Cambiemos en disputa por “ecuación 2017” (7 candidatos, 4 bancas)

En la versión cordobesa de Cambiemos, la disputa por los puestos en la lista de diputados 2017 se parece a la “cuadratura del círculo”: deben acomodar al menos 6 candidatos en 4 bancas.

mestre-baldassi-juezEl presidente Mauricio Macri se encargó en persona, a comienzos de este mes, de eliminar cualquier incertidumbre con respecto a quiénes serán sus aliados en Córdoba para los comicios legislativos del 2017.

A pesar de mantener un contacto aceptablemente fluido con la Casa Rosada, los radicales mediterráneos celaron a lo largo de todo el año la relación que el mandatario amarillo mantuvo con el principal inquilino de El Panal, el gobernador Juan Schiaretti.

Para tranquilidad de los boinas blancas, el propio Macri disipó las dudas y aseguró que Cambiemos buscaría convertirse en una alternativa real a Unión por Córdoba (UPC), de cara a la batalla por la gobernación en 2019.

Con dicha cuestión fuera de escena, los distintos integrantes de Cambiemos en Córdoba ya están especulando sobre los puestos que conseguirán en las listas, y la suma de las expectativas supera las proyecciones electorales.

Panorama concentrado

Los comicios legislativos del próximo año, en el que se elegirán nueve diputados nacionales por Córdoba, se perfilan con un alto grado de polarización entre UPC y Cambiemos. Por fuera del binomio central restan tres bloques que podrían aspirar a conseguir un escaño en los comicios, pero que difícilmente podrían romper con la concentración electoral de UPC y Cambiemos.

Se trata de las distintas tribus kirchneristas (que se alinearían a la estrategia que diseñe la expresidente Cristina Fernández de Kirchner),  los “ex Progresistas” del Partido Socialista, GEN y Libres del Sur (con destino incierto y posibilidades de alianzas cruzadas con UPC, Cambiemos y el kirchnerismo), y el Frente de Izquierda.

Tanto UPC como Cambiemos confían en que el reparto de los nueve escaños se dará entre ellas, buscando ser la coalición que encabece los guarismos y se lleve cinco preseas en las urnas.

Ecuación sin resolver

Los dirigentes cordobeses de Cambiemos tienen una pesada mochila sobre su espalda. En el balotaje de noviembre pasado, su lista superó al Frente para la Victoria de manera estruendosa en el distrito mediterráneo, superando el 70 por ciento de los votos.

Sin embargo, Unión por Córdoba no tenía boleta propia en esa elección: su candidato Sergio Massa y su precandidato José Manuel de la Sota ya habían quedado fuera de carrera. Por ello, los comicios del 2017 medirán cuánto de ese 70 por ciento permanece fiel al presidente Macri y su proyecto, y la selección de candidatos será determinante para el triunfo o derrota en las urnas.

Para complejizar más el escenario de Cambiemos, la filial cordobesa cuenta con un actor más que a nivel nacional. A los socios mayoritarios del PRO, la UCR y la Coalición Cívica (CC-Ari), se suma el Frente Cívico (FC), maquinaria electoral del ahora embajador Luis Juez. Cada organización tiene sus expectativas para la lista, y el desafío será conjugarlas.

Desde la UCR, han expresado su voluntad de mantener las tres bancas que el partido consiguió en los comicios de 2013, en línea con la disposición nacional a no ceder escaños a sus aliados en las listas.

El diputado Diego Mestre tiene asegurado un lugar, mientras que sus colegas Soledad Carrizo y Brenda Austin están haciendo sus mejores esfuerzos militantes para poder continuar en la Cámara Baja y no ser reemplazadas por otro candidato.

En el caso del PRO, Hector “la Coneja” Baldassi es el nombre puesto para seguir otros cuatro años en Diputados. Sin embargo, los macristas no están dispuestos a quedarse de brazos cruzados y conformarse con ello; quieren sumar al menos una mujer en la lista.

En el partido amarillo evalúan que el crecimiento de la dupla Macri-Michetti entre la primera y la segunda vuelta electoral del 2017 fue su exclusivo mérito, y que en las presencias PRO estará la clave para “comerle” electorado a Unión por Córdoba.

Por su parte, tanto el FC como la CC-ARI esperarían incorporar un nombre propio a los puestos expectables de la lista. Este deseo es más fuerte en el juecismo, en donde anhelan que el propio Macri pida al exintendente Juez para la lista.

Tres bancas para el radicalismo, dos para el PRO, una para el juecismo y otra para los “carrioístas”. Un pool de siete candidaturas entre el que todos aspiran a ubicarse en un puesto seguro (del 1° al 4°), o al menos expectable (5°), pero nunca en una candidatura testimonial (del 6° al 9°).

Si bien las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) son el instrumento institucional en el que podría resolverse la distribución de la lista, ninguno de los cuatro partidos estaría dispuesto a llegar a dicha instancia. Serán las negociaciones, los cafés, los asados de verano y los llamados desde Buenos Aires los que terminen resolviendo la “ecuación Cambiemos”.