Mujeres PRO reclaman cupo en lista (vetan al FC)

Dirigentes de distintas líneas internas del partido promueven a sus referentes con el objetivo de ubicarlas en los lugares de relleno para aprovechar la vidriera electoral. Con la exigencia, esperan desalentar las pretensiones de la platea femenina del juecismo, aunque complican las presiones de los negociadores macristas por dos hombres del espacio.

Por Yanina Passero
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Lproos precandidatos a diputados de Cambiemos no tienen asegurado su puesto, siquiera los dirigentes más expectables de la UCR y PRO, Diego Mestre y Héctor “La Coneja” Baldassi, quienes se encuentran envueltos en discusiones teóricas para mitigar la incertidumbre. Poco importa si la variable que se termine imponiendo para decidir el escaparate de la boleta es la del aparato que puede presumir el centenario partido; o bien, la dictadura de las encuestas a las que se aferra el ex árbitro. Los socios locales saben, por más que les pese, que el mandato final vendrá del despacho principal de la Casa Rosada.
La inseguridad no es una sensación y la sensibilidad que existe sobre el tema se traduce, también, en contrapuntos subidos de tono. Por ejemplo, el concejal capitalino por el PRO, Abelardo Losano, salió a responderle al legislador radical, Miguel Nicolás, quien exigió la cabeza de lista para su partido. El baldassista, responsable de hacer el trabajo sucio por su referente, le enrostró la posición del diputado nacional en los sondeos.
Luego, sin rodeos, disparó: “Afortunadamente su pensamiento representa una fracción muy pequeña del radicalismo y muy poco tiene que ver con los valores tradicionales de su partido, nos da tranquilidad también saber que su expresión es fruto de alguna especulación mezquina que nada tiene que ver con quiénes trabajamos todos los días en la construcción de una ciudad mejor”.
La única certeza es que el Frente Cívico declinará sus pretensiones para este turno, según declaró su titular, Luis Juez, en un plenario. Si su nombre no aparecía en la lista como ya se sabía que iba a pasar, su colaboradora Graciela Villata asomaba como una buena carta de negociación. Y como no hubo testigos de la reunión que el embajador argentino en Colombia mantuvo con el jefe de ministros, Marcos Peña, la semana pasada, las dirigentes cordobesas del partido amarillo comenzaron a moverse de manera preventiva para exigir para ellas el cupo femenino.
Si bien se trata de posiciones de relleno, no puede descartarse que Cambiemos realice una muy buena elección en Córdoba, por razones conocidas que explican por qué el distrito terminó siendo la carta bajo la manga del Presidente. Y si la coalición realiza una elección ajustada, la campaña permitirá, al menos, posicionar a dirigentes locales para futuras compulsas.
Es por eso que las facciones internas que conviven en el partido que tiene su sede en la vieja casona de la Ucedé de calle Deán Funes y General Paz, comenzaron a promover a sus precandidatas. Con el padrinazgo del presidente de PRO, Javier Pretto, su par en la Capital, Soher el Sukaria, abre la lista, aunque la legisladora provincial no aseguró públicamente que esté interesada en la compulsa.
La otra referente del partido fundado por Álvaro Alsogaray que se sumó al armado del PRO en la primera hora, la senadora Laura Rodríguez Machado, promueve a Silvina Canale. La número dos de José Arnoletto se desempeña como coordinadora General Ejecutiva del PAMI Córdoba.
La línea de mujeres que responde a Baldassi tampoco quiso quedarse atrás. El pasado viernes, “Mujeres del Cambio PRO” votaron a la concejal de Río Cuarto, Mónica Lanutti, y a la secretaria de la Seccional 10º, Eugenia Gordillo como sus precandidatas.
“Creemos que el cupo femenino debe ser gestionado por nosotras, no como actualmente ocurre en una mesa de hombres o a dedo. Es por esto que en nuestra agrupación lo hicimos diferente: cada referente propuesto a una precandidata y de allí se debatió entre todas quien es la que nos debería representar en la Cámara Baja y se procedió a elección interna”, explicaron en un comunicado.
Si bien reconocen que sus chances de llegar al Congreso de la Nación son mínimas, las presiones del sector femenino de PRO pondrán en aprietos a los delegados que se sientan en la mesa de discusión. Cabe recordar que el macrismo cordobés no sólo exigía, la cabeza de la lista, también aspiraba por otro hombre más de sus filas.