“Mientras escribís estás dejando de vivir”

Carlos Busqued es autor de una novela de culto, ahora convertida en una película cuya excelencia anticipan los críticos. El escritor, fuertemente vinculado a Córdoba, se refiere al oficio y a sus próximos textos.

Por Gabriel Abalos
gabrielabalos@gmx.com

Busqued
Carlos Sebastián Busqued, el arduo oficio del escritor.

El próximo jueves se estrena en cines de Buenos Aires la nueva película de Adrián Caetano, El otro hermano, con protagónicos de Leonardo Sbaraglia y Daniel Hendler. Es una adaptación, con libertades, de la novela Bajo este sol tremendo, de Carlos Sebastián Busqued, un ingeniero chaqueño y escritor que estuvo y sigue muy vinculado a Córdoba, donde vivió entre 1986 y 2007. Actualmente reside en Buenos Aires y vuelve mensualmente a Córdoba para dictar clases en la UTN.
Finalista en el premio internacional Herralde, en 2008, esto le valió la publicación de la novela por editorial Anagrama. Enmarcada en el género negro, cuenta con un abúlico personaje, Cetarti, un tipo desempleado que fuma porro todo el día mirando Animal Planet por la tele, en Córdoba, y que debe viajar a un pueblo chaqueño para reconocer los cadáveres de su hermano y de su madre, asesinados por el amante de la última. Allí conoce a Duarte, un policía corrupto quien –esto lo ignora Cetarti- se dedica al secuestro extorsivo, en sociedad con un tercer personaje, Danielito. Estos últimos también se la pasan fumando marihuana, mirando documentales sobre animales y películas porno.
En la entrevista, Carlos Busqued prefiere no hablar sobre la película, un proyecto ajeno a su participación. “En un momento estuve muy enojado con eso, ahora le bajé un poco, digo también: está bien, me divierte compartir anécdotas, es una anécdota más que se le agrega a un escritor el que hagan una película sobre su libro. Ojalá le vaya bien a la peli así le va bien al libro también”. Busqued ni siquiera tuvo curiosidad por ver el tráiler, y decide reservarse cualquier opinión.
El filme ya ha cosechado excelentes críticas, pero el escritor pasa de largo sobre la novedad cinematográfica, y deriva hacia su propia escritura y sus proyectos.
Bajo este sol tremendo había sido presentada, sin suerte, al premio de novela de Página/12, y luego de eso Carlos Busqued decidió revisar a fondo el trabajo. “Cuando la volví a ver escrita, me di cuenta que la historia no estaba bien contada. Entonces la reescribí y le di un orden, una progresión, un contrapeso, un criterio de narración. Eso es el mejor momento, porque es solo artesanía. Lo difícil es encontrarte con la historia.”
En relación al proceso de escribir, Busqued afirma que para él no tiene nada de placentero. “Yo estoy tratando de escribir en este momento un tercer libro para no escribir en mucho tiempo. Es lindo haber escrito, es lindo saber que lo hiciste, pero hacerlo yo lo odio. Me refiero a cuando escribís en serio, porque para mí el tipo que se divierte escribiendo –salvo que sea un genio, pero nace un genio cada cuatrocientos años- en general se divierte él y no el pobre tipo que tiene que leerlo después. Porque para mí la escritura es un trabajo; el placer es haberla terminado y saber que sos responsable y que exista algo distinto, que vos sacaste de cero algo, eso está bueno y aún hoy, cada tanto, me encuentro con alguien que me dice que le gustó mi libro. Pero mientras vos estás escribiendo, estás dejando de vivir. Todo el mundo está pelotudeando y vos estás ahí laburando en esto, solo, no sabiendo bien adonde mierda vas.”
Sus siguientes proyectos consisten en una novela que atraviesa precisamente la parte menos divertida del proceso, y un texto documental, basado en la entrevista a un asesino múltiple. Sobre la novela cuenta que “la estoy peleando muy fuerte. Voy a estar muy feliz cuando termine algo y me voy a dar unas vacaciones de todo el tiempo sin escribir nada. Tengo un montón de cosas escritas y desconozco el orden final. Recién, después de mucho, muchísimo tiempo, logré un primer ciclo de seis capítulos en los que se presentan los personajes y arranca con acciones. Recién ahora lo establecí y lo estoy escribiendo fino, a partir de textos que tenía escritos hace mucho. Sería feliz si la hubiese terminado, sería muy feliz.”
Y su tercera obra procede de una entrevista a Ricardo Luis Melogno, quien entre el 23 y el 28 de septiembre de 1982 asesinó a cuatro taxistas en Mataderos. Privado de la libertad durante 35 años, Melogno fue últimamente derivado a una clínica para continuar su tratamiento en el medio civil con vistas a su inclusión social.
Melogno se negó a escribir, pero accedió a que alguien más lo hiciera. “Como conozco a gente del equipo tratante, nos pusieron en contacto y se consiguió autorización del juzgado a partir del pedido de él”. Tras una serie de entrevistas, se reunió un cuerpo importante de textos. “Es un trabajo más artesanal directamente, porque ahí yo no tuve que inventar la historia y los acontecimientos reales no dejaban mucho margen para la novela o para la ficcionalización de las partes que faltan -explica el escritor-, aunque no se termine de entender cómo cierto clima anterior en él termina desencadenando cuatro asesinatos”, dice Busqued, ya que su entrevistado no lo explicó jamás. “Pero si yo me meto a tratar de llenar ese hueco, tratando de inventar una motivación, la voy a cagar. Entonces lo que queda es construir a partir del discurso de él, que es lo que hice.”
“Cuando vos hablás con él tiene un discurso re coherente, no es que estás hablando con un delirante. Lo que sí tuve que ordenar por temas y ordenar cronológicamente la historia y decidir qué se iba a contar y qué no, luego decidí desaparecer por completo yo, salvo unas preguntas que no pudiera sacar, tratar de estar yo lo menos posible.”
El libro, ya en su proceso final “saldrá durante este año, y creo que será editado por Anagrama”, concluye Carlos Busqued.