Ampliación del “Gigante”: disculpas y proselitismo

Oportuna intervención de la dirigencia de Belgrano. Aprovechó la explicación de las demoras sobre la reforma del “Gigante” para dar a conocer la posible fórmula presidencial en las próximas elecciones en abril: Franceschi-Rufail.

Por Federico Jelic

2017-01-29_RUFAIL_FRANCESCHILa necesidad de salir a aclarar la situación por parte de la dirigencia de Belgrano responde a un mecanismo de autodefensa, ya en tiempos proselitistas. Uno de los objetos de las críticas hacia el oficialismo apuntaba al poco interés de retomar la localía en el “Gigante”, de acuerdo a la óptica de los sectores opositores y, por ende, a punto de iniciar febrero, la tribuna que da espaldas a la calle Hualfin luce más en las  maquetas que en la realidad. El estadio para casi 30 mil espectadores tendrá que esperar.
Esto motivó que llegaran respuestas por parte de la comisión actual, dejando en claro que las obras se culminarán en julio y no en febrero, como había anunciado el presidente Armando Pérez. Hubo mea culpa, admitieron errores y quedó el espectro abierto para inquietudes con relación a los avances en la construcción. Oportuna intervención, con Jorge Franceschi, vice primero, a cargo de la alocución.
Hubo miles de críticas por parte de algunos medios y también  de los sectores opositores sobre este tema. Cuando se anunciaron los proyectos de ampliación del Gigante, con mecanismo de financiamiento incluido, las ilusiones se dispararon al cielo. Pérez, en una entrevista, quizás entusiasmado con los progresos en los primeros meses, se animó a vaticinar que las obras estarían completas en febrero de 2017. Y hasta algunos se aventuraron a que el primero duelo en ese reducto remodelado sería Belgrano-Racing Club.
Pero, por lo bajo, los dirigentes nunca creyeron en la fecha lanzada por el actual titular de la Comisión Normalizadora de AFA, que en su momento exaltó la euforia de todos los socios “Piratas”. Tanto Franceschi como Abraham Rufail fueron mucho más cautos en ese sentido, prolongando la terminación para mitad de año.
Con tantas versiones dando vueltas, con algunas trabas de la Municipalidad de Córdoba para no declarar ese espacio público como “de interés general” y supuestos reclamos de la empresa Astori por falta de fondos para empezar el trabajo más duro, el viernes pasado, en la “Vieja Casona”, detrás de la tribuna en proceso de remodelación, se celebró una conferencia de prensa. Participaron Franceschi, rodeado de Rufail junto al ingeniero Matías Corget, responsable  de la firma Corger SA, también abocada a las obras.
¿Qué informaron? Que dentro de 45 días se comenzarán a ubicar las tribunas en ese sector, de la platea lateral, y que en un plazo no menor de 100 días, quedaría el “Gigante de Alberdi” con la misma imagen que luce en los renders y los planos iniciales. Antes, imposible. “Pedimos perdón si generamos ilusiones para  febrero”, ensayó la “Torta”.
A su vez, destacaron que el presupuesto en pos de cubrir los gastos ronda entre 55 y 60 millones pesos y que, hasta el momento lo recaudado alcanza para solventar la mitad.
La campaña de recolección de fondos por parte de Pérez, indicaba que por cada socio que donara un peso, la dirigencia aportaba la misma cantidad, sea en pesos o bolsas de cemento. Hubo cierto pico de euforia, aunque hasta el día de la fecha, la cosecha es insuficiente.
¿Cómo se completarán entonces? Hay compromiso dirigencial de llegar como sea a la fecha estipulada, aunque no sería con el dinero que pueda ingresar por la potencial venta del volante de Independiente Emiliano Rigoni a Fiorentina de Italia (se habla de cinco millones de euros), donde Belgrano tiene una participación importante y no despreciable, ya que posee el 50 % de los derechos económicos, o de otra forma. Ni de los derechos de TV.
Vale destacar que Pérez solito se metió en este menjunje. Primero para contradecir o silenciar a las voces críticas, como la del empresario Santiago Montoya, del espacio político “Encuentro Pirata”, quien en esta ocasión será garante de que existan elecciones en abril en el club después de casi dos décadas.
Montoya siempre revalorizó en sus discursos la necesidad de la localía fuerte en Alberdi, y presentó en sus páginas webs y otros sitios de interés general del hincha “celeste” algunos proyectos alegóricos. El oficialismo lo acusa de demagogia. De todas maneras, este era quizás el Talón de Aquiles de la gestión de Pérez, simplemente por tratarse de un pedazo de la historia y la nostalgia del socio. Montoya supo donde golpear.
Para colmo, pensando en completar la frutilla del postre de este proceso, que logró ascensos, saneó la quiebra, adquirió un predio en Villa Esquiú con toda la tecnología y otros avances institucionales, Pérez pensó en callar definitivamente de un plumazo aquellos cuestionamientos sin un sustento más que la pasión, ampliando el estadio de Alberdi. Belgrano ya llevaba dos temporadas jugando en Primera División en el Mario Kempes, a raíz de su convocatoria y su masa societaria, que dejaban al estadio de Alberdi sin el aforo suficiente para albergarlos. Era decisión tomada.
Entonces, para limpiar cualquier chance de crítica, primero anunció la ampliación de la localía y después, para embarrarla más, se apresuró a anunciar que en febrero quedarían finalizadas las obras. En esta oportunidad, los archivos no lo ayudaron.

Con presidente nuevo
La reforma del “Gigante” se está llevando a cabo sabiendo que una vez que sean terminadas, quien cortará la cinta en la inauguración no será Armando Pérez. Otro presidente tendrá ese honor, sea un hombre del oficialismo o Santiago Montoya, si se presenta.
Los comicios se llevarán a cabo a fines de abril y el estatuto no le permite al hombre fuerte de los cosméticos acomodarse en otro ciclo al frente del club, después de dos procesos. Y hasta el momento no queda en claro si tendrá un espacio en la lista oficial aunque es difícil imaginarse a Pérez fuera de algún cargo o como asesor de la misma.
Pensando en ello, el oficialismo mostró de manera encubierta, algunas de sus cartas a futuro: fue Franceschi quien encabezó la conferencia, lo que hace presumir que la “Torta” es el más firme candidato a postularse como presidente del bloque “Resurgir Celeste”. Entre Rufail y Sergio Magliano estarían los vicepresidentes, y Miguel Laciar sería promovido de vocal a secretario.
La cuestión es que la inminente fórmula presidencial de Belgrano hizo su primera aparición pública, de manera formal, no como candidatos pero sí como equipo de trabajo. Seguramente en abril competirán por tres años al frente del club y era tan oportuno aclarar la situación del estadio como darse a conocer en sociedad.