Mestre evitará paritaria con Suoem en víspera electoral

Daniel Arzani (Secretario General)

El paladín de los empleados municipales de la ciudad, Rubén Daniele, regresó a la mesa de negociación salarial donde lo esperaban los secretarios Daniel Arzani (General) y Hugo Romero (Finanzas). A juzgar por el cronograma de asambleas que los cuerpos orgánicos y afiliados del Suoem inauguraron en la jornada de ayer, parecía que el diálogo entre las partes había ingresado en un callejón sin salida.
Existe un factor externo que apuntalaba la hipótesis: la inminente campaña electoral interna que encabezará el histórico sindicalista para renovar su mandato, pese a que podría retirarse para gozar las mieles de la tercer edad. Daniele tenía la imposición de mostrarse más aguerrido que en sus años mozos.
Lo cierto es que las discusiones entre las partes continuaron, aunque en el ruidoso marco de la retención parcial de servicios de los empleados estatales y con la urgencia que marca un paro total en el horizonte: el martes próximo fue marcado con rojo en el almanaque por Daniele.
Daniele pidió un 15% con fecha con la pretensión de revisar la pauta salarial después de junio. Los adláteres del intendente Ramón Mestre ofrecieron 13 puntos de incremento, que tomando el 2,1% cobrado en enero daría un acumulado de 15,37%. Claro, Daniele esperaba que ese aumento de 2017 formara parte de las cuotas del arreglo de 2016.
La última cuota del año pasado(o la primera del nuevo, según la fuente) obligó a ajustar aún más el lápiz. Lo cierto es que el cierre del trato sería inminente. Al cierre de esta edición, aún estaba en discusión la modalidad de paritaria en lo sucesivo.
Arzani dio algunas pistas de las deliberaciones con el gremio en el Palacio 6 de Julio. Aunque, en realidad, dejó clara la estrategia política de Mestre de minimizar las rencillas con el caudillo de los municipales. Por supuesto, Daniele olfatea necesidad y presiona. Pero, esta vez, un portazo de Mestre puede espolearle el comentado plan proselitista al dirigente que ingresó como pasante y recaló sin escalas en el sillón principal de la comisión directiva del Suoem.
Según lo planeado por el Ejecutivo –en análisis por parte del gremio-, esta paritaria debería ser la última del año. No significa que no se registren aumentos salariales para la populosa planta municipal en los próximos meses. La nueva metodología implica fijar un índice de inflación y, si hay oscilaciones, incrementar los salarios según corresponda.
De esta manera, quedaría reducido a cero el juego de roces entre las partes y, en consecuencia, los mecanismos de presión de toda compulsa salarial.
El coeficiente que determinaría el reajuste resultará del promedio de varios índices inflacionarios: los elaborados por el INDEC y los organismos de estadísticas de los gobiernos de la provincia de Córdoba, Santa Fe, San Luis y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La lectura es sencilla. Mestre prefiere despejar del escenario a Daniele. Lógico: si se acuerda una pauta para el primer semestre, en julio –en plena campaña por las PASO- el titular del Suoem exigirá una reactualización.
Las dificultades que mostró el Gobierno nacional para domar la inflación, anticipan que los gremios estarán en pie de guerra apenas inicie la segunda etapa del año. También, calculando que las elecciones legislativas “sensibilizarán” a quienes pagan los salarios.