A las tecnológicas cordobesas las golpea un tipo de cambio atrasado

Entre el primer y segundo trimestre perdieron 250 empleados; la exportación de servicios se complica por falta de competitividad. La clave pasa por agregar valor.

Por Gabriela Origlia

cluster-beowulfCórdoba desarrolló un sector tecnológico importante, con unas 350 empresas (170 asociadas al Cluster Technology) y unos 9.000 empleos, además de tener un proyecto para llegar a los 20.000 en el 2020. Sin embargo, la competencia de países latinoamericanos como Colombia y Perú y el atraso cambiario lo empuja a repensar su estrategia.
En la última edición del Monitor TIC del Córdoba Cluster Technology se da cuenta del impacto del nuevo contexto: en un trimestre se perdieron 250 puestos. Al arranque del año las empresas empleaban 8320 personas, distribuidas en mercado doméstico (7945) y en oficinas en el exterior (375). En el segundo, el golpe se sintió: 7935 personas en el primer caso y 130 en mercados externos.
Gastón Utrera, economista y director de Economic Trends, la consultora que realiza el Monitor TIC adjudica la caída a la dificultad de sostener recursos en el exterior ante el retraso cambiario; la facturación en esos mercados pasó de 17.900 millones de dólares en el primer trimestre a 14.400 millones en el segundo.
El economista indica que si se analiza la baja de puestos de un trimestre al otro se ve que se concentra en las oficinas en el exterior: ”Las ventas afueras cayeron y, en paralelo, hay un dólar planchado pero la inflación doméstica fue alta, es decir, hubo un atraso cambiario que complicó el panorama”.
Los datos muestran que el atraso cambiario alcanza no sólo a sectores que pueden reducir costos. Frente al argumento de algunos economistas acerca de que no hay atraso en todos las áreas porque las exportaciones de servicio –que no están impactadas por costos de logística y de transporte- crecieron en la última década, Utrera explica dinámica se cortó en 2011.
La distribución de los recursos humanos en la escala de valor agregado de las empresas es el siguiente: 3,4 por ciento de las horas-hombre van a servicios tercerizados a clientes; 12,4 por ciento, a actividades de soporte; 72,3 por ciento, a desarrollo de software a medida, y otro 7,3 por ciento trabaja en productos propios.
Si el análisis se realiza por mercados, el principal es el grupo de Estados Unidos y Canadá que concentra el 49,9 por ciento de las ventas externas; le sigue Latinoamérica con el 42,6 por ciento y después Europa con 3,9 por ciento. Asia representa el con 3,6 por ciento de las exportaciones. Los datos entre las ventas cordobesas y las del resto del país no tienen grandes diferencias, están alineados y los principales mercados son los mismos.
El presidente del cluster, Diego Casali, indica que un camino para superar los problemas es depender menos de las variables macro de “las que siempre nos quejamos y que se repiten cíclicamente”.
“Con el nivel de inflación es imposible ser competitivos en la región; los mismos mercados nos ven poco estables si cambiamos las tarifas porque la hora de desarrollo tiene valores internacionales estables”, agrega.
Un sueldo bruto promedio del sector es de $ 20.000 al que suman el resto de los costos y la hora da $ 220. Con 15 dólares de costo no se puede trabajar a menos de 25 o 30 dólares, indican los empresarios. El valor de la hora promedio –bien paga- es de 40 dólares a nivel mundial.
Casali sostiene que para despegarse de las variables macro el camino es agregar valor pasar a generar más “servicios de valor agregado y productos, áreas donde somos muy débiles”. El esquema hoy no prioriza ese costado; son pocas las empresas que venden productos de alcance regional o global.
El desarrollo de producto es escaso porque requiere de inversiones y de áreas fuertes de innovación e investigación y las Pymes tienen limitaciones para resolver esas inversiones, por lo que esperan poder trabajar en sintonía con el Estado.
La industria del software en Córdoba se puso un objetivo ambicioso para 2020: duplicar la cantidad de empleos y multiplicar por cuatro la facturación, para alcanzar los 13000 millones de dólares. Para alcanzar el objetivo seguramente deberán registrarse algunos cambios de estrategia.