Bisagra repite estrategia de bloqueo (esta vez, en Comunicación)

Tras la interrupción de la última sesión del año del Consejo Consultivo, la gestión de la Facultad de Ciencias de la Comunicación evalúa convocar a una sesión extraordinaria.

toma-pabellon-argentina-uncLa breve semana que pasó concluyó con un nuevo escándalo institucional en la Casa de Trejo. El escenario fue, en esta oportunidad, el Consejo Académico Consultivo de la Facultad de Ciencias de la Comunicación y los protagonistas, los jóvenes de la agrupación kirchnerista La Bisagra.
En ocasión de la última sesión del año del Consejo Consultivo, los estudiantes decidieron interrumpir el funcionamiento del cuerpo, repitiendo una actitud que ya parecen haber naturalizado: ante la posibilidad de perder una votación, impiden por la fuerza la realización de la misma.
En este caso, el asunto que motivó la violencia de La Bisagra fue la presentación de un plan de llamados a concursos y jerarquización de cátedras por parte de la gestión que encabeza la decana Mariela Parisi, designada a mediados de año al frente del proceso de normalización de Ciencias de la Comunicación por el Consejo Superior.
La actitud se produjo a pocos días de la Asamblea Universitaria, que se llevará a cabo este jueves 15 y que La Bisagra, junto a otras organizaciones como La Mella y La Cámpora, se dispone a interrumpir, según se anunció en las redes sociales.

Normalización de Comunicación
La Facultad de Ciencias de la Comunicación es una de las dos unidades académicas creadas hace un año, junto a la Facultad de Ciencias Sociales.
Al momento de su constitución, ninguno de las dos proyectos cumplía con todos los requisitos obligatorios expresados en la ordenanza 8/2011 del Consejo Superior, por lo que la Asamblea Universitaria decidió crear las nuevas Facultades con un proceso de normalización diferido.
De acuerdo a dicho régimen, el cuál fue propuesto por el exrector Francisco Tamarit y aprobado por una amplia mayoría de los asambleístas, las Facultades serán normalizadas y podrán elegir sus propias autoridades a partir de mediados del 2018, de cumplir con todos los requisitos.
Es por ello que la gestión de Parisi en Ciencias de la Comunicación ha enfocado una buena parte de sus esfuerzos en encarrilar la política académica de concursos para acceder a la docencia, uno de los principales déficits de la ex Escuela de Ciencias de la Información (ECI).
En ese marco, el oficialismo presentaría en la sesión del pasado miércoles el denominado Plan de Fortalecimiento y Jerarquización de Cátedras, elaborado en conjunto por las secretarías Académica y de Planificación de dicha Facultad y acordado con los sectores docente no oficialistas.
El mismo comprende una proyección de concursos a realizar durante el 2017 y de los docentes interinos que ingresarán a la carrera docente a través de las cláusulas excepcionales del convenio colectivo de trabajo docente.
Los jóvenes de La Bisagra, que vienen manteniendo una oposición sistemática a la gestión de Parisi, fueron el principal sostén de Claudia Ardini, última docente de dicha casa en ocupar la dirección de la entonces Escuela. Los mismos se han negado en reiteradas oportunidades a admitir la deslucida política académica que supieron llevar adelante desde la Dirección, la cual dejó un saldo de más del 66% de los docentes sin cargo concursado.
En esa línea, los militantes de La Bisagra interrumpieron la sesión del Consejo Consultivo entre gritos, cantos y ruidos de bombos, que impidieron continuar con el tratamiento de los distintos temas.

Asamblea amenazada
La metodología utilizada por La Bisagra en Ciencias de la Comunicación ha sido empleada recientemente en otros órganos de gobierno de la UNC, por la misma organización estudiantil junto a sus aliados.
El Consejo Superior fue víctima de dicha práctica el primer día de noviembre, cuando militantes de La Bisagra, La Mella y organizaciones de izquierda tomaron el cuerpo, reclamando que el mismo suspendiese la Asamblea Universitaria convocada para el 19 de noviembre.
En esta fecha se produjo el nuevo acto de interrupción a los órganos de cogobierno, puesto que estudiantes de las mismas organizaciones tomaron el Pabellón Argentina e impidieron que la Asamblea Universitaria funcionase.
En las tres ocasiones se repite un elemento constante: La Bisagra y sus aliados se encontraban en una posición minoritaria en cuanto a votos, por lo que decidieron evitar que la votación se consumase. Esto sucedió tanto en el Consejo Superior con el pedido de suspensión de la Asamblea, en la propia Asamblea con la discusión por la elección directa, y en el Consejo Consultivo de Comunicación con el Plan de Fortalecimiento y Jerarquización.
Además, de acuerdo a las publicaciones realizadas por en las redes sociales por dichas agrupaciones, intentarían repetir el mecanismo de cercenamiento de la democracia en la Asamblea Universitaria convocada para el jueves 15. Según trascendidos, los estudiantes K buscarían cortar el acceso al Campo Escuela de la UNC, sede de la Asamblea, realizando piquetes en las rutas que llevan al lugar.