PRO nacional larga “campaña cuidada” en Córdoba

El viernes, desembarcará la ministra Patricia Bullrich, según indica el manual proselitista de los asesores del Presidente. El macrismo, por ahora, buscará mantener el estatus quo con el Gobernador. Firmarán convenios para la creación de un comité para la seguridad interior.

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

bullrich-pro-campañaEl presidente Mauricio Macri eligió: Héctor “La Coneja” Baldassi será, como en 2013, su máxima apuesta en las elecciones legislativas de octubre. La ratificación unilateral a la soberanía del exárbitro internacional en la cabecera de la boleta de Cambiemos (acatada por el mestrismo, a cambio de los renglones siguientes de la lista) demostró que PRO está determinado a marcar el pulso de la estrategia electoral.
Las acciones encontrarán su alimento en las encuestas que tanto obsesionan a los hombres del partido amarillo; los aciertos o fracasos, correrán por su cuenta. En especial, en la provincia que permitió al macrismo demostrar ambiciones más allá la urbe porteña y superar con creces el objetivo inicial, escalando en la Casa Rosada.
La sinergia que logró el PRO nacional con el peronismo cordobés fue fundamental para “fidelizar” a aquellos electores (siete de cada 10) que lo prefirieron para terminar con la discriminación del kirchnerismo. La actitud dialógica que exhibieron Macri y Juan Schiaretti fue la respuesta a ese pronunciamiento masivo en las urnas.
Para los cráneos del partido amarillo, peñistas y duranbarbistas, la coherencia se impone: la campaña electoral no debería funcionar como un corchete entre las jurisdicciones. Tampoco, está en sus planes infligir heridas que no puedan sanarse, aunque dan por descontado que el PJ buscará diferenciarse.
El ex gobernador José Manuel de la Sota debería entonar críticas perspicaces. Su potencial compañera de fórmula y esposa de su socio político en Unión por Córdoba, Alejandra Vigo, será el reaseguro del macrismo en la Cámara Baja, donde la construcción de consensos se impone como método inapelable de gobernabilidad. No imaginan una oposición talibana por parte de la primera dama.
Los emisarios de Macri en Córdoba, funcionarios de la primera línea del gabinete nacional que se cargarán la campaña, cubrirán el territorio con la intención de promocionar las bondades de Cambiemos. Sin embargo, no pasarán sin realizar una visita al Panal. A cambio esperar, la protocolar hospitalidad.
La receta de “no confrontación” por parte de los expectables del Poder Ejecutivo comenzaría a aplicarse desde este viernes y continuará así, siempre y cuando los factores externos y políticos no obliguen a tomar otro caminos. La primera en arribar será la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, flaqueada por sus partenaires, el secretario de Seguridad de la Nación, Eugenio Burzaco; y el secretario de Seguridad Interior, Gerardo Milman.
La visita fue notificada al ministro de Gobierno de Schiaretti, Carlos Massei, en la jornada de ayer. Aunque fuentes del Centro Cívico anticipaban que podría adelantarse para el jueves.
“El motivo del viaje es la rúbrica de un acuerdo con el Gobierno de Córdoba para la constitución de un comité de trabajo conjunto, en el marco del artículo 13 de la Ley 24.059 de Seguridad Interior”, agrega en la nota enviada.
El apartado del instrumento legal citado establece que el organismo a crear tiene como misión el ejercicio de “la conducción política y supervisión operacional de los cuerpos policiales y fuerzas de seguridad federales y provinciales” y “estará compuesto por el ministro del Interior y el gobernador en calidad de copresidentes, y los titulares de Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina y Policía Federal”.
En los amplios despachos de la Casa Espejada, donde se ubican las oficinas más influyentes del gobierno de Córdoba, afirman que Schiaretti y Macri seguirán manteniendo contacto fluido. Ahora bien, admiten que serán menos frecuentes los actos y lanzamientos compartidos, en concreto, en plena campaña.