Al final, ¿qué votó Talleres?

En la asunción de Tapia en AFA hubo tres votos en blanco, y se especulaba que uno era de Talleres. Escribano manifestó lo contrario, en adhesión al nuevo oficialismo cuando Fassi había anunciado una postura de abstención.

Por Federico Jelic

talleresLa asunción de Claudio Tapia como presidente de AFA, tras la Asamblea General ordinaria celebrada en la cancha de futsal, se dio con total normalidad, y a su vez, con un resultado legítimo. A la hora del proceso de conteo formal de los escrutinios (obligatorios según el estatuto, a pesar de que solo se presentó una sola lista), la contabilidad consagró al “Chiqui” con un 40 a 3 contundente. De todas maneras, estaba previsto que no hubiera unanimidad, y en el imaginario popular quedó el misterioso hecho de descubrir de quiénes fueron esos tres votos en rebeldía.
Se habla de que fueron River Plate, San Lorenzo y…Talleres. ¿O fue Colón de Santa Fe? ¿O quizás Newell’s Old Boys? ¿O Vélez Sársfield? Mientras el vice del albiazul Rodrigo Escribano manifestó que apoyó al titular de Barracas Central, en busca de unidad, previamente, el mandamás de barrio Jardín, Andrés Fassi, había resaltado que su club no iba a apoyar al líder del “ascenso unido”, por las abismales diferencias dialécticas de conducción. ¿A quién votó Talleres, entonces? ¿Hubo desacato de Escribano a Fassi? ¿Estaba arreglado de otra forma acaso?

Los rebeldes
Más allá de que hubo ciertos acuerdos de paz antes de la presentación formal del único bloque político que aspiró al sillón de la calle Viamonte, estaba claro que había voces disidentes que de ninguna manera se iban a plegar a la unidad general. Uno de ellos es el presidente de River Plate, Rodolfo D’Onofrio, quien mantiene un encono personal y furioso con su colega de Boca Juniors, Daniel Angelici, hombre cercano al presidente de los argentinos, Mauricio Macri. Verdad de Perogrullo que iba a tirar su sufragio antes de que ponerlo en la urna que representa a Tapia, sabiendo que Angelici iba de vice. Incluso en las negociaciones, había quedado acomodado D’ Onofio como vice segundo, no obstante algo sucedió que al final no integró la nómina en ningún otro cargo. Su aspiración es la Superliga.
San Lorenzo, por ejemplo, por intermedio de su conductor Matías Lammens, había manifestado abiertamente que su voto iba a ser en blanco. Que no apoya a Tapia, al no tratarse de una renovación real sino la continuidad del “Grondonismo residual” o “Segurismo”. Hasta mantuvo un cruce con su vice en el “Ciclón”, Marcelo Tinelli, quien aceptó el cargo como secretario de las Selecciones Nacionales. De todas formas, al final se presume que terminó apoyando, quizás por algún convencimiento por parte del mismo conductor de Showmatch. A él como a D’Onofrio les seduce más la creación de la Superliga que mandar en AFA.
De acuerdo a los medios porteños, se sumaron a River también los votos disidentes de Colón y Newell’s, con José Vignatti y Eduardo Bermúdez, respectivamente, completando la facción opositora. ¿Y Talleres, entonces? “Hemos votado al presidente Claudio Tapia. Colaboramos con quien siempre esté colaborando con el fútbol”, respondió Escribano. ¿Desautorizó a Fassi, entonces?

