Gremios universitarios compiten en intransigencia

Las principales federaciones nacionales que reúnen a los docentes universitarios rechazaron la propuesta realizada por las autoridades del Ministerio de Educación.

gremiosEl rompecabezas gremial que representa a los docentes universitarios es de los más complejos del panorama nacional. No solo es existen varias federaciones nacionales, sino que cada una agrupa a distintos gremios de base que disputan por la representatividad a nivel de cada universidad nacional.
Esta particularidad suma una complejidad más a la ya complicada situación de la negociación salarial en el sector educativo en general. Desde comienzo de año, los representantes de los sindicatos vienen teniendo reuniones con autoridades de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU), dependiente del Ministerio de Educación Nacional, sin arribar a un acuerdo.
La propuesta del gobierno nacional viene variando en el sentido de lo reclamado por los dirigentes gremiales. En un principio, la oferta consistía en un aumento correspondiente al índice inflacionario de cada período. Esto fue rechazado de plano.
La última oferta, en cambio, incorpora algunos de los pedidos gremiales. Se acuerda un piso por cada trimestre, una cláusula gatillo en el caso de que los índices inflacionarios superen los porcentajes acordados y una recomposición especial a pagarse a fin de año.
En concreto, los negociadores oficiales encabezados por el titular de la SPU, Albor Cantard, consta de un 4,5% en abril; un 4,5% en julio, un 4,5% en octubre y otro 4,5% en enero. Además de estos porcentajes, el gobierno se compromete a pagar la diferencia si los índices oficiales de inflación superaran estas cifras y, por otro lado, se ofrece un aumento del 2% a pagarse en noviembre por jerarquización docente.
En privado, los dirigentes sindicales consideran que la propuesta gubernamental es superadora a las que se venían formulando. De hecho, el compromiso asumido luego de la reunión fue la de evaluar este ofrecimiento al interior de cada gremio para responder en una próxima convocatoria a realizarse dentro de dos semanas.
Sin embargo, razones políticas y de posicionamiento de las diferentes facciones sindicales provocan el mantenimiento de los distintos planes de lucha. Por un lado, la conflictividad existente en el sector educativo obliga a los sindicatos docentes universitarios a mantener el estado de movilización en “solidaridad” con sus colegas representantes de los maestros primarios y secundarios.
Por otro lado, la disputa entre las dos federaciones principales del sector provocó una corrida de medidas de fuerza en la que cada sector busca mostrarse como el más duro.
CONADU, que aduce representar a la mayoría de los docentes universitarios, reúne a la mayoría de los dirigentes identificados con el kirchnerismo. Su titular, el platense Carlos de Feo, tuvo sus cinco minutos de fama cuando afirmó que “estamos aquí porque le venimos a decir a este gobierno, nosotros que nos caímos en la educación pública, que no queremos que le vaya bien” desde el palco de la denominada Marcha Federal Educativa realizada en días pasados.
Este sindicato convocó a nivel nacional a un paro de 48 hs. a iniciarse en el día de ayer. En el día de hoy, se unirán a la medida de fuerza convocada por la CTA de los argentinos, en la cual se encuentran alineados, y a las movilizaciones que se realizaran en acompañamiento.
En el otro rincón, CONADU histórica, principal contendiente, viene realizando un paro de 72 hs. desde el martes pasado. Ambas federaciones reunirán a sus planas mayores a finales de esta semana con el objeto de analizar la propuesta de la SPU.

ADIUC moderado
A nivel local, el gremio principal está enrolado en la CONADU. Su principal dirigente, Pablo Carro es un referente del kirchnerismo cordobés y estuvo ligado políticamente al ex rector Francisco Tamarit.
Sin embargo, la resolución de los delegados de la UNC fue, en el contexto general, moderada. Incluye un paro, casi virtual, a realizarse hoy y la adhesión a la movilización local de la CTA. Además, planean una movilización el próximo martes al Consejo Superior a fin de exigir el cumplimiento del convenio colectivo de trabajo.