PRO usa (otra vez) al Banco Ciudad para campaña local

Desde la entidad, destacaron los vínculos con Rodríguez Larreta y Mestre. Pusieron en evidencia al intendente peronista de Río Cuarto por la exclusión de la última licitación de deuda, a pesar de ser el agente financiero local.

Por Yanina Passero
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riocuarto-proEl Banco Ciudad de Buenos Aires fue la carta de presentación del PRO en el interior de la provincia. También, el medio que facilitó los primeros contactos entre macristas –deseosos de afianzarse políticamente fuera de la urbe porteña- y los radicales que, antes de las elecciones legislativas de 2013 no imaginaban que el partido recoleto se instalaría con éxito en el territorio y terminarían convergiendo, en el siguiente turno, en un experimento político que los catapultó hacia el máximo nivel del Estado.
Cierto es que el ex intendente de Río Cuarto, Juan Jure, correligionario díscolo, les abrió la puerta a los hombres amarillos en el sur cordobés. Si bien la entidad financiera que comandaba en aquel momento el ahora ministro del Interior de la Nación, Rogelio Frigerio, no pudo abrir sus puertas hasta dos años más tarde de realizado el anuncio, recién en mayo de 2016, la apuesta política local de los adláteres de Macri quedó expuesta.
Lógico: imperaba afianzar la sorpresa en las urnas, de la mano del ex árbitro de fútbol que saltó a la Cámara de Diputados, Héctor “La Coneja” Baldassi.
Las demoras del Banco Central, tutelado por el kirchnerista Alejandro Vanoli, fueron la causa del retraso del corte de cintas no sólo en Río Cuarto, también en Córdoba Capital. Pese a los impedimentos para la instalación física del banco, el radical pudo transferir la cuenta del Palacio de Mójica al Banco Ciudad, antes operada por el Banco de Córdoba.
La “alianza” bastó para que el macrismo comenzara a promocionarse antes del maratónico 2015 y, por su parte, Jure pudo blanquear su enemistad con el gobierno de José Manuel de la Sota.
En el presente, el Banco Ciudad apunta a ampliarse en el mayor distrito del interior del país. Incluso, hace pocos días circuló la versión que se abrirían las puertas de una tercera sucursal, en la zona norte de la ciudad, sobre avenida Rafael Núñez.
Con el repaso queda en evidencia que el Banco Ciudad ofició como “caballito de batalla” del macrismo para penetrar en bastiones electorales hasta ese entonces ajenos. Con una campaña electoral en el futuro inmediato, se comprende por qué, otra vez, el organismo bancario vuelve a ser tema.

Llamado de atención a Llamosas

Recientemente, el Banco Ciudad difundió un comunicado donde repasa sus intervenciones exitosas en municipios dirigidos por sus socios: la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a cargo del delfín de Macri, Horacio Rodríguez Larreta; y Córdoba, bajo las órdenes del radical Ramón Mestre.
En la CABA, el Banco actuó como colocador de un bono por $8.374 millones, batiendo el record de mayor operación en moneda local en el mercado doméstico y con participación de inversores extranjeros. Con esta intervención, informaron, se alcanzó un equivalente a USD530 millones, que retornarán en cancelaciones de deuda y obras de infraestructura.
Siguió el turno del Palacio 6 de Julio. Desde el Banco Ciudad destacaron que colocó para la Municipalidad de Córdoba un bono a un año de plazo por un monto de $200 millones, recibiendo ofertas por más de $650 millones, con tasas competitivas. “Sin duda es una de las colocaciones más importantes de un Municipio, con inversores diversificados que muestran confianza en el mismo”, resaltan las autoridades a través del referido comunicado.
Las alabanzas se cortan en el apartado “Río Cuarto”. En el mismo parte recuerdan que, en agosto de 2014, Macri y Frigerio rubricaron un acuerdo mediante el cual el Banco de la Ciudad “fue contratado como agente financiero y bancario de la Municipalidad de Río Cuarto por un período inicial de 6 años”.
E insisten: “Entre 2014 y hasta septiembre de 2016, el Banco Ciudad participó de exitosas colocaciones de letras y bonos para Río Cuarto por un total de $340 millones, cuya finalidad, entre otras, fue la realización de distintas obras de infraestructura”.
Conviene recordar que, en diciembre de 2016, con el peronista Juan Manuel Llamosas en el municipio riocuartense, el Banco “no participó en la última licitación de deuda del Municipio, a pesar de ser el agente financiero local”.
La última oración es un claro pase de factura. Desde el municipio del sur no acusan recibo. Admiten que el contrato sigue vigente, pese a las tratativas con Frigerio para rescindir la vinculación. No obstante, seguirán operando con Bancor, entidad que ya trabaja en proyectos de expansión en la zona.
El momento elegido para el sutil reproche coincide con la oportunidad política y electoral que impregnó desde el primer minuto el desembarco del Banco Ciudad en la provincia. También con la necesidad de diferenciación que necesita Cambiemos y el PJ cordobés, más allá de la concordia institucional que va mostrando sus limitaciones con la proximidad de la campaña.