Fassi no apoya
Es claro el tema. Fassi tiene cierta lealtad a Tinelli, como también la tuvo Escribano (fue escrutador y fiscalizador de mesa por el partido del “Cabezón” en el empate bochornoso 38 a 38 en 2015), de todas maneras, vale aclarar que el albiazul no tuvo nunca un gesto amigable con Tapia y sus acólitos. ¿Qué cambió?
Resulta que semanas atrás, el “Zorro”, en una de sus habituales conferencias de prensa, en La Boutique, había dejado en claro una postura contraria (no antagónica) a Tapia, Segura y hasta al propio Grondona. Su intención era apoyar la renovación dirigencial, primero con su postura de un fútbol argentino más empresarial, con Sociedades Anónimas o con el ingreso del capital privado. “No vamos a ser parte de la estructura, somos una visión disidente, ni a favor ni en contra, nos ponemos a disposición. Tenemos la postura de septiembre del año pasado. No cambiamos, pensamos y sostenemos que las autoridades no deben tener participación activa en los clubes, con cargos rentados, capacidad moral y profesional. Si eso no ocurre, solo seremos disidentes”.
Abstención cantada.
¿Pasó algo en el medio que no nos enteramos? ¿Talleres apoyó a Tapia finalmente? De todas formas, se trata de un acto no tan vinculante, solo que en tiempos de concordia y decepciones, que el rumor indicara que desde barrio Jardín no se avaló a la lista oficial, parecía lógico. La lealtad por sobre todas las cosas

Antecedentes que ayudan
A su vez, no hay que investigar mucho para entender de qué lado está Talleres en esta grieta dirigencial en AFA. Tres semanas atrás, el “Matador” fue uno de las instituciones firmantes de aquel escrito presentado a la Comisión Normalizadora que manejaba Armando Pérez, a CONMEBOL y a FIFA, solicitando la postergación de los comicios, entendiendo que no se estaba respetando por parte de uno de los postulantes el artículo 87 del nuevo estatuto, que tenía que ver con el examen de idoneidad de los aspirantes a los cargos de gobierno. Recordemos que Angelici pretendía que ese estudio ético lo realizara el Colegio de Abogados de Buenos Aires, ente donde oficia el titular de Boca como vicepresidente, y no la CONMEBOL como indicaba el reglamento. Tras algunos forcejeos y amenazas con ultimátum de parte de Gianni Infantino, en directo desde la casa madre del fútbol mundial, terminaron de “convencer” a someterse al examen en el organismo rector de Sudamérica. Era eso o desafiliación.
Fue un intento letal, y Talleres formó parte de esa acción conspirativa, junto a River, Atlético Tucumán, Vélez, Newell’s y San Lorenzo. De hecho, algunos imaginaban consecuencias o represalias de parte de las nuevas autoridades afistas en respuesta a esta actitud desestabilizadora, aunque primó la necesidad de concordia. En ese lapso, el propio Vice de Nueva Chicago, Daniel Ferreiro, cuestionó públicamente a D’Onofrio: “Querés ganar en los escritorios lo que seguro perdés en las urnas”, fustigó. El plan era reprogramar los comicios hasta mayo, en función de perfilar un candidato potable que compita en la compulsa con Tapia. Se habló del mandamás de Temperley Hernán Lewin, y hasta el secretario de CONMEBOL Alejandro Marón, de experiencia como conductor en Lanús. Pero nada.
FIFA miró a otro lado, hizo caso omiso de dicha presentación y las elecciones se llevaron a cabo normalmente, proclamando a Tapia como sucesor de la Comisión Normalizadora. De hecho, la necesidad de paz y unión hizo que el propio Armando Pérez, quien recibió balazos de todos los sectores, principalmente del “Chiqui” y del ascenso, apoyara en las urnas a Tapia. Como si nada hubiese pasado.
Asimismo, no es cuestión de interpretar un desacato o cortocircuito entre Fassi y Escribano por el voto en blanco o el apoyo a la nueva comisión directiva de AFA. La postura ideológica está más que clara. El apoyar o no en los comicios es algo simbólico, aunque podría significar una posición clara para el futuro, con los costos y consecuencias que eso acarrea. Pero, en definitiva, la verdad solo está en poder del cuarto oscuro en las elecciones. Ahí se sabe realmente a quién votó o a quién no votó Talleres. Pero no sale de ahí. El resto, deducciones y especulaciones.