Acuerdo no docente aumenta presión en negociación docente

La Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (Fatun) firmó esta semana el acuerdo paritario con el gobierno nacional. Foco en las categorías iniciales del escalafón y cláusula gatillo.

Nelson Farina – Silvia Aguirre

El ministerio de Educación y Deportes de la Nación pudo resolver esta semana una de las negociaciones salariales que permanecían abiertas. Se trata del acuerdo paritario de los trabajadores no docentes, que el miércoles acordaron un aumento acumulativo en tres cuotas.
El incremento salarial consensuado con la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (Fatun) se concentra en elevar principalmente el poder adquisitivo de las categorías más bajas del escalafón no docente. Además, contempla una “cláusula gatillo”, para igualar la inflación si esta se disparase por encima de los porcentajes acordados.
Los guarismos acordados no difieren demasiado de los que la cartera educativa nacional viene proponiendo a los docentes, y permite intuir cuál será la próxima oferta del gobierno a los profesores universitarios.

Aumento escalonado
El acuerdo paritario contempla tres incrementos salariales para el período comprendido entre marzo de este año y febrero del 2018.
El primero de ellos se trata de “un reconocimiento por jerarquización del convenio colectivo de trabajo” firmado en 2006, según establece la propia acta paritaria. Este aumento será del 4 por ciento para todas las categorías del escalafón y se abonará de manera retroactiva desde el 1 de marzo pasado. En la UNC, la Gremial San Martín ya entabló negociaciones con el Rectorado para que dicho pago se efectivice antes de concluir abril.
Posteriormente, se producirán nuevos incrementos en junio y en septiembre. El primero de ellos será del 8 por ciento y el segundo alcanzará el 8,75 por ciento. La validez del acuerdo se extiende así hasta el 28 de febrero del próximo año. Anualizado, el incremento acumulativo alcanza el 22,14%.
Sin embargo, los paritarios acordaron una “garantía de revisión trimestral automática”, a través de la cual, si la inflación medida por el Indec superase los porcentajes de aumento acordados, se reajustarían los salarios para evitar la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.
Esta cláusula gatillo tendrá efecto a partir de junio, cuando se realizará la primera revisión, y se repetirá desde ese momento cada tres meses. El gobierno apuesta con esto a evitar posibles focos de conflictividad en el futuro, manteniendo siempre la expectativa de aplacar el fenómeno inflacionario.
Las restantes cláusulas del acuerdo paritario incluyen una serie de ítems que mejorarán el sueldo de las categorías iniciales del escalafón no docente. En esa línea, los no docentes que revisten en las categorías 7 y 6 (las dos más bajas) y poseen un título universitario de grado comenzarán a percibir un adicional remunerativo no bonificable de $2.000, a partir de abril y junio, respectivamente.
De la misma manera, los trabajadores de la categoría 4 verán incrementado su adicional por antigüedad, alcanzando el 2 por ciento del salario básico a partir del 1 de enero próximo.
El ministerio que conduce Esteban Bullrich se comprometió asimismo a destinar $31 millones en un programa de capacitación gratuita, en el que se incluye la Tecnicatura en Gestión Universitaria, que en Córdoba dicta la Facultad de Ciencias Económicas.

Presión sobre los docentes
Las seis centrales gremiales que representan al profesorado universitario en la paritaria (Conadu, Conadu Histórica, Fagdut, Fedun, Ctera y UDA) han rechazado las sucesivas propuestas del ministerio de Educación y Deportes desde fines de marzo.
En un comienzo, la cartera educativa insistía en un sistema “mes a mes”, que utilice la inflación medida por el Indec como índice de actualización salarial. Tras los reclamos de los docentes, se propusieron porcentajes fijos que funcionen a modo de pisos mínimos, actualizables en caso que la inflación los supere.
Los montos que discuten los docentes no difieren demasiado de la propuesta aceptada por los no docentes. Mientras estos firmaron el acuerdo por 16,75 puntos de incremento salarial y 4 por ciento de inflación, a los profesores se les ofrece 18 por ciento del básico y 2 por ciento de jerarquización.
En las últimas semanas, el ministerio redujo las cuotas ofrecidas a los docentes, pasando de cuatro cuotas de 4,5 por ciento a tres cuotas de 6 por ciento. Es posible que en el próximo encuentro de la mesa de negociación, los gremios docentes escuchen una nueva propuesta con sólo dos cuotas, como lo acordado con los no docentes.