Córdoba, con índice de cultura de innovación más alto que el promedio mundial

Evalúa aspectos racionales y emocionales de las organizaciones. Hoy es un factor clave para escalar en la economía y una en el mundo.

marcelobechara-dirgral-innovis1Con un valor de 3.34 puntos, y en una escala del 1 al 5, la provincia de Córdoba registra un índice de cultura de innovación más alto que España y el mundo. En la misma escala, el país europeo alcanza un índice de 3.19, mientras que a nivel global el índice es de 3.23.
El dato se desprende del Índice de Cultura de la Innovación fue presentado por la firma Innovis, del Grupo Evoltis; en conjunto con Uvitec y la plataforma Innoquotient, especialmente diseñada y desarrollada para medir la cultura de innovación.
El estudio para medir el Índice de Cultura de Innovación de Córdoba involucró a 20 empresas y se realizó entre el 20 de abril y el 14 de noviembre de este año, el 85 por ciento de las empresas pertenecen al sector de los servicios, y el 80 por ciento de las participantes corresponden al sector Pyme.
Marcelo Bechara, presidente de Grupo Evoltis y director de Innovis; y de Fran Chuán, presidente de Innoquotient. También participó el ministro de Ciencia y Tecnología del Gobierno de la Provincia de Córdoba, Walter Robledo.
Para elaborar el Índice de Cultura de Innovación, se miden variables racionales y emocionales. En el área racional se miden recursos, procesos y resultados; y del área emocional se evalúan valores, conductas y clima.
El diagnóstico está basado en 27 elementos claves para innovar del ámbito racional; y 27 cruciales para innovar del ámbito emocional de forma de identificar las fortalezas y lograr la excelencia organizacional.
La valoración de Córdoba en lo que respecta a aspectos racionales de la cultura de innovación alcanzó una puntuación de 3.20, mientras que los aspectos emocionales alcanzaron un puntaje de 3.48.
“Contar con una valoración superior en el área emocional es un muy buen dato, significa que Córdoba tiene el clima y la predisposición para innovar. El lado emocional siempre es el más difícil de estimular, y aquí está latente. Córdoba tiene que aprovechar ese aspecto”, señaló Chuán, quien tiene una trayectoria de 12 años de investigación y desarrollo de metodologías para la instrumentación de innovación en las organizaciones.
A su vez, el especialista señaló que en el aspecto racional, lo que las empresas más valoraron como positivo es que sus propios líderes son los impulsores de la innovación y reconocen que existe talento innovador dentro de ellas mismas.
“Es una plataforma formidable, por una enorme fortaleza para aprovechar, sólo hay que poner en marcha conceptos, metodologías y herramientas de la innovación para fluir, generar más valor y más riqueza”, concluyó Chuán.
Las mediciones de este tipo son cada vez más frecuentes. Los participantes deben valorar las afirmaciones que se ofrecen, según su propio punto de vista sobre la práctica habitual de su compañía. Por ejemplo “tenemos muchas ganas de hacer cosas y explorar oportunidades”; “nuestros clientes nos reconocen como innovadores”, o “asignamos con celeridad recursos para el desarrollo de iniciativas que se muestran prometedoras en el mercado”.
Para Chuan es crucial conocer el punto de partida de la organización; hacer un análisis objetivo de la situación; diseñar una estrategia a partir de datos medibles, y definir los aspectos a incidir para acertar a corto plazo. “Todo esto es fundamental para que la innovación deje de ser un concepto difuso y pase a ser concreto, alcanzable”, agrega.
La estimación –en base a encuestas- es que el 13% de los empleados de 142 países de todo el mundo se comprometen con su trabajo; es decir, se involucran emocionalmente y se centran en la creación de valor. “Los trabajadores satisfechos no necesariamente significan mejores resultados –advierte Chuan-, pero no puede haber resultados mejores sin colaboradores satisfechos”.
Sólo si la innovación es parte de la cultura de la empresa, será sostenible. No se debe pretender “revolucionar” la cultura de la organización sino de que “evolucione”. Lo que implica tiempo, paciencia, disciplina y perseverancia. “No hay una manera única, hay instrumentos que se deben probar. Tres de cuatro proyectos fracasan, pero hay que insistir y motivar”.