Medidas micro para empujar la macro

El gobierno apuesta a los hipotecarios, a hacer regresar las cuotas sin interés y la devolución del IVA que eliminó hace unos meses, a la obra pública y al cierre de las paritarias privadas.

Por Gabriela Origlia

hipotecario-medidasFalta para las elecciones pero no tanto. Al menos no tanto como parece necesitar el gobierno para que la gente empiece a percibir un arranque en la economía. Los funcionarios hace semanas que vienen diciendo que, a partir de mayo, se empezará “a sentir” la reactivación.
Esta vez decidió apostar a medidas microeconómicas para que la macro reaccione. Entonces desde todos los ministerios que tienen injerencia en la economía –por lo menos siete- hay anuncios en ese sentido. Hay de varios tipos e incluso cuentan algunas en las que no entra el sector estatal, como el cierre de las paritarias privadas que recién se completa alrededor de mayo.
Las subas a los jubilados y de las asignaciones sociales son otros de los ingresos que cuentan. Más dinero en los bolsillos que se volcaría al consumo. En esa línea hay que seguir de cerca la evolución de la inflación. Aunque desde el oficialismo insisten con que se alcanzará el objetivo del 17 por ciento anual, desde las consultoras la proyectan más cerca del 22.
En los últimos 15 días el gobierno lanzó el nuevo ProCreAr –apunta a un sector medio de la población y la principal diferencia con el anterior es que en vez de depender de una lotería la selección de beneficiados es por puntaje-; las líneas de hipotecarios que son para un segmento medio/medio-alto (ingresos desde 18.000 pesos) y la “revolución de los aviones” que busca que más gente pueda viajar a menos precio, a la vez que se genera trabajo. Igual, los resultados empezarán a verse recién a fin de año.
El ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, es el encargado de insistir en que la obra pública va viento en popa. En Córdoba –donde estuvo con su par de Turismo, Gustavo Santos- aseguró que el despacho de asfalto en marzo fue el más alto de toda la historia argentina.
Para que la obra privada avance es clave que los hipotecarios funcionen; el déficit de viviendas en el país –entre faltante y necesidad de refacciones- es de 2,5 millones. Para que el impacto en el empleo se produzca, esta área debe despegar.
¿Qué más hay en carpeta? Los funcionarios analizan reinstrumentar la devolución del IVA por compra con débito, un beneficio que ellos mismos dejaron sin efecto el año pasado y que tenía como mayor virtud impulsar el blanqueo de las actividades. Después del tiro en el pie que se dieron con “Precios transparentes”, volverían también las cuotas sin interés.
Si bien los programas en muchos casos seguían vigentes, el Gobierno les prohibió utilizar la leyenda “cuotas sin interés”. Analizan la puesta en marcha de “Ahora 3” y “Ahora 6” cuyo costo de financiación absorberían los bancos.
De la reunión con empresarios surgió consenso para extender el programa que permite hacer compras financiadas de jueves a domingos hasta fin de año en los rubros línea blanca, indumentaria, calzado, marroquinería, materiales y herramientas para la construcción, muebles, motos, bicicletas, turismo, colchones, libros y teléfonos celulares; podrían sumarse los televisores.
En otro intento de impulsar el consumo el Banco Nación prepara una línea de préstamos para la compra de motos; el presidente de la entidad Javier González Fraga admitió que podría salir a la brevedad.
Para calmar las críticas de los sectores que reclaman por la apertura de las importaciones –en realidad se retomaron los niveles promedio pre kirchnerismo; en esos años la economía se cerró-, diseñaron la “ley de compre argentino” que pone límites al ingreso de algunos productos importados sin participación nacional.
Con toda esa batería de medidas el gobierno espera que en unos dos meses la actividad económica y el consumo empiecen a moverse y el año termine con un crecimiento del PBI en torno al 3,5 por ciento. No hay que perder de vista que en 2016 la caída fue del 2,5 por ciento con lo que si se logra el objetivo, el cierre es de un virtual empate. Hay que garantizar, hacia adelante, la sostenibilidad de esa dinámica.