UTA va por su tercera elección interna (sin conflicto)

El próximo lunes, las conductoras de Tamse elegirán a su nuevo cuerpo de delegados. Los comicios se realizan bajo la atenta observación de los interventores. Como no pasaba hace tiempo, conviven en paz la política interna y la prestación del servicio.

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

Luis Arcando

La UTA es un gremio potentado. Lógico. Su poder de fuego emana de la importancia del servicio que prestan sus afiliados. No es casual que dirigentes y analistas políticos afirmaran que el mayor aporte (sino el único) a la huelga nacional de la CGT, del jueves pasado, vino de la mano de la adhesión del gremio de los choferes, dirigido por Roberto Fernández.
Un ejemplo a escala local: en la ciudad, el servicio de transporte urbano de pasajeros traslada diariamente a 800 mil vecinos. La cifra alcanza para comprobar el impacto que tienen a nivel político y social las medidas que toman los responsables de cada una de las seccionales del gremio de los choferes, sin importar si las motiva la legítima defensa de los derechos de los trabajadores o la coyuntura sectorial.
La UTA Córdoba hizo abuso de su poder durante la gestión de Alfredo “Cuchillo” Peñaloza, pero también en las de su sucesor, Ricardo Salerno. Fueron incontables los paros encubiertos lanzados por delegados enemistados con la junta directiva; o, increíblemente, por choferes que desconocían a las autoridades elegidas democráticamente. La imagen pública de la UTA caía estrepitosamente y síntoma de esto eran las reiteradas agresiones que recibieron algunos choferes durante sus turnos.
La intervención de la seccional local llegó para poner punto final a prácticas ilegales de autoridades y delegados elector. Su éxito se comprueba en el control casi total de las asambleas por conflictos menores.
Salerno y la mayoría de sus colaboradores fueron removidos y esperan el veredicto del Tribunal de Ética de la UTA Nacional, que se expedirá en el marco de un Congreso Extraordinario previsto para el 29 de julio. Cómo será de complicada de situación del ex mecánico de Coniferal -que le quitó el sueño de la reelección a Peñaloza por 66 votos- que no presentó a las audiencias para presentar su defensa.
Peñaloza tampoco será un escollo para el reordenamiento interno de la UTA. El ex jugador de fútbol en las inferiores de Peñarol fue derrotado en la elección de delegados de Ersa de la semana pasada, también sus sueños de volver a las arenas de la política sindical.
Si bien los comicios generales de la UTA serán recién a finales de 2018, cuando debía vencer el mandato de Salerno, se llevó adelante la renovación del cuerpo de delegados en Autobuses Córdoba y Ersa en un clima ordenado, pero sobre todo de respeto al estatuto del gremio. Toda una novedad, si se tiene en cuenta que en situaciones similares la campaña proselitista se montaba con demostraciones de fuerza que terminaban dejando a pie a los pasajeros.
La tercera ronda eleccionaria será este lunes. En la empresa de trolebuses, Tamse. Durante esa jornada, están habilitadas para votar 270 conductoras. En el cuarto oscuro habría tres listas, aunque por el momento fueron anotadas sólo dos.
Las ex delegada Andrea Velásquez y la trotskista Sonia Bea son las referentes de las boletas que ya fueron inscriptas en la sede del sindicato que ahora comanda el santafesino Luis Arcando. También está interesada en competir otra ex representante de base, Miriam Juárez.
Cierto es que nadie en UTA arriesga un favorito porque saben que el “factor sorpresa” termina imponiéndose en el escrutinio. El interventor y sus colaboradores apoyarán a las ganadoras, siempre y cuando respeten las normas internas que garantizan la convivencia interna y la normal prestación del servicio.