Bauza, de obediente a díscolo

Faceta rebelde mostró el DT de la Selección Argentina, contradiciendo al presidente de la Comisión Normalizadora y a los jugadores por su “Silenzio Stampa” a la prensa. ¿Obediencia de Macri o de los sponsors?

Por Federico Jelic

2016-11-23_bauzaAl final, Edgardo Bauza no era un títere, de esos que rinden pleitesía permanente a sus superiores. O mejor dicho, tomó ahora cierto perfil rebelde porque sus últimas apariciones públicas sembraron polémica, con un costado que no es habitual identificarlo. El DT de la Selección Argentina se mostró políticamente incorrecto, algo que no es fiel a su estilo, primero desautorizando al titular de la Comisión Normalizadora de AFA, Armando Pérez, y después, exponiendo públicamente su rechazo a la determinación de los jugadores de no emitir declaraciones a la prensa, quizás presionado por otros sectores, con otros intereses. De todas formas, llama la atención sus díscolas declaraciones, acostumbrado a un papel más diplomático que otra cosa.

Negando La Bombonera
Primero que todo, marcó territorio. Mientras Pérez anunciaba en todos los medios que fueron “los jugadores y el cuerpo técnico” quienes pidieron jugar en la Bombonera ante Chile, en marzo de 2017 (y contra su voluntad, claro está, por diferencias con Daniel Angelici), el propio “Patón” salió a desmentir dicha decisión. “Nadie pidió jugar en La Bombonera. Ni los jugadores, ni yo. Es todo mentira lo que dijeron”. Y lo dijo de manera enfática, desmentida que termina de desautorizar al propio presidente del comité regularizador de AFA, porque evidentemente, o alguien miente o ambos fueron rehenes de algunas operaciones de prensa.
Que La Bombonera vuelva a albergar a la Selección Argentina es un sueño de Angelici, quien seguramente bajo el abrigo del presidente Mauricio Macri, armó toda la “logística mediática”. Y Pérez nunca le negará a Macri alguno de sus anhelos.
“Los jugadores no pidieron nada. Escuché que los jugadores no querían jugar en el interior. Es todo mentira, los jugadores juegan en todos los lugares”, reforzó Bauza, sobre los rumores de la prensa porteña que no quieren que Buenos Aires pierdan presencia con el combinado nacional. Pero para cerrar, fue un poco más político: “Tuvimos alguna inquietud para evitar un viaje más. Trataremos de jugar en Buenos Aires. La cancha de Boca es una posibilidad, o en la que sea. La cancha de Boca salió como alternativa. Pero nosotros no la pedimos”.
De todas formas, sonó más una respuesta contra Pérez, su principal protector, que un deseo. Algo que llamó la atención, porque en estos pocos meses de trabajo, había mostrado obediencia, disciplina y un rol domesticable, en un contexto de AFA con tantas luchas intestinas sin resolver.

Repudio al silencio
Generalmente, un DT apoya a la determinación que toman sus pupilos, contra viento y marea. Pero algo pasó en el medio que Bauza se puso en contra de la decisión de no hablar más con la prensa, después de que el irresponsable de Gabriel Anello dijera que Ezequiel Lavezzi había fumado un porro de marihuana en la concentración.
“No me parece justa la medida que tomaron los jugadores. Esta fue una decisión muy charlada. Primero entre ellos. Cuando me pidieron opinión, les dije que no era para mí a lo que ellos querían apuntar. Había cinco o seis medios o periodistas a los cuales ellos querían dirigir esta medida y en la que finalmente englobaron a todos. La decisión se terminó tomando entre ellos y la respeto. Me parece que es complicado, creo que es peor (…). Yo creo que esto se va a solucionar en algún momento. Lo vamos a hablar en la próxima convocatoria para ver si lo podemos direccionar”.
No se trata de desautorizar o de exponer a los futbolistas por el “Silenzio Stampa”, pero da la sensación de que el “Patón” sabe cuáles son los riesgos de no asistir a las conferencias de prensa. Argentina ha pagado multas por más de 100 mil dólares en los últimos años (entre Copa América y Copa América Centenario) por no asistir a las presentaciones formales en los micrófonos los días previos a los compromisos legales firmados con la organización. Y además, se expone a otro tipo de sanciones y no solo económicas, porque FIFA tampoco ve con agrado el hecho de que los jugadores no hablen con la prensa ni posen con las marcas comerciales. Son todos productos y mercancías del planeta fútbol y a ellos se deben. No hay más vuelta que darle.
Los patrocinadores exigen condiciones y las Asociaciones de cada país las aceptan y firman. No extrañaría que desde las altas esferas de AFA o, mejor dicho, del Estado Nacional (desde hace un tiempo muy pendiente de lo que pasa en los pasillos de la calle Viamonte) hayan presionado en función de que todo vuelva a la normalidad, sin debilitar la determinación de los jugadores en un ambiente hostil. Solo que no apoyar a sus jugadores le puede traer algunas facturas indeseadas.

Un Bauza más fuerte
Más allá de esas obligaciones, algo en Bauza se fortaleció. Habrá sido el 3 a 0 ante Colombia, porque salir a responder así nada menos que a quienes rodean a la selección, debe ser porque alguna otra banca tendrá. Y eso que se habló de su despido inminente, que AFA iba a abonar la cláusula de rescisión del contrato del zurdo Sampaoli en Sevilla de España, que si empataba en San Juan se iba solo sin que lo empujen, y que solamente Armando Pérez lo sostenía en su cargo.
La cuestión es que ganó, Argentina se encuentra en zona de repechaje para Rusia 2018 y parece haberse fortalecido en su cargo, al que defiende no solo con resultados (tampoco tan consolidado) pero sobre todo con declaraciones espinosas, enfrentando a quien sea necesario, sin medir las consecuencias. Una cosa es enfrentar a la prensa, y otra muy diferente es hacerlo frente a tu “patrón” y a sus propios dirigidos.
Entonces, nadie imagina un “Patón” tan “suicida” como para decir públicamente esas posturas políticamente incorrectas. Seguramente algún otro sustento tendrá. Y en el ámbito de la Selección, por encima de Bauza, Pérez y Macri, quien manda también es FIFA junto a los compromisos