De la Sota le ganaría hoy a Cambiemos por 10 puntos o más

La encuesta de Gustavo Córdoba es sobre una muestra de 1.000 casos y le da a De la Sota 35,1% contra su mejor oponente, Baldassi, que registra un 25,1% de adhesiones. El escenario tomado por el encuestador se completa con el líder de ADN Tomás Méndez, pero muy lejos (7,9%), la referente del FIT Liliana Olivero (6,7%), el kirchnerista Martín Fresneda (4,1%), la doble ex (radical y juecista) Liliana Montero (2,7%) y el vecinalista Aurelio García Elorrio (1,3%).

Por Gabriel Osman
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encuestaAunque formalmente no sea aún candidato, José Manuel de la Sota le ganaría hoy las próximas legislativas al candidato de Cambiemos, Héctor Baldassi, por 10 puntos, o más si se consideran otras encuestas distintas a las de Gustavo Córdoba, cuyos resultados acaban de trascender. No sorprenden estos resultados, porque el ex tres veces gobernador de la provincia es desde hace 30 años –desde los ’80 cuando aun perdiendo elecciones contra el angelocismo retenía el poder partidario – el principal constructor de poder en Córdoba, contando en Juan Schiaretti como su socio y relevo perfecto.
La encuesta de Gustavo Córdoba es sobre una muestra de 1.000 casos y le da a De la Sota 35,1% contra su mejor oponente, Baldassi, que registra un 25,1% de adhesiones. El escenario tomado por el encuestador se completa con el líder de ADN Tomás Méndez, pero muy lejos (7,9%), la refente del FIT Liliana Olivero (6,7%), el kirchnerista Martín Fresneda (4,1%), la doble ex (radical y juecista) Liliana Montero (2,7%) y el vecinalista Aurelio García Elorrio (1,3%).
encuesta 1El margen de indecisos llega al 17%, algo previsible teniendo en cuenta que las PASO son en agosto y las legislativas nacionales en octubre. Pero en estos escenario es más probables que las grandes ofertas electorales (Unión por Córdoba y Cambiemos) capten a la mayoría de estos, por el peso de sus aparatos y aun tratándose de comicios de medio turno en donde se registra una mayor dispersión.
Entre otras mediciones, la encuesta tiene un desagregado de resultados concluyentes y sugestivos. Respondiendo a la pregunta “por qué debería preocuparse el candidato a diputado”, el 71,3% dice “por defender los intereses de Córdoba”. Parece obvio pero no lo es para nada si se tiene en cuenta el pasado reciente, con propiedad los 12 años de los Kirchner en el poder central. En el kirchnerato Córdoba fue la provincia más destratada política y económicamente.
Llegó en 2013 a sufrir un claro intento distituyente, cuando en el autoacuartelamiento de la Policía, la Nación le negó la asistencia del destacamento de Gendarmería de Jesús María para controlar el caos que produjo la ausencia de uniformados en las calles. Y en lo económico, aparte de los incumplimientos federales por el déficit previsional, Córdoba fue y sigue siendo –aun con la baja de las retenciones al campo- la que más aportó en divisas por esa gabela que acaparó el Estado nacional.
En los resultados de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2015, la capital del antikirchnerismo fue Córdoba, que arrimó un promedio del 72% a la urna de Mauricio Macri, mucho más que lo que el hoy presidente obtuvo en su feudo, la ciudad de Buenos Aires. Ese porcentaje tan alto no puede entenderse si la prédica anti K de De la Sota no hubiera sido hecha suya por el electorado de Córdoba. Colocado en el contexto histórico apropiado, el maltrato que le propinó a Córdoba el kirchnerismo llena de contenido y significado la pregunta del encuestador y la respectiva respuesta.
Las próximas legislativas pondrán esto en evidencia. Porque las primeras encuestas, aun presumiendo un margen de error importante, parecen colocar a De la Sota como casi seguro ganador, votos más, votos menos. Y porque, en medios siempre se lo considera desde hace un año, por lo menos, el “gran elector” de estos comicios. No hay mayor audacia en estas presunciones así ha sido en las últimas dos décadas en los comportamientos electorales de Córdoba.