Se recuperó fuerte la oferta de dólares 

La eliminación de restricciones, el acuerdo con holdouts cambió el mix del ingreso de divisas. Ahora sumó también el blanqueo. El mayor ingreso de dólares financieros plancha el tipo de cambio, lo que es riesgoso para exportaciones.

dolarUno de los principales slogans de campaña de Mauricio Macri fue eliminar las restricciones cambiarias para “sincerar” el funcionamiento del mercado de divisas. Los últimos datos de las operaciones cambiarias que se cursan a través del Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) indican que, al igual que viene ocurriendo desde 2013, hay una salida neta de dólares de la economía por esta vía.

Sin embargo, esta sangría se redujo significativamente en comparación con 2015: mientras que en los primeros diez meses del año pasado el rojo cambiario fue US$ 7.750 millones, este año dicho monto descendió a US$ 2.900 millones.

Para Ecolatina esta mejora obedece al set de medidas tomadas por el gobierno. En parte hubo una menor demanda de dólares para la compra de bienes por la reducción de las cantidades importadas y el retroceso de los precios internacionales (el “ahorro” neto fue de US$ 3.800 millones en los primeros diez meses del año), pero estuvo más que compensado por: los mayores pagos de servicios (US$ 1.620 millones en el período); la remisión de utilidades (US$ 2.200 millones),y, sobre todo, la compra de billetes para atesoramiento que trepó a US$ 14.300 millones a octubre (casi US$ 9.000 millones más que en el acumulado en los mismos meses de 2015, aunque muy por debajo de los US$ 24.000 millones de 2011).

Por lo tanto, si la demanda de divisas aumentó tras la eliminación de las restricciones cambiarias, la mejora en el resultado cambiario respondió en su totalidad a la recuperación de la oferta. Ahora bien, al igual que en el caso de las importaciones, los cobros de las exportaciones se contrajeron en el acumulado del año (6% interanual) por la baja de los precios internacionales. En contraposición, se registraron señales positivas por el lado de los servicios: la liquidación de dólares por este concepto aumentó 16% en los primeros diez meses del año.

El avance de la oferta proveniente de la cuenta de servicios (US$ 1.365 millones adicionales respecto del acumulado a octubre de 2015) permitió compensar la pérdida por la baja en las exportaciones de bienes (US$ 700 millones en la comparación interanual), pero de cualquier manera estuvo muy lejos de cubrir la creciente salida de dólares.

Si la recuperación no se sustentó en el lado comercial, fueron los dólares financieros los que explican la mejora del resultado cambiario. La Inversión Extranjera Directa (IED) pasó de US$ 1.200 millones en los primeros diez meses de 2015 a casi US$ 2.000 millones en 2016 (65% interanual), aunque sigue lejos de los valores previos al cepo (US$ 2.700 millones en 2011).

El avance más significativo se correspondió con el ingreso de divisas por endeudamiento. En los primeros diez meses aumentó a US$ 22.000 millones, triplicándose respecto del mismo período de 2015.
Durante el tercer trimestre aumentó la salida al mercado de diversas empresas de servicios (como el caso IRSA, Cablevisión y varios bancos locales), pero la mayor entrada de dólares continúa impulsada desde el sector público. Este fenómeno tomó especial relevancia durante el mes de octubre, cuando el Tesoro Nacional colocó deuda por un total de casi US$ 9.800 millones.

Ecolatina indica que al endeudamiento del sector público, puede sumarse el efecto de la “emisión de deuda” del Banco Central: en los primeros diez meses del año la venta de dólares “billetes” del exterior fue de US$ 4.900 millones, explicada en parte por los fondos que decidieron desprenderse de su moneda de origen para invertir en LEBACs, aprovechando la tasa de interés mayor a la internacional y la baja devaluación esperada. Este ingreso de divisas era inexistente durante el período del cepo (US$ 100 millones en 2015), a causa de los mayores incentivos que ofrecía el dólar blue. No obstante, en 2011, cuando la devaluación parecía inminente, esta cuenta aportó más de US$ 6.600 millones.

Una de las consecuencias de la mayor participación de los dólares financieros es la tendencia a la apreciación cambiaria, que en el corto plazo ayuda a contener la inflación, pero que genera un deterioro sobre las exportaciones no tradicionales.

De mantenerse este esquema, la preponderancia de los capitales dentro de la oferta de divisas podría profundizarse e, incluso, convertirse en un círculo difícil de abandonar (cada vez se necesitarían más financiamiento para soportar el déficit de cuenta corriente).
Bajo un régimen de flotación del tipo de cambio, el riesgo de caer en un atraso cambiario significativo es más acotado, pero la experiencia ha demostrado que incluso el “mercado” puede equivocarse a la hora de medir los riesgos.