 horas en el Auditorio Luis Gagliano del Sindicato Regional de Luz y Fuerza (Jujuy 27) con entrada libre y gratuita.