Recelo estudiantil hacia decanos K complica negociación

La mayoría de las agrupaciones estudiantiles que componen la “asamblea interclaustros e interfacultades” no comulgan con los decanos kirchneristas que negocian con el rector Hugo Juri.

toma_0003El reloj ya está corriendo y quedan menos de veinte días para la Asamblea Universitaria que convocó el rector de la UNC, Hugo Juri, tras el fallido intento de sesionar del pasado sábado 19 de noviembre.
A pesar de los repetidos intentos del oficialismo por conciliar posturas que permitan, al menos, garantizar la realización de la Asamblea, los incontables nudos de la política universitaria parecen alejar dicho objetivo.
Algunas de las agrupaciones estudiantiles que forman parte de la “asamblea interclaustros e interfacultades” que reúne a distintas vertientes enfrentadas al rectorado de Juri, han comenzado a expresar su descontento con las negociaciones que llevan a cabo los decanos opositores con el oficialismo.
La “otra” asamblea
La “asamblea interclaustros e interfacultades” surgió como un espacio para coordinar acciones tendientes a obstaculizar el proceso de reforma política que encaró hace algunos meses el oficialismo de la Casa de Trejo.
Las expresiones que allí se reúnen tienen variadas posiciones de cara a cómo debería funcionar la elección de autoridades unipersonales (rector y decanos) en la UNC, pero todas distintas a las que promueve el oficialismo.
La pata más fuerte de dicho espacio, que utiliza asimismo la pomposa denominación con reminiscencias radicales “Coordinadora en Defensa de la Educación Pública”, son dos agrupaciones kirchneristas: La Bisagra, que supo ser la espada estudiantil del exrector Francisco Tamarit, y La Mella, que con posiciones “críticas” igualmente colaboró con el extitular de la Casa de Trejo y lo apoyó en su intento de reelección.
Además, también forman parte otros grupos con menos visibilidad en la UNC pero aliados en lo partidario a La Bisagra y La Mella, como El Módulo de Arquitectura y La Cámpora.
Otras tantas organizaciones se reivindican como parte de la “izquierda” estudiantil, conformando un variopinto crisol: La 15 de Junio, el Movimiento Socialista de Trabajadores (MST), el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), la Izquierda Socialista (IS), la Unión de Juventudes Socialistas (UJS, versión universitaria del PO), Cauce y el Frente de Estudiantes en Lucha (FEL).
Ninguna de ellas reivindica el proyecto de elección directa con ponderación simple por claustro, impulsado por el grupo que comanda el médico Juri, pero tampoco tienen una posición unificada al respecto.
La Bisagra, La Mella, El Módulo de Arquitectura y La 15 de Junio apuestan a un sistema de elección directa pero con doble ponderación, es decir, que los votantes tengan diferente incidencia entre sí de acuerdo a su Facultad de origen, para fortalecer electoralmente a aquellas unidades académicas con una población menor.
Otras agrupaciones, como el MST, el PTS e IS, se oponen al proyecto oficial desde el extremo opuesto. En vez de una o dos ponderaciones, estos grupos pretenden que no haya diferencia entre los votos de todos los ciudadanos, sistema conocido como “una persona = un voto”.
Fuera del abanico de versiones de la elección directa, el FEL y la UJS sostienen que la eliminación de la elección indirecta tendrá como consecuencia una sobre-legitimación del rector y de los decanos en detrimento de los cuerpos colegiados de gobierno. Por ello, proponen una reforma de la composición de los Consejos Directivos y del Consejo Superior, reclamando que haya una mayoría de representantes estudiantiles en los mismos.
Esta diversidad de opiniones se mantiene unificada con el sólo objetivo de obstaculizar que el proyecto impulsado por Juri, que cuenta con una clara mayoría en la Asamblea Universitaria, no pueda ser aprobado por los mecanismos formales.
Desconfianza en los decanos
Además de estudiantes, la “asamblea interclaustros e interfacultades” también reúne a docentes y graduados directamente relacionados con aquellas organizaciones.
Sin embargo, los cinco decanos kirchneristas que enfrentan a Juri no se sumaron al espacio opositor. Se trata de Mirta Iriondo (Famaf), Gustavo Chiabrando (Ciencias Químicas), Silvina Cuella (Ciencias Sociales), Myriam Kitroser (Artes) y Diego Tatián (Filosofía).
Todos ellos se reunieron con el rector Juri a mediados de la semana pasada, en un encuentro en el que el médico les propuso realizar una Asamblea a mediados de diciembre, en la que se apruebe la elección directa sin más aditamentos, y otra febrero o marzo del 2017, en la que se voten las ponderaciones.
Además, el viernes se produjo otro encuentro entre los quince decanos de la UNC, para intentar acercar posiciones.
Estos acercamientos entre decanos oficialistas y opositores comenzaron a producir interferencia en la lógica estudiantil, puesto que aquellos grupos identificados con la izquierda no reconocen a los titulares de Facultades como interlocutores válidos.
En ese sentido se expresó La 15 de Junio, organización que conduce el Centro de Estudiantes de Ciencias Químicas, quienes a pesar de la actitud dialoguista del decano Chiabrando, emitieron un comunicado en el que ratificaron “la postura votada en asamblea”.
Dichas posturas son “que la Asamblea Universitaria no sesione hasta que se incorporen las 2 Facultades creadas en 2015”, en referencia a Ciencias Sociales y Ciencias de la Comunicación, y “que la Asamblea Universitaria no sesione hasta que no se den las condiciones de debate democrático en torno a la Reforma Política”.
Por su parte, el FEL emitió un comunicado titulado “Ninguna confianza en los Decanos opositores”, en la que reclaman que los cinco decanos “se sumen a la Coordinadora y se subordinen a las decisiones” de la misma.
Referentes de otras organizaciones de izquierda confirmaron su coincidencia con dichos planteos, así como sus interrogantes al respecto de qué posición adoptarán La Bisagra y La Mella si los quince decanos llegan a un acuerdo: se plegarán a los caciques de las Facultades o mantendrán su devoción hacia la “asamblea interclaustros e interfacultades”.