La CGT Regional se despereza de cara a un año complicado

Luego de cerrar un 2016 complejo y agitado, la central obrera se prepara para retomar la agenda de reclamos gremiales.

cgtEl inicio de sesiones ordinarias en la Legislatura marca el fin del receso político en la Provincia. Si bien este despertar no será de un día para el otro, febrero ya amanece con una serie de hitos en el calendario. La reunión de los gobernadores en Buenos Aires y la negociación de la paritaria docente de alguna manera encauzarán el primer tramo de un año electoral. Los gremios no se quieren quedar fuera de esta agenda y ya piensan en su debut oficial para la temporada 2017.
La CGT Regional Córdoba y la coordinadora de gremios estatales cerraron un año complejo y agitado en materia de reclamos. A diferencia de las cúpulas nacionales, que se dedicaron a contener el conflicto cerrando acuerdo con la Casa Rosada y los empresarios, como la suspensión de los despidos, los gremios locales mostraron mucha más efervescencia, sobre todo en el segundo semestre. Aunque está claro que los pesos relativos de incidencia política no son comparables.
El saldo “negativo” del año pasado se trasladará a este, habían apuntado en su momento varios dirigentes de la CGT Regional Córdoba. Si lo índices económicos no reaccionan y la situación en el sector industrial no repunta, es probable que los gremios salgan más temprano que tarde a expresar su descontento.
Ayer la central obrera que conduce el titular del SEP José Pihen se reunió por segunda vez en el año. Algunos dirigentes expresaron la necesidad de realizar un nuevo pronunciamiento crítico de la situación laboral, económica y social. En síntensis, una reedición del manifiesto del año pasado con el agregado de la preocupación por la reforma laboral, los despidos y la situación de las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo. El pronunciamiento ya está redactado y solo faltaría el visto bueno del secretario general, José Pihen, para que vea la luz en los próximo días.
A fines del 2016, cuando el oficialismo nacional se vio obligado a recurrir a los gobernadores para frenar la ventaja que el Frente Renovador le había sacado por la modificación del Impuesto a la Ganancias, la CGT Regional disparó contra el Panal: comparó al gobierno provincial con el nacional. La sintonía entre Schiaretti y Macri es evidente. Aquel documento llegó en un momento de tensión entre los padres fundadores de Unión por Córdoba.
Los gremios renovarán sus votos críticos por esto días. Los dardos apuntarán contra la gestión nacional, el gobierno provincial e inclusive el municipal, en lo que consideran un “bloque monolítico”. Aunque el descargo contra el Palacio 6 de Julio sea más por el color político que por responsabilidades en el plano económico.
De la batería de DNU que el Ejecutivo aceleró en estas últimas semanas, el ojo gremial está puesto en la modificación del régimen de las ART. Aunque la preocupación mayor reside en la reforma laboral que pretende impulsar la Casa Rosada, y que motivó la cumbre de la CGT nacional en Mar del Plata.
El fantasma de un arreglo como el que cerraron los petroleros por Vaca Muerta asecha. Aunque Córdoba ya anticipó este escenario en 2016, con un convenio sui generis que Smata firmó con Nissan para la fabricación de camionetas en la planta de Santa Isabel.

Unidad
En paralelo y mientras la agenda política avanza, el compromiso de unificación de las centrales obreras en Córdoba aún sigue inconcluso y sin muestras de avance. La síntesis del triunvirato nacional no contagió a los dirigentes provinciales. Todos los sectores coinciden en su predisposición para lograrla. Pero hasta el momento las declaraciones se quedaron en buenas intenciones.
La conjugación de los distintos sectores es compleja. La CGT Regional Córdoba, la central que conducen Julio Mauricio Saillén y el Movimiento de Trabajadores de Córdoba que encabezan Pablo Chacón y Rubén Urbano representan a diferentes expresiones del peronismo. Y de hecho todas tienen llegada con algún sector del gobierno o del partido.
Esta distancia no es constante. En varias occisiones, los gremios han coordinado acciones conjuntas, principalmente la CGT Regional Córdoba y la Rodríguez Peña, a través del titular de Luz y Fuerza, Gabriel Suárez.
Estas diferencias quizás sufran cambios a la luz del año electoral. Mientras tanto, el gremialismo, como el resto de los actores políticos, comienza a despertarse del receso estival para enfrentar un nuevo capítulo electoral.