Tras 14 días de “paro encubierto”, profesores reclaman a Rectorado

Los estudiantes del Belgrano llevan tres semanas sin clases, por la protesta que docentes mantienen contra la cartera educativa nacional. Recién hoy sumarían reclamos al Rectorado de la UNC.

belgranoUna paradoja envuelve por estos días a la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano, uno de los dos establecimientos preuniversitarios de la UNC.
Su cuerpo de profesores se declaró tres semanas atrás en “estado de asamblea permanente”, un eufemismo gremial en reemplazo de “paro de actividades permanente”. El único reclamo de los docentes estuvo dirigido, hasta el momento, hacia el ministerio de Educación y Deportes de la Nación, organismo con el que el profesorado universitario negocia sus salarios.
Sin embargo, en la asamblea de profesores y preceptores del Belgrano que se llevó a cabo en la tarde del jueves, el cuerpo docente definió elevar un pliego de reclamos al Rectorado de la UNC. Así, en un conflicto digno de figurar en la recordada canción de María Elena Walsh, 14 días hábiles de protesta se habrán antepuesto al planteo oficial del reclamo gremial en sí.

Paritaria (y más)
El jueves 23 de febrero, el gobierno nacional se reunió con las seis entidades gremiales que forman parte de la comisión paritaria de negociación salarial: Conadu (CTA de los Trabajadores), Conadu Histórica (CTA Autónoma), Fedun (CGT), Fagdut (representa a docentes de la Universidad Tecnológica Nacional), Ctera y UDA (con afiliados de distintos establecimientos preuniversitarios del país).
Allí, con la presencia de algunos rectores en representación de algunos rectores del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), el gobierno puso sobre la mesa su propuesta de aumentos “mes a mes” que repliquen los porcentajes de inflación publicados por el Indec. A este mecanismo, el gobierno sumaría algunas semanas más tarde una suba del 2% extra en diciembre.
Esto no convenció a los sindicatos, que buscan acordar aumentos de la manera tradicional (con proyección de inflación) y recuperar poder adquisitivo que habrían perdido en el 2016. En concreto, reclaman un 35% de aumento (25% por el 2017 y 10% por el 2016).
Las desavenencias entre gremios y gobierno dieron como resultado seis jornadas de paro de actividades, a razón de dos por semanas desde el 6 de marzo, a lo que se le sumó el “paro de mujeres” del 8 de marzo.
Sin embargo, en el Belgrano los días sin actividad suman 14, puesto que los docentes declararon su estado de asamblea permanente desde el 9 de marzo. Estos “paros encubiertos” del Belgrano han impedido que el ciclo lectivo 2017 comience aún.
La medida de fuerza fue criticada desde el Rectorado y por los padres de los estudiantes, todos ellos aduciendo que la asamblea permanente difícilmente incida en la negociación nacional, particularmente por tratarse de una medida aislada y descontextualizada del plan de lucha de los gremios nacionales.
Por otra parte, la disciplina de los docente para con la medida fue alta desde un comienzo, pero habría comenzado a flaquear en las últimas jornadas, con más profesores presentándose a dar clases.
En este contexto de críticas y desgaste, la asamblea docente decidió entregar al Rectorado de la Casa de Trejo una serie de reclamos y reivindicaciones, que le brinden un anclaje local a la polémica protesta. Además, solicitan una mesa de negociación con las autoridades del área central de la UNC.
El pedido llama la atención, puesto que los funcionarios universitarios abocados al tema se pusieron a disposición de los docentes desde el primer instante de la protesta, haciéndose presentes personalmente en reuniones de docentes y de padres.
El pliego no ha sido oficialmente presentado aún (tendría lugar en la jornada de hoy) y el conflicto persiste mientras tanto. Desde el Pabellón Argentina siguen con atención la evolución del conflicto de su escuela del “barrio Clínicas”.