Baldassi y los clubes de barrio, una relación paternal

El ex árbitro internacional y actual Diputado del PRO logró promulgar la ley que subsidia a instituciones humildes cuando era oposición en un parlamento con mayoría K. Estrategias e influencias para llegar a su cometido, basado en su trayectoria y su sociable personalidad.

Por Federico Jelic

baldassiFácil es conseguir promulgar una ley desde el oficialismo, con mayoría parlamentaria y con levantamientos de manos masivos, casi provocativamente, en tiempos donde prevalecía más  ganar una batalla caprichosa antes que la esencia de la misma. El mérito del cordobés  Héctor Baldassi, ex árbitro internacional y actual Diputado Nacional del PRO, es precisamente haber logrado sacar a flote una reglamentación en tiempos dialécticos antagónicos, en una caja de resonancia sorda, cuyos beneficiados son los clubes de barrio. Ese amor a la pelota de la “Coneja” y su vocación de servicio hacia los equipos más olvidados motivó a que por un momento, las diferencias ideológicas  entre Kirchnerismo y PRO se vieran zanjadas, para de esa forma, darle lugar a este pedido. Pero primero tuvo que ganarse respeto como político más que como ex árbitro, a pesar de que su pasado en el fútbol también le abrió varias puertas.

En diciembre, la Agencia Córdoba Deportes repartió 1.850.000 pesos a diferentes instituciones humildes de Córdoba y el interior provincial. El mentor de esa iniciativa, fue precisamente Baldassi, en tiempos K. Para destacar.

Pensando en los clubes

El acto se desarrolló en la Agencia Córdoba Deportes, el mismo día que fue inaugurada la nueva pista de Atletismo detrás del Mario Kempes, con aportes del Enard, a través del secretario de deportes de la Nación, Carlos Mc Allister. Una vez culminado ese acto, la diplomacia se trasladó dentro del estadio, en la sala de conferencia. Allí, 37 clubes se vieron beneficiados con una ayuda económica fundamental en pos del equipamiento de materiales deportivos, sea para los deportistas o para proyectos edilicios o de remodelación de sus infraestructuras.

El autor intelectual de dicha iniciativa fue Baldassi, conocer del tema. Como árbitro y por su paso como futbolista en Huracán de La France, conoce de cerca la problemática, sobre todo en tiempos actuales donde los marginados del sistema son aquellos clubes que por falta de recursos, sobreviven en sus ligas locales, sin ningún tipo de apoyo oficial, subsistiendo por la solidaridad o filantropía de algún dirigente.

La tuvo que remar: su promulgación  es un logro comparado como cuando fue designado por FIFA para dirigir el mundial de Sudáfrica 2010. Siendo parte de la oposición, sus influencias y sus estrategias tenían que ir convenciendo de a poco a un terco sector político, que no suele darle lugar así espontáneamente a quienes piensan distinto. Como pasa siempre. Corría el año 2013. Tres años después se pudo hacer realidad.

La ley contemplaba una finalidad noble: apoyo económico a los clubes más humildes, llamada “ley de barrios y de clubes”, y en primera instancia, fue cajoneada por el oficialismo. Como ocurre siempre.

Influencias arbitrales

A decir verdad, más allá de la inocencia y buena intención de la ley, el hecho de que haya sido impulsada por un opositor y que haya sido aprobada en consenso general mucho tuvo que ver la personalidad de Baldassi. Tantos años en el fútbol, con su particular estilo un tanto verborrágico para dirigir y su personalidad entradora, fue convenciendo uno a uno a otros diputados. Siguió insistiendo, despacho por despacho, dialogando aprovechando la imagen que le había dejado su paso como juez principal en una cancha de fútbol. Era su carta de presentación.

Su trayectoria le permitió inmiscuirse en reuniones con políticos de todos los colores. El tema es que al principio fue mirado con recelo, ya que al venir de otro ámbito, muchos opinan que algunas celebridades llegan a esas funciones solo por su reconocimiento mediático y no por capacidad, que solo vienen a cobrar su dieta y a salir en las fotos con las figuras políticas del  partido que representan. Pasó muchas veces en el país.

Ese año fue muy activo legislativamente hablando para la “coneja”, con la ley de colaboración hacia los clubes como punta de lanza. Había que despejar esos prejuicios de la vieja política, y con mucha presencia, mucho lobby y sacando a relucir su exquisita preparación natural como “relacionista público”, su propuesta comenzó a ser escuchada.

Es cierto que el oficialismo metió la mano, solicitó algunos retoques y modificaciones, acciones que fueron aceptadas por Baldassi. La ley fue aprobada por un oficialismo celoso y territorial, no solo por la importancia de la misma sino porque fue presentada por un idóneo en materia deportiva. En eso tuvo mucho que ver el silbato, instrumento que  le abrió caminos con la mayoría de los Diputados y dirigentes encumbrados del Congreso de la Nación. Y cuanto tuvo que ver la capacidad de negociación de la “coneja” en eso, en base a su impecable cerrar arbitral.

“Vení con nosotros”

Llámelo virtud o diplomacia, en la oposición Baldassi es tomado con cariño. De buena relación con Héctor Larroque, muchos bastiones recalcitrantes del kirchnerismo, en los pasillos lo cargan con el “vení con nosotros, vos sos peronista, sos de los nuestros, explícame qué haces con Mauricio…” y otras frases mitad en broma, mitad en serio, que ya le permiten gozar de un respeto que tuvo que ganarse en el “salón de los Pasos Perdidos”.

El reparto

El titular de la Agencia Córdoba Deportes, Oscar Dertycia, encabezó el acto formal. La Ley de Promoción de los Clubes de Barrio y de Pueblo (27.098) que promovió Baldassi, tuvo como benefactores a 37 clubes de la provincia de Córdoba, recibiendo una ayuda económica para la compra de materiales deportivos y otros proyectos. Los subsidios fueron entregados a las instituciones  que cumplimentaron con todos los requisitos exigidos por el programa “Clubes Argentinos” de la Secretaría de Deporte, Educación Física y Recreación junto al Ministerio de Educación de la Nación.

Fueron destinados más de 1.800.000 pesos en esta oportunidad en 37 clubes, entre los 800 que se inscribieron y figuran en proceso de gestión para acceder a este subsidio. 50 mil pesos para cada uno, desde General Paz Juniors, Villa Azaláis, Club Ajedrez Social y Deportivo Cosquín, Asociación mutual y Club Mitre de General Baldissera a Juvenil Sport Club de Villa del Rosario.  También figura el club de Salsipuedes, donde hoy reside la “coneja”. La ley marcha.

“Luminoso” querido

Su identificación con huracán de La France nunca se ocultó. Jugó en las inferiores y siempre cuando hay algún partido de relevancia, se puede ver a Baldassi en las tribunas, como pasó en la final ante Belgrano en Alberdi, en Liga Cordobesa. Además, aportó camisetas para disputar el cuadrangular final, con un pasaje al Federal C, objetivo que al final quedó trunco. Y ni hablar sobre su adhesión a la causa de la plaza “José Luis Cuciuffo”, hijo pródigo del “Luminoso”, en la “Plaza de los burros”, que al final quedará con el nombre de “Paseo”, tras varias negociaciones con el Concejo Deliberante y el empuje de Sergio Flores, presidente del FIP (“Frente Integrador Popular”). Siempre cerca de su origen. Y esta ley va en consonancia con su pensamiento.