Judiciales: disputa electoral definirá perfil de conducción

La actual dirigencia fijó la fecha de los comicios para el 23 de junio, pero la campaña empezó hace tiempo. La lista Judiciales Unidos, encabezada por Irina Santesteban, ataca con beligerancia a los integrantes de Confluencia. La anticipación de las elecciones generó un nuevo cruce

Por María Viqueira

Irina Santesteban – Irina Santesteban

En dos meses serán las elecciones generales para que los empleados del Poder Judicial provincial elijan a las próximas autoridades del gremio.
En principio, se enfrentarán dos listas. El oficialismo en la Asociación de Empleados del Poder Judicial (Agepj), encabezado por Federico Cortelletti, buscará la reelección. Fuentes de Confluencia consultadas por Alfil adelantaron que habrá recambio, ya que hay integrantes del cuerpo de delegados aspiran a integrar la conducción de la entidad.
El grupo Judiciales Unidos, encabezado por Irina Santesteban, disputará la continuidad de Confluencia.
Por ahora, no se visualiza en la vida gremial del sector la aparición de una tercera lista y, así, se enfrentarán dos perfiles de dirigentes: por una lado, la combativa y un tanto agresiva Santesteban y, por otro, Cortelletti, más moderado y conciliador.
La fecha de los comicios se fijó para el 23 de junio, pero Judiciales Unidos está en campaña desde hace tiempo; especialmente, en las redes sociales, un escenario en el cual despliega permanente actividad y cuestiona con beligerancia las medidas que toman sus oponentes.
La gente de Santesteban focaliza su acción en los grupos de Internet y lanza constantes acusaciones en contra de sus rivales. Sin embargo, desde Confluencia señalan que no hace acto de presencia ni emite propuestas en los cuerpos deliberativos.
En el 2014, Cortelletti se impuso en las elecciones y venció a Santesteban, quien comandó la entidad durante dos períodos consecutivos, a partir del 2008.
Cortelletti integró la gestión anterior, pero manifestó sus discrepancias, al igual que muchos afiliados.
En general, a Santesteban -autodefinida “militante de izquierda”- se le cuestionó la falta de resultados, pese a las muchas medidas y acciones que propuso y que derivaron en que la Justicia prácticamente se paralizara durante el segundo semestre del 2013. En ese lapso se concretaron siete medidas de fuerza y el servicio fue interrumpido constantemente por asambleas.
La gremialista cursó el tramo final de su cargo con varias complicaciones y eso propició el crecimiento de Confluencia. El tiro de gracia fue el endurecimiento de su pleito con el TSJ, una batalla que perdió.
En septiembre del año pasado, a dos años de su derrota, Santesteban comenzó a dar señales de su intención de volver. Judiciales Unidos difundió un duro comunicado criticando el desempeño de Confluencia, aduciendo que estaba “ausente”, que sus representantes no tenían “voluntad política para luchar” y que no planteaban objetivos.
En aquella oportunidad, consultado por Alfil sobre el punto de vista de Judiciales Unidos, Germán Viani, representante del fuero Laboral e integrante del área de comunicación de Confluencia, señaló que a la actual conducción se encontró con una estructura debilitada y que debió afrontar la tarea de “administrar derrotas ajenas”.
También opinó que en el reclamo de la anterior dirigencia había tintes oportunistas y destacó que todas las decisiones que se tomaron contaron con el apoyo de las bases.
Además, dijo que si bien los integrantes de Confluencia acompañaron a Judiciales Unidos en sus reclamos, esa actitud de colaboración no era recíproca.
Lo cierto es que pese a la contundencia de su comunicado, Santesteban y su equipo dieron varios pasos en falso. No sólo no pudieron frenar la ley de equiparación (que incrementó los ingresos de los funcionarios), sino que en el 2013 rechazaron dos propuestas de porcentualidad que hubieran impactado positivamente en los sueldos de los dependientes y no dieron demasiadas explicaciones cuando los empleados que los respaldaron debieron soportar descuentos.
Ahora, con el día de los comicios ya establecido, Judiciales Unidos ya puso el grito en el cielo y objetó que se haya fijado cuatro meses antes de la la fecha de terminación del mandato (el 17 de octubre).
Sin ahorrar descalificativos, definió a los miembros de la Comisión Directiva como “burócratas sindicales” y a la lista que integran como “una caja vacía” (de movilización, propuestas y logros).
Por su parte, desde Confluencia justificaron la convocatoria anticipada precisando que que se definió así para “consolidar una larga trayectoria sindical de autonomía respecto a los partidos políticos”.
A ese argumento podría sumarse otra variable. El Poder Judicial está, literalmente, rodeado por campañas: no sólo los empleados eligen dirigentes, sino que se avecinan elecciones en el Colegio de Abogados y en la Asociación de Magistrados.