El complot de FIFA, el desafío de Tapia en AFA

“Chiqui” asumió ayer como presidente del fútbol argentino y su primera acción además de curar las internas, es la búsqueda de algún recorte en la sanción a Messi en la selección. Causas de la venganza del ente madre mundial a Argentina. No es gratis.

Por Federico Jelic

tapia-fifa-afaMenuda tarea de entrada tendrá el flamante presidente de AFA, Claudio Tapia, por delante, apenas se calzó su nueva investidura. Apenas proclamado en la Asamblea General, debe atender no solo el frente interno sino que también deberá hacerse cargo de limar las asperezas con FIFA, con un Lionel Messi sancionado exageradamente por cuatro partidos por maldecir a un árbitro. Tremendo complot que eligió el ente madre del fútbol mundial con la CONMEBOL como cómplice, en armar y forzar un expediente en menos de 24 horas que sirva de castigo a tantas administraciones corruptas y desafiantes como la del fútbol argentino. En plazos récord, inaudito, sospechosamente y con saña, sin tiempo de apelación, Edgardo Bauza se enteró en Santa Cruz de la Sierra de que no podía contar con el astro de Barcelona ante Bolivia.

Una “vendetta” burda y sin precedentes planetarios, con algunas razones que sin duda hicieron mella en el seno de la conducción de Giani Infantino. Argentina viene demostrando papelones monumentales en los escritorios con toda la miseria humana a flor de piel, con intereses personales y políticos por encima del espíritu del deporte más popular por estas latitudes. Entonces está claro que esta orquestada operación tiene que ver con un pase de facturas, acumulación de méritos negativos, y sin duda, golpean donde más duele. ¿Esto hubiera pasado con Grondona?

Venganza modo ON

El tema es sensible porque termina afectando al punto débil del equipo y también a todo el circo mediático que lo rodea. Por eso la indignación de Barcelona. Por lo exagerado. Está claro que la “Pulga” no queda exento de alguna penitencia, fue un exabrupto a una autoridad, no obstante, ni la propia terna arbitral había notificado alguna agresión de ninguna naturaleza al término del partido. Recién hubo descargo el lunes, a velocidad luz, por presiones del presidente del comité de árbitros de Brasil, Wilson Seneme. O sea, no hubo descargo en las 48 horas posteriores al partido, como indica el reglamento, pero si hubo ampliación y denuncia 96 horas después. Sin disimulos y con una marcada intención, FIFA le hizo lugar a ese pedido, sin precedentes universales.

Pero todo responde a algo. Desde aquel bochornoso escrutinio en AFA, el empate en 38 votos entre 75 asambleístas, una intervención estatal más activa que pasiva, un comité normalizador sin autoridad, algunos desplantes de los postulantes como no querer aceptar el estatuto de FIFA y cuestionando su división, a puro interés político. Hasta habían intentado burlar el examen de idoneidad de los postulantes, queriendo cambiar el órgano encargado de realizarlo. Un papelón. Así que tanto Tapia como Daniel Angelici, presiente de Boca Juniors, tienen mucho que ver en este oprobio institucional. Tampoco está eximido el gobierno nacional, metiendo la cuchara inoportunamente, influenciando directamente a los miembros del órgano interventor, sea Armando Pérez o Javier Medin.

El tema que a muchos nos concierne además es otro: ¿Por qué FIFA se la agarra justo con Messi, el futbolista- industria, su mercancía más rutilante?

Donde más duele

Sin dudas Argentina adolece sin Messi. Dentro de la cancha, su porcentaje tiene tal ascendencia en las victorias que solo por su producción el combinado nacional tiene esperanzas de llegar a Rusia 2018. “Injusto y desmesurado” titulan los medios catalanes. Y claro está, tiene que ver con una respuesta de parte de FIFA al mejor del mundo por ausentarse a la ceremonia de premiación de “The Best”, que reemplaza al histórico balón de oro. El organismo madre tomó como una ofensa que no haya asistido al evento que terminó consagrando al portugués Cristiano Ronaldo. Son sus dos productos más rentables y deben exhibirse en la vidriera como tal.

En definitiva, venía acumulando razones AFA para un cachetazo, y se la agarró con su más sensible sector emocional. Las imágenes, que fueron viralizadas por un medio argentino para colmo, le cayeron como excusa perfecta para perpetrar su venganza. Y como se sabe, Argentina sin Messi queda huérfano de fútbol y por eso a nadie sorprendió su caída sin poner ni las manos ante Bolivia por 2 a 0. El agravante de no contar con Messi en cancha fue una trompada mucho más dolorosa de asimilar que los 3600 metros de altura en La Paz.

FIFA Cambia de imagen

Pasa que ahora, repentinamente, FIFA quiere cambiar de imagen, demostrar igualdad y criterio en sus premios y castigos, demostrando que para ellos es lo mismo Messi que el lateral derecho de la selección de  Uganda y que la Federación de las Islas Faroe tiene igual importancia que la de Brasil, y que la confederaciones de Oceanía y África tienen los mismos derechos que la UEFA. Ponele. Esa transparencia será la punta de lanza de la gestión de Infantino, que parece no medir camisetas ni historia a la hora de hacer valer el peso de la ley o en pasar represalias a los rebeldes de siempre. Argentina en eso tiene todos los números en mano en el sorteo de los castigos. Todo un mensaje. Olvidemos a Joseph Blatter.

Entonces, a falta de cuatro juegos, recién en la última jornada en la altura de Quito, Messi podrá vestir los colores albicelestes. Está claro que tanto el Comité Regularizador como el “Chiqui” y su séquito apelarán a la decisión, no obstante, por como viene la mano en lo político, habrá que hacer variadas presentaciones. No hay en FIFA ninguna representación de peso que pueda ampararnos. Ni siquiera Diego Maradona, reciente embajador de ese ente, más predispuesto en obrar en contra del secretario de selecciones nacionales Marcelo Tinelli que en defender los intereses argentinos. “Yo no tengo nada que ver. No me voy a quedar de brazos cruzados”, atinó a cubrirse. Con tantos frentes internos, AFA no logra aunarse en pos de los intereses generales. Así estamos.

Nada es gratis

Lo peor que podría pasar en la calle Viamonte es victimizarse, a pesar del perjuicio adrede y la conspiración orquestada desde FIFA y CONMEBOL. Será cuestión de hacer autocrítica tanto Tapia como otros dirigentes, además de dejar de contradecir y subestimar a Infantino y su tropa como viene ocurriendo desde hace dos años, y acatar sus pedidos. El estatuto ya está aprobado, ahora debe respetarse. Entonces, AFA tendrá que empezar a hacer bien los deberes en casa de una vez si quiere dejar de recibir sanciones por incumplimientos y por conductas deshonestas.

La asunción de las nuevas autoridades en AFA se dio con poca gala y mucha preocupación por las tareas que hay que ocuparse en lo inmediato. ¿Seguirá Bauza? ¿Llegará Jorge Sampaoli? Desafíos del nuevo líder que deberá empezar a olvidarse de a poco de sus adláteres del ascenso que lo llevaron a la conducción para iniciar gestiones en FIFA, si se quiere seguir soñando con clasificar al mundial.