Marcha del 1 de abril: ¿Sí o no?

Para agregar confusión, aparecen comentaristas políticos que son críticos del gobierno “aconsejándolo” no movilizarse pues resulta inconveniente ante la eventualidad de un fracaso.

Por Gonzalo Neidal
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macriComo suele ocurrir en estos tiempos de redes sociales, apareció de la nada una marcha convocada para el 1 de abril próximo en apoyo a la democracia y en respaldo al gobierno. No hay convocantes oficiales. Apareció y nadie sabe de dónde. Como tantas otras que luego resultaron exitosas.
En un primer momento se dijo que se trataba de una trampa urdida por el kirchnerismo consistente en sembrar confusión con una movilización nebulosa para que, en la incertidumbre, fracasara y restara puntos al gobierno. El gobierno no se decidió a convalidarla. Macri dijo que “le parecía bien” pero Peña dijo que “no la convocaba el gobierno”. Un lío.
Luego aparecieron algunas figuras del mundo del espectáculo apoyándola (Brandoni, Campanella) y haciendo conocer su decisión a través de las redes sociales. También se sumaron algunos políticos de segunda línea.
Pero sigue el reino de la confusión. Al gobierno no le gustan las movilizaciones. Quizá sea Durán Barba –amante de la Razón Pura- quien lo desaconseje. Según ha trascendido, el gobierno pensaría que estas manifestaciones callejeras pertenecen al estilo peronista. Y ellos quieren tomar distancia de esos modos de muchedumbres movilizadas mediante los fondos públicos.
Para agregar confusión, aparecen comentaristas políticos que son críticos del gobierno “aconsejándolo” no movilizarse pues resulta inconveniente ante la eventualidad de un fracaso. El fracaso consistiría en que la movilización resultara raquítica, con poca concurrencia. Es gracioso que los que cuestionan a Macri ahora aparezcan “defendiéndolo” de posibles errores. Estos consejos logran un objetivo desmovilizador. Aportan más a la incertidumbre y desmotivan a los potenciales concurrentes. Solapadamente advierten que esto es justamente lo que desean los kichneristas, ávidos de crear caos y que una movilización oficialista podría generar incidentes.
Pero además, y muy importante, la UCR ha hecho conocer su voz en contra de la marcha de apoyo al gobierno que integra. El sábado por la noche, en el programa de Mirtha Legrand, el diputado Mario Negri, jefe del bloque Cambiemos, ha dicho que al gobierno no le conviene esta marcha ante la posibilidad de un fracaso. Es probable que al radicalismo tampoco le convenga ya que sería Mauricio Macri el principal beneficiado en el caso de que la marcha fuese exitosa. Ignoramos si éste es el cálculo político de Negri pero lo cierto es que su negativa huele más a especulación interna que a prudencia estratégica para añadir solidez al gobierno nacional.
Como se puede entender fácilmente, estos casos se resuelven por el mecanismo de la profecía autocumplida: pronosticamos el fracaso de lamarcha y de ese modo contribuimos a provocarlo, entonces luego capitalizamos el acierto de nuestro pronóstico.
Quizá al gobierno lo seduzca también un cálculo similar: no adhiere ni promueve la marcha. Si fracasa, podrá decir que no la convocó ni la organizó y que por eso no se siente afectado por su fracaso. Y si por azar la marcha resulta exitosa, entonces su victoria es doble: dirá que pese a no haberla convocado, tuvo una concurrencia masiva.
Ojalá el gobierno no se arrepienta de su decisión de dejar las calles en manos de kirchneristas, piqueteros y amigos de Francisco, en un momento en que la desesperación los torna cada vez más violentos.