De la Sota apuesta al sigilo pero ya recorre el interior provincial

El ex gobernador asegura que no es candidato pero se mueve como tal. Ayer recorrió la localidad de Reducción donde, incluso, criticó al gobierno de Mauricio Macri.

reduccion-delasota
Foto: gentileza

Aunque sin confirmaciones formales todavía pero con claras señales de hacia dónde va la estrategia política, el peronismo cordobés va configurando su tablero electoral con miras a octubre próximo.
Después de un viaje al exterior que lo tuvo alejado de la cocina política local durante varias semanas, el ex gobernador José Manuel de la Sota regresó a Córdoba por unos días y se encargó de hacerlo saber.
Primero, reapareció públicamente en el lanzamiento desde el Centro Cívico del Rally Argentina 2017 donde estuvo ubicado en el palco principal junto al gobernador Juan Schiaretti, al vicegobernador Martín Llaryora y la secretaria de Empleo Alejandra Vigo, entre otros funcionarios del gabinete provincial.
Un retorno a la escena local que tuvo una clara intencionalidad política aunque tanto desde el Panal como desde el entorno delasotista buscaran relativizar su connotación. Hacía un año que ambos dirigentes no se mostraban juntos y la foto del jueves pasado no fue azarosa; en el peronismo aseguran que significó el principio de un acuerdo entre los dos caciques del PJ de cara a las elecciones de medio término. Ese arreglo incluye a De la Sota encabezando la boleta de Unión por Córdoba y a la esposa del gobernador, Alejandra Vigo, secundándolo.
Y si bien ese escenario aún no es confirmado públicamente por ningún dirigente, dentro del partido hay coincidencias respecto a que se trata de la mejor receta que tienen para enfrentar a la lista de Cambiemos, que en esta provincia tendrá como protagonista excluyente de la campaña al propio presidente Mauricio Macri. En ese sentido repiten que la imagen del presidente en Córdoba cae todos los días y que su repunte dependerá de cómo vaya la economía en los próximos meses.
Por ahora De la Sota se mueve sigilosamente y cada vez que puede le baja el tono a la expectativa que genera su posible lanzamiento como candidato a diputado nacional.
Desde su entorno sostienen que el dirigente no necesita adelantar su definición a los plazos establecidos por ley y resaltan dos factores que el ex gobernador tiene a su favor: 1- no debe instalarse públicamente porque cuenta con un alto grado de conocimiento en la provincia; 2- un pronunciamiento a esta altura podría ser un punto de ventaja para Cambiemos y para el crecimiento de algunos de sus aliados (lo mencionan a Luis Juez) que usufrutuarían el lugar del “anti delasotismo”.

Alimentar la incógnita
“No es una preocupación que tenga hoy”, dijo ayer De la Sota en declaraciones a Cadena 3 cuando le preguntaron acerca de su candidatura. “Siempre he tratado de ser útil al peronismo, a Unión Por Córdoba, desde cualquier lugar, siendo candidato o sin serlo. No es que tenga ansiedad de poder. Me siento muy bien cuando no estoy en el poder, como cuando lo estoy. Yo no lo sufro al poder ni lo disfruto, lo ejerzo”, señaló.
Sin embargo, la apuesta de alimentar la incógnita respecto a su futuro político inmediato, colisiona con su accionar. El ex gobernador no es candidato pero ya se mueve como tal.
Ayer, se mostró con un grupo de dirigentes que le responden políticamente en el sur provincial recorriendo la localidad de Reducción y asistiendo a la peregrinación del Cristo de la Buena Muerte. Participó de distintas actividades y conversó con los vecinos, leáse, de campaña. Incluso, hasta ofreció ante los medios locales su visión del escenario nacional y criticó la política de Mauricio Macri: “Vivir de enfrentamientos sólo nos lleva a derrotas en lo económico y social”. Justamente sobre eso, sobre las diferencias de gestión entre la Nación y la Provincia giraría una parte de la campaña que encarará el peronismo cordobés.
El ex gobernador permanecerá en Córdoba hasta fines de mayo cuando tiene previsto un nuevo viaje académico al exterior, esta vez con destino a Portugal. Le seguirá en junio una visita a los Estados Unidos y luego retornará a la provincia con intenciones ya -finalmente- de comunicar su decisión respecto a las legislativas. Mientras tanto, el hombre mantendrá reuniones partidarias y caminará la provincia.