Córdoba, entre las provincias con menos caída de actividad

Junto a Santa Fe, Santiago del Estero y La Pampa redujeron menos del dos por ciento interanual. La Patagonia es la región más golpeada.

actividad-economicaSólo cuatro provincias en todo el país cayeron menos de dos por ciento interanual en el tercer trimestre del año: Córdoba, Santa Fe, Santiago del Estero y La Pampa (habría crecido 0,6 % interanual). Salvo el caso de provincias patagónicas que registran caídas del nivel de actividad superiores al ocho por ciento interanual (Chubut, Tierra del Fuego y Santa Cruz), el resto muestra descensos de entre el tres y el seis por ciento interanual.
La construcción y el petróleo se encuentran entre los sectores de mayor influencia negativa en lo que va del año y la dinámica del empleo privado muestra una marcada correlación con el indicador de actividad por provincias. Todos los datos se desprenden del trabajo del economista Jorge Day, del Ieral de la Fundación Mediterránea.
Sostiene que en el análisis regional se debe considerar dos aspectos: la tendencia nacional que marca que a partir del último trimestre del año pasado, el país está en recesión, y si se elimina la estacionalidad de los indicadores, se nota una “levísima recuperación” en los últimos meses y también contemplar las diferencias regionales.
La menor caída es en la región pampeana por la mayor reducción de las retenciones en productos agrícolas claves, y la eliminación de las restricciones para exportar esos productos. En cambio, la zona más afectada, la Patagonia, está influenciada por la crisis fiscal de varias de sus provincias y por los bajos precios del petróleo. Además, está la amenaza de la eliminación de los subsidios al sector. En vez de recibir un poco más de 60 dólares por barril, pasarían a recibir por debajo de los 50.
Incluso hay diferencias en la misma región. En la pampeana, La Pampa, Córdoba y Santa Fe sufrieron menos. En cambio, Buenos Aires la sintió más, en parte por la problemática de la industria automotriz, que padece la recesión de Brasil, el principal comprador externo.
En la región patagónica, las jurisdicciones más afectadas son Santa Cruz, Chubut y Tierra del Fuego. Las dos primeras son las que tuvieron mayores incrementos salariales en el sector petrolero en el periodo de bonanza, y ahora le cuesta más adaptarse a los tiempos de precios bajos. En Cuyo, la recesión es pareja para las tres provincias, mientras que en el Norte hubo mayor diversidad de comportamientos.
Al indicador de actividad global, se lo acompaña el de creación de empleo privado, y ambos presentan una fuerte correlación aunque usualmente, el trabajo varía menos que la producción. Las excepciones en el tercer trimestre son Misiones, Formosa, San Luis, La Rioja y Santiago del Estero. Salvo en la última, en las otras fue muy fuerte la reducción en el empleo del sector construcción.
En las provincias grandes (incluida la Ciudad de Buenos Aires), ese sector tiene menos participación en el total del empleo privado. Y justo fue uno de los sectores más afectados en el presente año. Por eso, esa es otra razón por la cual la región pampeana muestra indicadores no tan negativos como el resto del país.
Day señala que cuando se entra en una recesión, una estrategia para atenuarla es a través de una política expansiva por parte del gobierno (sea reducción de impuestos, sea mayor gasto público). Sin embargo, en el país ya se había incrementado fuertemente el gasto público, tanto a nivel nacional como en provincias. Por caso, la mayoría de los distritos tiene resultados negativos, señal de poco margen para aplicar políticas para atenuar la baja de la actividad.
Claro que la incidencia sobre el nivel de actividad no viene en 2016 sólo por la capacidad de hacer políticas contra-cíclicas. En realidad, la política fiscal fue procíclica: se gastó fuertemente en los periodos expansivos, y ahora en aquellas provincias con déficit y sin financiamiento se profundizó la recesión, porque demoran pagos a proveedores, se cancelan sueldos en cuotas, etc.
Justo las patagónicas son las que presentan peores resultados fiscales. Un caso particular se da en la región cuyana: sólo San Juan y San Luis) tienen margen para estimular esas economías. No es el caso de Mendoza, luego del descalabro financiero del año pasado.